«Era una práctica de la antigua Roma consistente en condenar el recuerdo de un enemigo del Estado tras su muerte. Cuando el Senado Romano decretaba oficialmente la damnatio memoriae, se procedía a eliminar todo cuanto recordara al condenado: imágenes, monumentos, inscripciones, e incluso se llegaba a la prohibición de usar su nombre».
A mi en octavo grado se me fue la primera noviecita (con el trabajo que me había costado conseguirla, sí porque antes hubo otras…pero ellas no llegaron a saberlo), Maritza es su nombre, pero yo le decía Ketty. Y se me fue también el mejor socito, Heribertico. Fue duro, los cubanos sabemos bien qué quiere decir eso de «se me fue». En otras geografías hispanoparlantes eso puede significar que se murieron, pero en Cuba…significa que se piraron (bueno, esto último tampoco sé si lo entenderán otros no-cubanohablantes).
No lo conocí personalmente. Lo había visto en la televisión en las visitas que había hecho a Cuba. De pronto entró de lleno en mi vida. Me solicitaron que fuera a impartir un curso sobre interpretación de imágenes de radares meteorológicos. Los colegas meteorólogos venezolanos se habían comprado 8 radares meteorológicos de última generación y no tenían preparación de cómo usarlos. Y me ví en un abrir y cerrar de ojos en Venezuela, como buen martiano, lo primero que hice fue a 






