
La organización de mi cerebro es algo bien complicado. Yo soy muy buen observador y un interlocutor muy atento; pero las personas que me hablan no saben que en mi cerebro «corren» algoritmos de fondo que funcionan siempre, no es cosa que yo sea consciente de eso. El caso es que para yo asimilar en mi cerebro la información que me suministran las personas al conversar necesito que esa información «se acomode» y «se acople» con la información ya existente, que no haya contradicciones. Me resulta muy fácil detectar cuando una persona me dice mentira porque lo que me dice no se acomoda, choca, no encaja con otras informaciones relacionadas o con la base de datos general de la persona que se construye automáticamente en mi memoria. No es que yo ponga alguna intención en eso, es que yo tengo memoria fotográfica, o algo más que fotográfica porque yo recuerdo olores, colores, sonidos, diálogos. Esto generalmente es un sobrecalentamiento inútil pero a veces …
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