Radares Mirando al Sur

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La frase de la discordia

«… el huracán tocó tierra por…»

Todos quieren tener la primicia. Este tema es uno de esos, en los cuales cada cubano se cree «Rubiera», Es un verdadero desatino lo que se arma. Nunca dejan de asombrarme. Un huracán trae una masa enorme de lluvias y vientos fuertes, de centenares de kilómetros de diámetro…ah, pero todos se fajan por decir dónde tocó tierra. En esta competencia participan periodistas, aficionados a la Meteorología, gente que no tiene nada que ver con la comunicación ni con la meteorología y hasta meteorólogos. Rubiera no se cansa de repetirlo: el huracán no es un punto, es un área enorme.

El huracán Irma venía «moliendo» toda la costa norte de Holguín, Las Tunas, Camagüey, Ciego de Ávila; pero me llamaban incesantemente para averiguar «si ya tocó tierra», y yo –pero claro, viene tocando tierra desde Oriente. Ah, pero ellos se referían al centro del ojo del huracán. Dígame usted, el ojo, que es la zona menos interesante, allí hay calma y poca a ninguna precipitación. Como si eso fuera lo único importante, con tanto destrozo que ya había causado con numerosos tornados embebidos mucho antes de que el ojo tocara tierra.

El Centro de Radares dispone de sofisticadas herramientas para analizar la información sobre un huracán y hacen boletines periódicos con el resultado de estos análisis.

Lo peor es que hasta algunos meteorólogos participan de la «cacería del centro del ojo» y a veces se apresuran a dar una posición inexacta cuando el Centro de Radares tiene esta información con gran detalle y exactitud y elabora concienzudos boletines que anteceden a los boletines que emite el Centro Nacional de Pronósticos para que ellos puedan incluir esa información detallada. Claro, conocer la posición del centro del ojo es importante para ir marcando la trayectoria; pero hay otras informaciones mucho más importantes como: dónde están ocurriendo las precipitaciones más intensas, dónde están las rachas de viento más peligrosas (para eso tenemos radares Doppler), dónde se están produciendo tornados embebidos (que para eso nuestros radares usan los algoritmos de detección automática que usa ORPG),dónde se ha producido los mayores acumulados en las últimas tres horas (para que Recursos Hidráulicos calcule las posibles inundaciones), cuál es el diámetro del ojo, cuál es la altura de las nubes, cuál es la dirección y velocidad de traslación del centro del ojo, en fin, el mar …

La posición que determinan los analistas del Centro de Radares ha demostrado en numerosas ocasiones ser coincidente con la posición que determinan los aviones de reconocimiento.

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