
No hay nada como la inercia mental. He leído por ahí que encierras un grupo de animales, rodeados por una cerca que no les permita salir, durante un tiempo, luego quitas la cerca y ellos se mantienen dentro del perímetro, aunque ya no haya cerca. Así nos pasa a los humanos, establecemos costumbres, o nos la establecen, y actuamos en consecuencia, extrapolando nuestras reacciones a otros entornos. Ni siquiera intentamos probar, actuamos por inercia de la misma forma que lo hemos hecho siempre. Con razón dicen que «el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra». En fin, queridos lectores, como siempre estoy divagando, si no es de animales de lo que yo quiero hablar. Por la foto se darán cuenta que hablaré de mis «mostros» de los radares. En el 2008 tuve la oportunidad única de viajar a Inglaterra con 4 de mis mostros: Arturo, Luisi, Roberto y Leonardo. Y digo única no porque fuera la única vez que estuve en Inglaterra, ya yo había estado una vez con Arturito cuando el enredo con las brujas de Devon, y estuve una vez más, solo, cuando me sucedieron los incidentes que seguramente mis lectores conocen. Fue única porque es la única vez que he podido salir de Cuba con más de uno de ellos.
(más…)