
La expresión «ponerle la guinda al pastel» o simplemente «ponerle la guinda» quiere decir dar por finalizada una actuación de forma placentera y satisfactoria para el gusto de la persona o lo que es lo mismo, finalizar algo con una (auto)evaluación de excelente. Un pastel siempre es algo agradable y la guinda es lo último que se pone cuando se termina y decora. Suele ser una frutilla apetitosa o alguna otra delicatesen que le añada un toque bonito y apetitoso. Por parte de madre provengo de una familia de asturianos con larga tradición de hotelería, gastronomía y repostería. Mi madre es una cocinera-repostera insuperable (vean el pastel de la foto que sabía tan rico como se ve); pero lamentablemente yo soy el eslabón perdido, no sé cocinar ni hacer pasteles, por tanto, no es de repostería que quiero hablarles a mis fieles lectores.
Pues no, no es de pasteles que quiero platicarles. Se trata de las publicaciones. La de los medios oficiales y las de los «cuentapropistas» de la información. Resulta que hoy día, cuando es muy fácil buscar una foto para adjuntar a una publicación, paradójicamente, muchos caen en el facilismo y por la prisa, le endilgan a la publicación cualquier foto que genéricamente «toque» el tema tratado y algunas veces las «guindas» son muy «traídas por los pelos». A veces no es siquiera culpa del periodista que escribe el artículo sino del editor web de la publicación, y hasta del editor de la publicación impresa.
Veamos un ejemplo de guinda mal puesta:

Orfilio me había pedido todos los detalles sobre el radar RD-100S que recién habíamos terminado en Casa Blanca, y hasta una foto le mandé, y después salió publicado así como ven: con una foto del radar de Camagüey. Cierto, el de Camagüey es un radar meteorológico Doppler, igual que el de Casa Blanca. Cierto, fabricado por el Centro de Radares (que radica en Camagüey, al lado del radar) , igual que el de Casa Blanca, también fabricado por el mismo colectivo. De hecho el de Camagüey (RD-200SX) fue el prototipo, el de Casa Blanca fue el primer ejemplar seriado…pero ¿qué necesidad tenían de no poner una foto del radar de Casa Blanca, de las cuales he puesto muchas en Internet y Google lo sabe. Nada, una «guinda» que demerita al exquisito «pastel».
Veamos otro ejemplo:

Y arriba les muestro otro ejemplo: se puso en funcionamiento el radar METEOR-1500S-M de Holguín, el segundo ejemplar seriado de Radar Meteorológico Cubano (Doppler), con vistas a la temporada ciclónica del 2022 y con vistas … al resto de la vida, para captar cualquier fenómeno, sea ciclón o no. La noticia era el radar y la innovación tecnológica que se le hizo. Otra guinda mal puesta, en este caso no puedo decir que el pastel fuera excelente porque el texto tenía lamentables errores sobre la tecnología de radar. Dicho sea de paso, también del radar de Holguín hay numerosas fotos en Internet y también Google lo sabe. Para que no queden dudas, aquí les muestro las fotos de los tres radares meteorológicos cubanos con cualidad Doppler:

Bueno estimados lectores, sigo desviándome del propósito de este artículo. No es mi intención criticar a Granma, son solo dos ejemplos desafortunados, el periódico Granma ha hecho numerosas publicaciones exitosas sobre los radares meteorológicos.
Yo, en realidad, lo que quería hablar es de las imágenes que acompañan a los avisos, partes meteorológicos y pronósticos emitidos y su divulgación por los medios. Suele suceder, muy frecuentemente, que los medios toman el texto del parte meteorológico emitido por el Centro Nacional de Pronósticos y le endosan una foto de algún sensor empleado en la meteorología o una imagen emitida por un sistema de pronóstico numérico.
Solo a modo de ejemplo (nadie se ponga bravo, no es mi intención cuestionar a ningún medio, es solo para explicar mi punto de vista):

