Radares Mirando al Sur

Fundamentos, Tecnologías, Aplicaciones, Historia y Memoria

¿Es Camagüey la Plaza Fuerte de las Tecnologías en la Meteorología? (IV) Sondeo aerológico

Para que no se pierda en la noche de los tiempos, hoy, 7 de julio de 2024, fecha en la que se conmemora el 58 aniversario de la fundación del Centro Meteorológico de Camagüey, quiero dejar mi testimonio sobre las diferentes tecnologías que hemos tenido, que nos han granjeado, creo yo, un lugar prominente en la historia de la Meteorología y la Ciencia cubanas. Y no, no es cosa que hayamos sido simplemente receptores pasivos de muchas donaciones, nosotros hemos sido líderes en la sostenibilidad de los equipos (los donados y los comprados), y ruego me perdonen los lectores por la inmodestia colectiva, pero, en mi opinión, también hemos sido el “buque” insignia de la innovación tecnológica en el Instituto de Meteorología y en todo el CITMA.

Yo, desde mis comienzos, por mi natural curiosidad técnica, he estado cercano a todas las tecnologías que se han instalado en el Centro Meteorológico de Camagüey, por tanto, me parece que me toca hacer el recuento (con la ayuda de algunos compañeros de muy buena memoria que siempre me auxilian). Pues aquí va mi percepción, como siempre les digo a mis lectores: lea y saque Usted sus propias conclusiones de si el Centro Meteorológico de Camagüey es o no la plaza fuerte en Cuba de las tecnologías que se usan en la Meteorología. El relato va en siete partes.

Parte 4. El sondeo aerológico

El sondeo aerológico consiste en medir los valores de temperatura, humedad y presión captados por un pequeño aparato llamado radiosonda que se lanza unido a un globo inflado que lo hace ascender y va transmitiendo a un receptor en tierra en su ascenso. El receptor en tierra además, va colimando y localizando la posición de la radiosonda hasta que se revienta el globo a unos 16-20 km de altura, generalmente a centenares de kilómetros alejado del punto de lanzamiento (se suelta al lado del radar).  Sí curioso lector, la radiosonda que se lanza se pierde en cada sondeo, es un gasto de más de 100 dólares. Es un método caro.

Fernando Mejía y Raimundo Varona, aerólogos, soltando el globo con la radiosonda en frente a la Planta de Hidrógeno. Foto tomada de un número de la Revista Juventud Técnica de 1984.

El primer radar de sondeo aerológico que hubo en este centro era soviético, montado en un vagón, se instaló en 1966, se llamaba Meteor, RMS-1 por sus siglas. En algún momento antes de yo comenzar a trabajar se lo habían llevado para la Base de Reparaciones Generales de las FAR en La Habana y después de reparado se quedó sondeando esporádicamente en Casa Blanca, en el INSMET.

El segundo radar que tuvimos fue el Meteorit-2, estacionario, RMS-2 por sus siglas, se instaló en 1979. A mediados de los 80, trajeron el viejo Meteor de nuevo, y así tuvimos las dos estaciones (RMS-1 y RMS-2).

Acto en 1980 por la entrega del radar Meteorit-2 (RMS-2), cruzado de brazos, en la penúltima fila, Vladímir, el ingeniero experto en radares de sondeo (estuvo en la Antártida en estas funciones) y fue mi primer asesor. En la foto, además, Danilo Corchado, delegado de la ACC en Camagüey, asesores rusos y aerólogos, además de otros trabajadores del centro (Dimitri, Mejía, Mora, Pedro, Albernas y Zenaida.).

En el mejor momento durante los experimentos se sondeaba cuatro veces al día. Desde que yo comencé a trabajar en el centro había una imponente planta generadora de hidrógeno por electrólisis, canadiense, muy sencilla y eficiente. Además, se usaban balones metálicos para la generación por reacción química rápida (sosa cáustica + ferrosilicio). El hidrógeno se usaba para el inflado de los globos que se lanzaban con la radiosonda.

Genaro López, hoy jefe del departamento de Instrumentos y Métodos de Observación, en sus inicios, operando el radar Meteorit-2 (tomado de la Revista Juventud Técnica de 1984).

En esta área recuerdo a Chendo (Arsenio) y a Vidal. Para los últimos experimentos 2005-2006 se trajo una planta generadora de hidrógeno china, muy complicada que dejó de funcionar por una avería reparable (que nunca nos pidieron resolver).

Al fondo, a la derecha, el edificio de la Planta de Hidrógeno.

También trajeron una planta rusa, aún más moderna y compacta que dejó funcionar por una simpleza, que tampoco nos pidieron que solucionáramos. La canadiense más vieja tuvo una larguísima vida útil, aun remendada con mil innovaciones.

