Soy un poco exagerado al hablar, bueno, en general soy un poco exagerado para todo. Días atrás fui imprudentemente exagerado. Resulta que conversaba yo con el mostro Maroto, y hablábamos sobre unos equipos que llamamos «choppers», es decir troceadores, que son los dispositivos electrónicos que gobiernan a los motores de antena. De estos equipos, que compramos a un fabricante cuyo nombre no diré (que ya saben mis lectores que el bloqueo de EE.UU. tiene los brazos largos), tenemos algunos rotos, y Maroto me comentaba sobre eso. Yo le dije –ya sabes, los que se han roto por problemas en el circuito de fuerza (transistores de potencia), los hemos podido resolver, pero cuando la rotura es el circuito de control, pues no hay nada que hacer, y se nos van acumulando ya unos cuantos. Bueno, y si intentamos–me dijo Pablo–y yo–no, es muy complicado, no tenemos los planos y son circuitos de montaje superficial, muy chiquiticos–y agregué en mala hora–si reparas alguno te propongo para un Nobel. (más…)
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Premio Orlandóbel para un «mostro»