
«Aquel que no trabaje no podrá comer» o «El que no quiera trabajar, que no coma», es un aforismo bíblico derivado de II Tesalonicenses 3:10, que se convirtió en un lema de las nuevas colonias y de las sociedades socialistas resultantes de la Revolución Bolchevique. Según Lenin, «El que no trabaja no come» es un principio necesario en el socialismo, la fase preliminar de la evolución hacia la sociedad comunista. La frase aparece en su trabajo de 1917, El Estado y la revolución. A través de esta consigna de Lenin explica que en los estados socialistas sólo individuos productivos se puede permitir el acceso a los artículos de consumo. En Cuba la frase tomó fuerza en los primeros años después del triunfo revolucionario de 1959 y desembocó en la Ley contra la vagancia aprobada en 1971 que estuvo vigente hasta 1979.
(más…)