Edificio donde estuvo instalado el radar Meteorit-2 (RMS-2)

Durante un tiempo se hicieron sondeos de la columna de ozono, se usaban radiosondas especialmente dotadas de sensores para esto (ozonosondas, Antuña aún conserva algunos de estos sondeos). Ya casi lo había olvidado: en los tiempos en que terminamos el Sistema HERMES en 1988-1990, época en que en LADETEC queríamos automatizarlo todo, también nos dio por automatizar la estación de sondeo Meteorit-2, recuerdo que maqueteamos algunas cosas y que nos buscamos un problema con el Dr. Fabio Fajardo (a la sazón director de Meteorología) por tomar una PC que nos había dado para implantar el Sistema HERMES en el radar MRL-5 de Casa Blanca para estos avatares. Si bien el hardware no prosperó, sí se hizo un software de procesamiento del sondeo, lo desarrollaron Thomas del DATINSAC Camagüey y Reynaldo, «El Químico», del Centro de Física de la Atmósfera en Casa Blanca.

En los 90, tuvimos, brevemente, un radar de sondeo aerológico moderno, soviético, en versión móvil, nombrado TITÁN, no recuerdo si sondeó en Camagüey o fue directo para piezas de repuesto. Hubo un moderno AVK-1 en Casa Blanca, pero su actividad fue efímera por la falta de radiosondas para ese sistema. Este radar lo atendía Pablo Maroto.

AVK-1 en versión estacionaria, el nuestro fue en versión móvil en un vagoncito, como el Meteor..

Durante muchos años, en Camagüey, se sondeaba una o dos veces al día con alguna intermitencia. Cuando por algún motivo no había radiosondas se sondeaba lanzando un globo piloto y siguiéndolo visualmente con un teodolito, esto requería una gran pericia por parte del aerólogo.

Tomado de Internet para explicar el método de sondeo con globo piloto.

Hubo un tiempo que propicié, incité y hasta forcé a que los aerólogos me hicieran un servicio para el Centro de Radares; pero esto no fue estable ni duradero. Lamento mucho que esta iniciativa no se haya mantenido, porque ellos eran expertos interpretando los índices que calculaba el sondeo y sabían darle una explicación muy útil para los meteorólogos y el público en general. La presentación que ideamos para este servicio tenía muy buena acogida.

En el año 2005 se trajo una estación de sondeo aerológica pasiva (sin radar para localizar la radiosonda, la propia radiosonda mandaba su posición por GPS), de fabricación francesa.

Sondeo de la atmósfera con la estación francesa MODEM.

La dirección de esta actividad siempre estuvo en Casa Blanca, en lo que hoy se llama Centro de Física de la Atmósfera (si mal no recuerdo hubo un Departamento de Aerología con el Dr. Luciano Amaro al frente); pero la experiencia de los trabajos prácticos siempre fue liderada por este centro en Camagüey, único punto del país con tradición estable de sondeo aerológico. La relevancia de este centro en los sondeos está dada por un personal de excelencia (Mejías, Tito, Genaro, Cardoso, Yordi, Raimundo, Máryuri Pacho, Doraida Marín, Dalia María Peláez, y su jefe actual Eduardo Estrada. Pulido era el técnico de esta estación y años más tarde se incorporó Juan Manuel Gallego). Hoy, de toda esa pléyade, solo queda en activo en esta tarea Eduardo Estrada, un excelente aerólogo, tanto teórico como práctico.

Eduardo Estrada, durante muchos años (hasta la actualidad) jefe de la actividad de sondeo aerológico.

Recuerdo con agrado la excelencia de Álvaro Lapinet en el uso de esta información para pronósticos locales y de Elsa Velazco para los pronósticos en los experimentos de lluvia provocada (en Cuba y en Venezuela).

Licenciado Álvaro Lapinet Recodé, allá por finales de los años 70.

Se cuenta en Camagüey con un sondeo PROMEDIO, calculado por los doctores Juan Carlos Antuña y René Estevan, con observaciones aerológicas de 20 años para Camagüey, sin dudas una formidable herramienta, tal vez olvidada hoy en día (yo tengo la información por si alguien la necesita, la he usado en algunas tesis para los temas de propagación de las ondas del radar). Les muestro un ejemplo a continuación de informaciones sacadas de este sondeo promedio.

Gráfico de Altura de la Tropopausa en Camagüey según Sondeo Promedio.

El Dr. Mario Carnesoltas, que hizo carrera en la DAAFAR, también se dedicó durante muchos años al sondeo aerológico y siempre se mantuvo vinculado a los sondeos en Camagüey.

Dr. Mario Carnesoltas recibiendo el Premio Nacional de Meteorología «Por la Obra de la Vida».

Recientemente este grupo recibió varios ceilómetros (nefobasímetros, LD-40 de más de 40 mil USD cada uno con su juego de repuestos) como donativo, gestionados por Damián Nápoles Soto, ahora en el servicio meteorológico de los Países Bajos; pero que inició su carrera en este departamento e hizo estudios en el InSTEC para graduarse de meteorólogo.

Damian (sentado) al lado del ceilómetro donado, junto al grupo de aerología: Omarito, Dayán, Eduardo, Mejía, Nanin, Ismael.

Por supuesto, que en tan corto resumen no puedo recoger una historia tan amplia, ni tengo fotos que permitan ilustrarla. Ofrezco mis disculpas si algo pasé por alto. Les deseo éxitos a los que están ahora, tienen en sus manos un legado importante ¡no lo dejen perder! ¡Nunca más se darán nuevamente las condiciones para crear desde cero algo así!

Yo con la leyenda, Fernando Mejía Llorca.

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