
Fue una época turbulenta para mí. Yo tendría como ocho años. Mi mamá había venido divorciada de Santa Clara, poco tiempo después, mi papá Orlando falleció, nunca supe exactamente cuándo. Mi mamá se volvió a casar con un hombre maravillo que fue mi papá hasta du muerte. Vivíamos en un cuartucho de pandereta, fabricado en el portalón de la casa de mis abuelos. No tenía techo, sino que estaba por debajo de una especie de ático que estaba bajo el techo de tejas del portalón y eso servía de techo, pero las paredes se quedaban muy por debajo. Apenas dos camastros, uno muy pequeño que era el mío y el otro, un poco más grande donde dormía mi mamá con mi nuevo papá, Humberto. Del ático bajaba un cable con un zócalo, de esos que tenía el conmutador para encender allí mismo pegado al bombillo, que era la única luz en el cuarto.
(más…)