
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2024, también llamada COP29, es la 29.ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, desarrollada entre el 11 y el 22 de noviembre de 2024, en la ciudad de Bakú, capital de Azerbaiyán. El lugar de la Cumbre fue anunciado por la ONU del 11 de diciembre de 2023. El tema principal de la COP 29 es la financiación de las pérdidas por el cambio climático y acciones claves como la transición energética, las cuales en su gran mayoría están siendo asumidas por los países más vulnerables. La cifra contemplada es de mil millones de dólares estadounidenses anuales para financiar la acción climática con garantías de transparencia y objetivos separados para la mitigación, la adaptación y los daños y pérdidas. Lea más en:
Bakú 19 de noviembre 2024. Discurso del Dr. C. Armando Rodríguez Batista, ministro de Ciencia, Tecnología y Medioambiente de la República de Cuba.
Publicado en: https://misiones.cubaminrex.cu/es/articulo/discurso-del-ministro-del-citma-armando-rodriguez-bastista-en-la-cop29
Gracias Sr. Presidente
Nuestro país- Cuba- ha sufrido con intensidad -en días recientes- los impactos de dos fenómenos climáticos extremos, los huracanes Oscar y Rafael, que ejercen una enorme presión en la vida diaria de los cubanos y cubanas, a pesar de los esfuerzos del gobierno revolucionario y de los reconocidos resultados del Sistema Nacional de la Defensa Civil.
No existe ninguna duda de que el cambio climático no es un riesgo a futuro, sino un peligro presente y real para billones de personas en el mundo y en especial para los estados insulares en desarrollo.
Cuba ha recibido diversas expresiones de solidaridad de países amigos. Aún así, las pérdidas y daños estarán en el orden de los millones de dólares a lo cual responderemos con ciencia e innovación, aún en un complejo escenario, caracterizado por el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero que, por más de seis décadas, ha impuesto a Cuba el gobierno de los Estados Unidos y que constituye el principal obstáculo para nuestro desarrollo.
Cada año, nos damos cita para tratar la emergencia global más acuciante para la supervivencia de nuestra especie.
Y aunque año tras año realizamos una oda a la urgencia, seguimos acumulando, pérdidas, daños y riesgos crecientes, se baten récords históricos de temperaturas globales y aumenta el nivel medio del mar.
En esas condiciones, la contribución de la COP 29 resulta esencial, si comprendemos que fortalecer la ambición climática, pasa porque nuestros países puedan acceder a los medios de implementación necesarios, bajo las condiciones adecuadas.
En ausencia de un flujo facilitado y predecible de los recursos requeridos, todos los llamados a la mitigación y a la resiliencia en países en desarrollo, corren el riesgo de convertirse en simple retórica.
Aun en este escenario adverso, Cuba ha continuado trabajando en avanzar sus reportes a la Convención y el Acuerdo de París y en robustecer su contribución nacional.
Lamentablemente, la lentitud de la negociación internacional y las incertidumbres sobre las finanzas climáticas no generan la confianza necesaria para la implementación de las metas de adaptación y mitigación.
Se nos informa que el Fondo para Pérdidas y Daños no estará disponible hasta 2026, y las negociaciones de la nueva meta financiera han sido asaltadas por los intentos de pervertir las bases del Acuerdo de París.
En Bakú, tenemos una oportunidad histórica, la de habilitar la implementación de lo acordado y construido durante más de tres décadas de negociación.
La determinación de la nueva meta financiera será crucial, en tanto su diseño responda a las necesidades en evolución de los países en desarrollo, permita tratar de manera balanceada la mitigación, la adaptación y las pérdidas y daños, y siente las vías para una transición justa, en que la aplicación del principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas, nos permita contribuir a la salvaguarda de nuestro planeta, sin que nadie quede detrás.
Asimismo, esperamos que sea tratado el compromiso de los países desarrollados de duplicar para el 2025, las finanzas para la adaptación.
