Los romanos inventaron casi todo, o al menos lo sublimaron, llevaron todo hasta los límites y más allá. Estando aquí en Exeter vi una maravilla de la arquitectura romana: un viejo
acueducto. Hay a quien le gustan estas cosas hay a quien no. A mi me gusta Roma, y todo lo que me la recuerde a pesar de la pesadilla del Permesso di Sogiorno. Este post es sobre los contrastes entre lo viejo y lo nuevo. Entre la antiguedad y la modernidad. Y eso es Exeter, una mezcla de antiguedad y modernidad sin conflicto.
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Acueducto romano