Oliver Heaviside no tenía título, no oía un cañonazo a tres pasos y pasó medio siglo encerrado en una habitación. Y sin mover un dedo, desde su mesa, le dijo a la humanidad cómo hablar a través del océano y cómo ver más allá de la curvatura de la Tierra.
Hay inventores que arreglan problemas, y hay pensadores que rompen los cimientos de la realidad. Heaviside fue de los segundos. Mientras Edison buscaba el filamento perfecto y Tesla soñaba con radares que no existían, este tipo, sordo y autodidacta, se sentó a desmontar las reglas del juego eléctrico ladrillo por ladrillo.
La publicidad ya no está en los carteles, en la tele o en el móvil. Ahora vive dentro de tus cosas. Gracias al Internet de las Cosas (IoT) y a la inteligencia artificial, los objetos de tu hogar —la nevera, el coche, el altavoz— han dejado de ser mudos. Observan tus rutas, aprenden de tus hábitos y, sobre todo, te venden a tus espaldas. Lo que parecía ciencia-ficción es ya una realidad silenciosa: el producto se convierte en medio, la valla publicitaria te reconoce y el electrodoméstico negocia por ti… casi siempre en contra de tus intereses. Este artículo recorre la evolución de la publicidad, desde los hombres-sándwich del XIX hasta la hiperpersonalización del IoT, y desvela cómo la máquina de crear necesidades se ha vuelto invisible, programada y, por primera vez, capaz de decidir por nosotros. Bienvenido al hogar como punto de venta.
La publicidad ha recorrido un largo camino desde aquellos hombres-sándwich del siglo XIX que paseaban anuncios como si fueran su propia cruz. Pasó por los periódicos, la radio, las rifas del jabón Candado, los primeros spots en televisión, la saturación del cable, la revolución de internet y la conquista de nuestros bolsillos vía teléfonos inteligentes. Pero todo eso fue solo el precalentamiento. El verdadero salto, el que nadie vio venir, es el que ocurre ahora, en silencio, dentro de tu propia casa: la publicidad se ha vuelto invisible. Gracias al Internet de las Cosas y a la inteligencia artificial, los objetos que te rodean han dejado de ser mudos. Ahora observan, aprenden y, sobre todo, te venden a tus espaldas. El poder de decidir ya no está en tus manos, sino en las de tus electrodomésticos. Sígame, que le cuento cómo lo han conseguido.
“Nace una fuerza de la unión de los hombres, aunque sean débiles; y nosotros somos capaces de luchar con los valientes”. Ilíada. Homero
Como lema fue utilizado originalmente por la República holandesa. Se deriva de la frase en latín «concordia res parvae crescunt» (las cosas pequeñas florecen en la concordia), del capítulo 10 de la Bellum Iugurthinum, obra del escritor republicano romano Salustio. La frase ha sido utilizada por numerosos pensadores y líderes. «La unión hace la fuerza» (en neerlandés: Eendracht maakt macht; en francés: L’union fait la force; en inglés: Unity makes strength; en alemán: «Einigkeit macht stark) es utilizado por Bulgaria y Haití en su escudo de armas nacional y es el lema nacional de Malasia, Bélgica, Bolivia y Bulgaria. Como siempre desvarío, a fin de cuentas mis lectores saben que mis conocimientos son magros y están confinados a los radares meteorológicos. Sígame y le explico.
Publicar imágenes de satélite en redes sociales puede ser una herramienta fantástica para educar, informar y generar «engagement» de tus seguidores y atraer nuevos seguidores, pero hay que hacerlo de forma correcta para evitar confusiones o desinformación. En el post de Ponerle la guinda al pastel ya he comentado sobre algunas cosas incorrectas en las publicaciones. Aquí tienes recomendaciones clave para hacerlo de manera efectiva y responsable en lo que a imágenes de satélite concierne. En general, hay que aclarar una confusión. El término «imágenes de satélite» es cómodo, pero es incorrecto. Las imágenes son tomadas por sensores que se encuentran a bordo de satélites, cuya función es mantener en órbita a estos sensores. Aquí van algunas recomendaciones para el que desee leerlas.
Sigo con el tema de las ventajas del uso de la IA en la IoT y traigo un tema polémico: su uso en el periodismo (sí, para provocar a que los periodistas comenten). China es líder en aplicar “IoT + IA” al periodismo, combinando redes masivas de sensores gubernamentales, drones, cámaras con reconocimiento facial y algoritmos de inteligencia artificial para generar noticias automatizadas con un enfoque en control narrativo y eficiencia y dar cobertura a situaciones de crisis en TIEMPO REAL.