En las publicaciones suelen emplearse con fines ilustrativos, como foto acompañante al texto, imágenes de los radiómetros a bordo de satélites, más específicamente las imágenes que capta el satélite meteorológico GOES-R, el cual posee dos radiómetros que captan el espectro visible de la luz y 14 que captan diferentes frecuencias del espectro infrarrojo. Supongo yo que estas imágenes son favoritas por dos motivos: 1) porque están fácilmente asequibles en Internet y 2) porque «lucen» muy bonitas con sus colorines y hasta dan un aspecto «terrorífico» que le agrega sensacionalismo a la noticia. A mi entender son guindas muy mal escogidas. He leído en las redes de personas aterrorizadas al ver estas imágenes, y no es para menos son verdaderamente intimidantes.

El GOES-R o GOES-16 brinda una información de gran utilidad…a los meteorólogos, no a la población. El GOES orbita a una altura de casi 36 mil km sobre la superficie de la Tierra y gira sincrónico con ella, por tanto, siempre está «anclado» en el mismo punto, y «ve» la nubosidad desde arriba. Tanto la luz visible como el infrarrojo son radiaciones de longitudes de onda que sufren de atenuación en el espesor de la nube. De este modo, las capas superiores enmascaran a la lluvia que se encuentra en la parte inferior de la nube. El uso combinado de estos 16 canales con la información pluviométrica y la información de radar permite a los meteorólogos evaluar correctamente la situación meteorológica y emitir pronósticos acertados de su comportamiento futuro.
Es mi opinión, que al hacer llegar las informaciones meteorológicas a la población, tanto el texto como la imagen deben comunicar, de un modo simple, la situación real y su evolución futura. Por ejemplo, la siguiente imagen me parece bastante explicativa:

A mi entender, es incorrecto hablar de acumulados de precipitaciones y endosar una imagen de satélite que muestra la temperatura de las nubes. En ninguno de sus 16 canales el GOES brinda información sobre las precipitaciones. Las precipitaciones pueden ser estimadas solamente por la red de pluviómetros o por los radares meteorológicos de Banda S (longitud de onda de 10 cm que no se atenúa al atravesar grandes zonas de precipitaciones). Los radares meteorológicos pueden estimar la precipitación instantánea y calcular los acumulados de lluvia para toda el área de cobertura del radar para cualquier intervalo de tiempo. Es un pecado capital no usar la información que brindan nuestros 8 radares meteorológicos cuando el Estado Cubano invierte esfuerzos y divisas en mantener esta tecnología funcionando y el Centro Nacional de Radares se encarga de ello.

Por otra parte, yo pienso que es incorrecto hablar de lo que se proyecta para el futuro cercano poniendo una animación de imágenes satelitales…pasadas, digo yo, que no soy meteorólogo; pero soy «consumidor» de estas informaciones.
Para hablar de situaciones venideras, muchos suelen adornar la publicación con imágenes que son el resultado de la corrida de modelos de pronósticos numéricos. Hay en Internet numerosas salidas de modelos numéricos. Hay aquí también mucha guinda, perdón, mucha tela por donde cortar. Los modelos son herramientas indispensables en el arsenal de los meteorólogos; pero son solo eso, herramientas para el personal especializado, generalmente son de poca utilidad para la población porque hay numerosos modelos y muchas veces divergen entre sí en cuanto a la predicción. Si publicamos un texto y nos «casamos» con la salida de un solo modelo, estamos tendenciosamente conduciendo a nuestros lectores en una dirección que puede ser equivocada.

El Centro Nacional de Pronósticos mira todas esas informaciones y emite su pronóstico en forma de texto e imágenes acompañantes que resultan claras y comprensibles para la población. En los casos necesarios se emiten los avisos y alertas tempranas correspondientes con la periodicidad necesaria para mantener informada a la ciudadanía. Como plantea el Dr. José Rubiera, finalmente, la decisión la toma el colectivo de muy calificados profesionales de la Meteorología, los modelos, la computación y la inteligencia artificial…ayudan.

No importa si serán 17 tormentas y 9 huracanes, basta uno solo de ellos para causar gran destrucción, por tanto debemos mantenernos
¡Preparados y Alertas!
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