Sr Presidente,
Mientras escuchamos el manido argumento de que los responsables de proveer el financiamiento no disponen de suficientes recursos con relación a las necesidades identificadas, por lo que se tienen que buscar fuentes alternativas y hasta reinterpretar la letra del Acuerdo de París en lo concerniente a contribuyentes y beneficiarios; conocemos del aumento en un 9% del gasto mundial en defensa, en 2023, el cual alcanzó un récord de 2.2 trillones de dólares, con Estados Unidos a la vanguardia.
No podemos permanecer indolentes, mientras se privilegia la muerte por encima de la vida.
A los países en desarrollo, nos asiste la autoridad moral de exigir a nuestras contrapartes de los países desarrollados el cumplimiento de lo convenido: su liderazgo en los esfuerzos de mitigación y la provisión de financiamiento. No más estrategias para eludir responsabilidades y cargarlas a los hombros de los pueblos que ya luchan por erradicar la pobreza estructural y alcanzar un desarrollo digno y sostenible para su gente.
Muchas gracias!
No obstante. Tomado de Cubasí (https://cubasi.cu/es/noticia/lamenta-cuba-insuficientes-resultados-de-la-cop29):
No se obtuvo el resultado esperado: Cuba lamentó los insuficientes resultados respecto a las finanzas climáticas en las sesiones de la 29 Conferencia de la ONU sobre el Cambio Climático (COP29), dijo hoy el embajador cubano en Azerbaiyán, Carlos Valdés.
Según comentó el diplomático a Prensa Latina, la delegación de la nación caribeña, en su intervención, reconoció el valor de los acuerdos alcanzados en determinados temas, pero deseó hacer patente su inconformidad con el arreglo propuesto a la nueva meta cuantificada de financiación climática.
Valdés refirió que en su declaración Cuba consideró que respecto a las finanzas climáticas se muestra una falta de compromiso de los países desarrollados con la acción global por el enfrentamiento al cambio climático.
Igualmente opinó que es un reflejo de una clara intención de renunciar a sus responsabilidades históricas y jurídicas, reconocidas en la Convención Marco y su Acuerdo de París.
Una meta de financiamiento que en alguna medida, directa o indirectamente, pretende convertir a los países en desarrollo en contribuyentes al financiamiento que deben proporcionar los más desarrollados, precisó la declaración de la delegación de Cuba.
Y además recordó que con ello se incrementa el ya abultado flujo de recursos del Sur hacia el Norte, en una suerte de colonialismo ambiental, y pretenden que también olvidemos las lecciones de la incumplida meta de los 100 billones de dólares.
El nuevo objetivo financiero, como planteado, no responde a las necesidades mínimas demandadas y no deja margen para su mejora y adecuación en un período de tiempo prudencial.
La cuantía de 300 billones anuales, representa menos hoy, para los países en desarrollo, que lo que representaban los 100 billones en 2009, si se tiene en cuenta la inflación en los últimos años, y contrasta de manera alarmante con los presupuestos de defensa de los países desarrollados, destacó la intervención cubana.
El texto recuerda que las naciones en desarrollo, con independencia de su baja contribución al cambio climático, se han trazado ambiciosos planes de mitigación al cambio climático; sin embargo, nos enfrentamos a las limitaciones que impone un sistema económico internacional desigual e injusto, subraya la delegación antillana.
Cuba reafirma su compromiso con la acción climática de conformidad con los acuerdos adoptados, pero rechaza la pretensión de los países desarrollados de imponer estándares de reducción de emisiones no alineados con los principios de la Convención y el Acuerdo de París.
“Salden su deuda ecológica con la humanidad. Salden su deuda climática y no nos hagan responsables de las consecuencias de sus insostenibles patrones de producción y consumo”, acotó en su intervención, al cierre de la COP29 que se desarrolló en Bakú desde el 11 de noviembre.
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