Una vez que se ha extraído la información meteorológica que captan los radares, es necesario hacer llegar esta información a los usuarios finales, es lo que llamamos «el segmento de última milla«. Una de las vías que se pueden usar es el correo electrónico (SMTP: siglas de Simple Mail Transfer Protocol). Todo el mundo cree que sabe cómo pasar un correo electrónico; y eso es correcto: pero no es lo mismo pasar UN correo electrónico con UNA información puntual, que brindar un servicio de vigilancia meteorológica por radar en el que la información es repetitiva y de cierta forma redundante; y que en cualquier caso el volumen de información se torna enorme y atasca los canales. Cuando recibes muchos correos con información parecida, se te hace difícil encontrar la que te pueda interesar. Si a mi amable lector le interesa el tema siga leyendo.
¿Para qué queremos radares meteorológicos? Para detectar fenómenos muy peligrosos antes de que impacten, que no pueden ser detectados con otros sensores ¿Y que hacemos con esa información? Generar avisos de la inminente ocurrencia de estos fenómenos. Y concretamente ¿Qué queremos saber de estos fenómenos? Pues muchas cosas: qué tipo de fenómeno (granizada, tornado, aeroavalancha, lluvia intensa), cuándo, en qué lugar, cómo se moverá, si se intensificará o no, qué tiempo va a durar, qué efectos va a tener, quiénes serían vulnerables… En Cuba hemos mejorado mucho todo el proceso para llegar a tener esta información dentro de los límites razonables que permite la Ciencia y la Tecnología en el momento actual; pero nos va quedando un eslabón pendiente: cómo hacer llegar esta información a los posibles afectados. Esto es lo que se conoce como «segmento de última milla» y a eso deseo dedicar este post.
He escrito numerosos artículos hablando de los radares meteorológicos y su uso; pero ahora deseo sintetizar en un solo documento sus aplicaciones más comunes. No hay muchos secretos, el uso de los radares meteorológicos está confinado a la detección de la presencia de hidrometeoros (precipitantes o no) y la estimación de su intensidad, ubicación y movimiento con vistas a la alerta de posibles fenómenos peligrosos. La detección de otros blancos, de origen ajeno a la meteorología, aunque la mayoría son considerados indeseables, también puede resultar en aplicaciones de alguna forma beneficiosas para la meteorología. A pesar de que en Cuba operamos ocho radares meteorológicos (pues sí, son muy caros), que cubren el territorio nacional de forma excelente, el uso que le damos es olímpicamente ínfimo y en este escrito pretendo demostrar cuántas más cosas podríamos hacer con ellos y no hacemos. Tranquilos, en la mayoría de los países que he visitado también los subutilizan, solo los más desarrollados les dan un uso eficiente. Solo mire mi incrédulo lector la forma en que menospreciamos la basura. Sí, todo lo tiramos a un lugar común y allí se pierden muchísimas materias valiosas cuando justamente, por nuestra condición de país subdesarrollado, deberíamos ahorrar al máximo. Bueno, como casi siempre desvarío, si yo de lo que quiero es hablar de los radares, al menos estos los usamos bastante bien para los casos de ciclones y somos raramente independientes.
Hoy, 22 de agosto de 2022, se cumplen 100 años de la radio cubana, fundada para orgullo nuestro por el camagüeyano Luis Casas Romero, músico, combatiente del Ejército Libertador y radioaficionado, quien curiosamente, incorporó el parte meteorológico desde sus primeras transmisiones. Hasta donde recuerdo en mi casa solo había un aparato receptor de radio. No tuvimos televisor hasta que ya yo estaba en el grado 12 y no tenía mucho interés en él, por tanto la lectura y la radio absorbían mi tiempo libre.
Used to monitor number of Google Analytics server requests
10 minutes
__utmb
Used to distinguish new sessions and visits. This cookie is set when the GA.js javascript library is loaded and there is no existing __utmb cookie. The cookie is updated every time data is sent to the Google Analytics server.
30 minutes after last activity
__utmc
Used only with old Urchin versions of Google Analytics and not with GA.js. Was used to distinguish between new sessions and visits at the end of a session.
End of session (browser)
__utmz
Contains information about the traffic source or campaign that directed user to the website. The cookie is set when the GA.js javascript is loaded and updated when data is sent to the Google Anaytics server
6 months after last activity
__utmv
Contains custom information set by the web developer via the _setCustomVar method in Google Analytics. This cookie is updated every time new data is sent to the Google Analytics server.
2 years after last activity
__utmx
Used to determine whether a user is included in an A / B or Multivariate test.
18 months
_ga
ID used to identify users
2 years
_gali
Used by Google Analytics to determine which links on a page are being clicked
30 seconds
_ga_
ID used to identify users
2 years
_gid
ID used to identify users for 24 hours after last activity
24 hours
_gat
Used to monitor number of Google Analytics server requests when using Google Tag Manager
1 minute
_gac_
Contains information related to marketing campaigns of the user. These are shared with Google AdWords / Google Ads when the Google Ads and Google Analytics accounts are linked together.