Hoy es un día importante. No, no me refiero a que hoy es mi cumpleaños. Hace 30 años exactamente la brigada de rusos de la fábrica de Gorki, hoy Nizhnii Nóvgorod, me entregó de regalo el primer radar MRL-5 que se instaló en Cuba, y de paso, el Director de Meteorología tomó una espada, me hizo hincar una rodilla en tierra y me nombró Caballe…perdón, Ingeniero de Radar. Así me convertí en Ingeniero, en segundas nupcias, después de haberme divorciado de mi especialidad de Ingeniero en Automática Ferroviaria, la cual nunca ejercí, por tanto no fue un divorcio, sino más bien una anulación de un matrimonio no consumado.
Hoy también inauguro mi Blog para contar cosas. Como dice Silvio, siempre que se hace una historia, se habla de un viejo de un niño o de sí. En mi caso voy a hablar de mí, que unas veces será como hablar de un viejo, y otras como hablar de un niño.

Volviendo al radar MRL-5. Lo recibí en 1981, estrenándonos los dos. Nos lo llevamos para la Loma de la Mula (4 km al Sur de nosotros) en 1997, cuando se convirtió en el primer radar totalmente automático de Cuba, y ahora lo estamos trayendo de vuelta. Esperaba tenerlo ya funcionando como regalo de este cumpleaños, pero no pudo ser, pero pronto será, y será el primer radar Doppler cubano, con desarrollo propio completo, y entonces me haré el regalo retroactivo.
Bueno, suficiente para empezar, hay que tener tino, como Scherezada, dejar algo para otra noche…
Deja una respuesta