Radares Mirando al Sur

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Etiqueta: Tormenta del Siglo

  • El Nowcasting, la asignatura pendiente en el servicio meteorológico en Cuba

    El Nowcasting, la asignatura pendiente en el servicio meteorológico en Cuba

    El Instituto de Meteorología tiene muy buenos modelos pretemporada de huracanes y un muy acertado sistema de pronósticos y seguimiento de las tormentas tropicales. También tiene un sistema de alerta temprana de condiciones de severidad del tiempo, que funciona muy bien; pero no es lo mismo decir que «hay alta probabilidad de que ocurran tormentas locales severas en los próximos 3 días…», que decir que «…dentro de 15 minutos un tornado estará azotando a La Habana» . Sin embargo, cuando se trata de Nowcasting (pronóstico inmediato, de 0-2 horas) y del Very Short Term Forecasting (pronóstico a muy corto plazo, de 0-12 horas), en mi opinión, no existe un sistema. El Centro Nacional de Pronósticos, que es el que concentra a la mayoría de los pronosticadores experimentados, no se puede ocupar de esta escala espacio-temporal. En provincias también hay muy buenos pronosticadores, pero, en mi opinión, no constituyen un sistema, aunque tengan éxitos puntuales.

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  • La Tormenta del Siglo. Lecciones aprendidas para La Vigilancia por Radar

    En las primeras horas del sábado 13 de marzo de 1993, la aparente calma de una noche habanera fue violentamente interrumpida cuando una monstruosa línea de tormentas severas, conectada a un frente frío y una profunda baja extratropical en el Golfo de México, azotó la ciudad con furia desatada. La tormenta barrió la capital con vientos huracanados que alcanzaron rachas de entre 160 y hasta 164 kilómetros por hora, arrancando árboles, destrozando techos y postes, y sumiendo a la población en el terror. Lo peor, sin embargo, llegó con la luz del día: mientras imperaba un ambiente invernal, las marejadas generadas en el golfo provocaron las peores inundaciones costeras en la historia de La Habana, con olas que penetraron el Malecón y calles aledañas, agravando la destrucción dejada por el viento. Este evento, conocido como la «Tormenta del Siglo», causó daños materiales masivos en la agricultura, la vivienda y la infraestructura, y aunque las advertencias meteorológicas existieron, la velocidad y ferocidad del fenómeno tomaron por sorpresa a la mayoría de los habitantes. Este evento me marcó profundamente y me dejó importantes lecciones que usé diez años después, cuando se me encargó crear el Servicio de Vigilancia Meteorológica por Radar en Cuba.

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  • Del Clarín al Tuit

    «..Y si queremos saber cómo deben ser nuestros tanques en la hora del combate: ¡deben ser como la caballería camagüeyana de Ignacio Agramonte en el rescate de Sanguily!…»  Fidel Castro, en la velada por el centenario de la caída del Mayor.

    Máximo Gómez le enseñó al Ejército Libertador el uso del machete. Agramonte creó un cuerpo de caballería que causaba pavor a los españoles. Tal vez el rescate del Brigadier Sanguily sea el exponente más encumbrado de este tipo de guerra de guerrillas usando una caballería que se movía como un solo hombre y realizaba complicadas maniobras inesperadas para los españoles. El éxito de las complicadas y temerarias maniobras se basaba en una disciplina estricta, un entrenamiento exhaustivo y una ejecución instantánea de las voces de mando del Mayor. Poco se habla de la forma en que se transmitían las voces de mando a una caballería en medio del fragor del combate. El genial Juan Padrón lo explica de forma muy elocuente en su animado «El Clarín Mambí».

    El elemento clave en el medio del combate era el corneta, que traducía las voces de mando del jefe en toques del clarín. Sonidos breves, codificados, agudos, que llegaban a los oídos de cada jinete y de forma sintética mandaban a ejecutar una maniobra complicada, larga, perfectamente entrenada, y que ocasionaban una acción inesperada  y letal  para el enemigo. Pero bueno, como siempre divago, mis amables lectores saben que no soy historiador, lo mío son los radares meteorológicos. (más…)