
Todos somos muy conscientes que la Inteligencia Artificial está invadiendo todos los campos, ya desde 1984 John Connor nos lo advertía. Cabe suponer que la Internet de las Cosas (IoT) no será una excepción. Sin embargo, no parece tan claro explicar de qué forma la IA la impactará. Es que ya el IoT era de por sí muy revolucionario y futurista, aunque es una realidad en los países más desarrollados. Eso de que los equipos por sí mismos se conectan a la Internet y permitan control remoto de su funcionamiento y además gestionen determinados insumos relevando a la persona de esta tediosa función. sin duda parece Ciencia-Ficción. Por otra parte, de hecho, los dispositivos que son IoT (convencionales, es decir sin IA) traen circuitos que ejecutan, de cierta forma, algunas funciones de IA para hacer su trabajo. Entonces ¿en qué otra cosa la IA podría mejorarlos tanto como para que se considere un impacto fenomenal sobre el IoT convencional, ahora en el 2025?
Si mi amable lector leyó mi post «IoT ¿Progreso o Sumisión?» recordará mi ejemplo de cómo un dispositivo simple, como un refrigerador, cuya misión era y sigue siendo. enfriar los alimentos, se convirtió en un dispositivo complejo que revisa los alimentos que tiene en su interior (por el QR y fecha en que entraron) y se conecta a Internet y solicita a una tienda en línea los productos que ya estén vencidos o agotados en su interior, y eso lo hace sin supervisión humana ¿Qué más podría pedirse? –piensa uno. Teniendo en cuenta las potencialidades de los actuales sistemas de inteligencia artificial (LLM, modelos de lenguaje extendido) ya se puede hacer que el refrigerador no se conecte a UNA tienda virtual que uno le programó, sino que se conecta a un LLM y este gestiona conseguir los productos en varias tiendas, buscando mejor precio, calidad, rebajas y disponibilidad en tiempo real, organizando un mejor suministros de los productos para el abasto de su refrigerador. Yendo un poco más lejos, si el dueño del refrigerador es amante del fitness, la IA artificial puede proponerle y gestionarle productos recomendados para una mejor y más balanceada dieta, llegando incluso a que su refrigerador le sugiera cada día qué debe comer y le tenga listos esos productos en su casa.

Ese, estimados lectores es un ejemplo simple del impacto del uso de sistemas avanzados de IA sobre la IoT convencional, y eso es ya una realidad. Humm, tal vez John Connor no estaba muy desacertado, la IA nos va a controlar la vida. Se puede imaginar mi lector que hay numerosos ejemplos más en la IoT industrial, doméstica, citadina y en los negocios.

Si con la IoT convencional las firmas tenían un férreo dominio sobre los clientes de sus productos, con la aplicación de la IA va a resultar prácticamente imposible desmarcarse del fabricante. Son tantos los parámetros que puede manejar un sistema de IA y son tantos los sensores y elementos ejecutores que se le añaden al dispositivo que no va a haber truco que le permita a un usuario usar su dispositivo IoT_IA si no paga las estrictas y cada vez más caras, suscripciones del fabricante. Tu refrigerador no solo que no te gestionará los productos, sino que simplemente, no enfriará. Lo de no cambiar el aceite a una maquinaria cuando toca o echarle otro aceite, simplemente no va a funcionar, los sensores IoT detectarán que estás escamoteando las instrucciones porque tiene analizador de la calidad del aceite. Y es natural que el fabricante aumente las cuotas de las suscripciones, porque añadidos a todos los especialistas que hacían falta para crear un refrigerador IoT, ahora entran los expertos en IA, lo que encarece aun más la producción del equipo. Como el fabricante no puede subir mucho el precio (porque no vendería el equipo), lo compensa con cobrarte suscripciones periódicas por «permitirte» el uso del equipo. Es un modo de aumentar el precio a largo plazo, se llama dependencia tecnológica.

Solo para esclarecer, tiremos un vistazo a qué módulos tiene un equipo (seguimos con el ejemplo del refrigerador) cuando dispone de una IoT convencional. 1) La cosa en sí misma (en este caso el refrigerador, tal como lo conocían mis abuelos). 2) Un dispositivo electrónico que controla (sensa y acciona) sobre todos los elementos del refrigerador (puertas, encendido y apagado de la máquina, control de las revoluciones de la máquina, chequeo de la tensión de suministro que le llega al refrigerador, chequeo de las cerraduras de las puertas, chequeo de la iluminación interior, lector de QR o código de barras para los productos, y claro, sensor de temperatura, etc.), pantalla y teclado para interactuar con el dueño. 3) Un microcontrolador que ejecuta algoritmos de control de toda la automática y se encarga del algoritmo para la comunicación (wi-fi o por cable) a través de Internet, además de correr algoritmos de toma de decisiones para ejecutar su tarea de forma inteligente (que puede o no contener elementos de inteligencia artificial básica). 4) Un software del fabricante en la nube, que se encarga de interactuar con el microcontrolador empotrado en el refrigerador (incluyendo paralizarlo si el dueño no paga la suscripción). Eso es todo.

Veamos qué requiere una IoT con uso de la IA. Bueno, los tres primeros puntos iguales. Se añade un servidor (local o en la nube) corriendo una IA con modelo de lenguaje extendido LLM, que puede ser: DeepSeek (High-Flyer), ChatGPT (OpenAI), Gemini (Google), Claude (Anthropic), Llama 3 (Meta), Grok (xAI, Elon Musk), Mistral & Mixtral (Mistral AI), Cohere (Cohere Inc.) y un largo etcétera. Como ya expliqué en un post aparte, todos los sistemas anteriores interactúan con las personas a través de un asistente, ellos te responden cualquier pregunta o ejecutan lo que les pidas basándose solamente en la gran base de datos con que fue entrenado (que obviamente, nunca tiene información en tiempo real). Si deseas que esos sistemas trabajen con datos en tiempo real tienes que suministrárselos manualmente. La solución para que la IA funcione en tiempo real con datos del mundo real, de forma automática es implementar un sistema (software) cliente-servidor, que corre un protocolo abierto llamado (MCP, Model Context Protocol) que le permite conectarse a bases de datos, repositorios, sitios WEB, tiendas virtuales, APIs de los más disímiles fabricantes, gestionando en tiempo real lo que se le pida (recordemos al refrigerador gestionando productos de la mejor calidad/precio) y entregando, al dispositivo IoT. el resultado de estos encargos, brillantemente ejecutado por una inteligencia colectiva que resume lo mejor de la experiencia humana en siglos.

¿Simple? Sí; pero el impacto es fulminante, la IoT alcanza una nueva dimensión que apenas comenzamos a explorar. Nos estamos zambullendo de cabeza en la piscina de la revolución Industria 5.0.
Como diría Julius Fucik — Hombres, estad alertas y actualizo mi pregunta: IoT con IA ¿Progreso o Sumisión? ¡Hasta la vista Baby!, como diría Terminator.

Puede leer, si lo desea estos otros posts, relacionados con el tema:
Deja una respuesta