Contestando a Jetpack # 20
Si tuviera que elegir un mundo literario donde vivir sería lo peor, no me quedaría con uno solo. En mi universo de libros leídos, hurgando rápidamente en la memoria, puedo recordar ahora tres infiernos distintos: uno visible y violento, uno psicológico y asfixiante, y uno sistémico que casi no parece infierno porque se disfraza de normalidad. Cada persona tendrá sus propias selecciones.
1. Los Juegos del Hambre: el horror visible
Panem es el horror institucionalizado. No solo hay pobreza y represión: hay un espectáculo anual donde menores de edad matan y mueren para que el Capitolio recuerde quién manda. Es un mundo donde tu vida vale menos que el entretenimiento de otros y donde la crueldad no es un exceso del sistema, sino su forma de funcionar. Es el más explícito de los tres, y por eso impresiona tanto.
2. EPEPE: el horror psicológico
EPEPE es otro tipo de pesadilla. No hay un Capitolio cruel ni un enemigo claro: hay un hombre culto y políglota que queda atrapado en una ciudad donde no logra entender nada del idioma. No puede pedir agua, explicar su situación ni encontrar una salida. Todo son colas, burocracia, indiferencia y aislamiento. Es el infierno de la incomunicación total: estar rodeado de gente y no poder conectar con nadie. Da menos violencia, pero angustia más. He viajado por muchos países, a veces uno siente esa sensación de indefensión por la incomunicación.
3. Los Mercaderes del Espacio: el horror sistémico
Y luego está Los Mercaderes del Espacio, que quizá sea el más inquietante porque no te mata: te administra. El mundo está dominado por corporaciones y publicidad; los Estados son caricaturas y el control no se ejerce solo con violencia, sino moldeando lo que deseas. Es un infierno de consumo, colas, reglamentos y señales contradictorias donde la vida cotidiana se vuelve un laberinto. No es el más sangriento, pero sí el que más se parece a un infierno “normalizado”.
En orden de “peor”: Panem es el horror más visible; EPEPE, el más íntimo y asfixiante; y Los Mercaderes del Espacio, el más sistémico. Por eso lo dejo al final: no es el más brutal, pero es el que mejor dialoga con la actualidad cubana. A fin de cuentas, a veces el peor mundo no es el que te mata, sino el que te acostumbra a vivir así. Tal vez es solo el que mejor conecta con un jubilado tratando de sobrevivir en la Cuba de hoy.
Aquí les dejo un enlance a mi post sobre el tema de la actualidad económica de Cuba ¿Hacia dónde vamos? Los leo en los comentarios
