Radares Mirando al Sur

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Hablando de «monstruos»: Osmany, el León de Pico San Juan

“Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles”. (Bertolt Brecht).

Casi todas las cimas de montes mitológicos han estado custodiadas por monstruos de todo tipo: quimeras, esfinges, grifos, minotauros, leones…El Pico San Juan, desde hace más de 30 años está custodiado por un león. Se llama Leonardo Osmany León Cabrera. Parece un nombre común, de cualquier hijo de vecino, pero en este caso se trata de uno de mis «monstruos», el que hace que el radar de Pico San Juan se mantenga en funcionamiento y brindando un excelente servicio todo el tiempo. He tenido el privilegio de trabajar con muchas personas extraordinarias. Esta persona, un verdadero guajiro del Escambray, es una de ellas.

Todo el mundo le dice simplemente Osmany; pero yo les aseguro a mis amables lectores, que ese nombre y el radar de Pico San Juan son una sola cosa desde mucho antes de su inauguración hace más de 30 años. Osmany es la combinación de inteligencia, perseverancia y osadía que caracteriza a los cubanos insignes. Muchas anécdotas se cuentan sobre él, tantas, que darían para escribir un libro. Tengan en cuenta que sus hazañas son diarias, y en 30 años tendríamos, de seguro más de 11 mil.

Cuenta su propio hermano Julito (https://www.ecured.cu/Radar_Pico_San_Juan) que salir del local de operación para reabastecer de combustible el grupo electrógeno en medio del intenso huracán, es algo a lo que solamente se atreve su hermano Osmany. Esto ocurrió en el 2001, cuando el huracán Michelle azotaba Cuba.  Osmany se amarró con una soga a la cintura, mientras varios operadores lo  halaban  para mantenerlo en el lugar. Logró su objetivo; pero la fuerza de los vientos era tal que le arrancó toda la ropa, así que pueden imaginar mis asombrados lectores el castigo físico que sufrió y la fuerza descomunal que tuvo que hacer para lograr llenar el tanque de combustible en tan penosas condiciones.

Osmany maneja y mecaniquea el enorme camión katanga que heredó de la unidad militar que existía en el Pico. Solo con él me atrevo a subir y bajar el empinado camino hasta el Pico San Juan, y casi siempre lo hago durmiendo plácidamente (no es que yo sea muy guapo y no me asuste el empinado camino, es que suelo dormirme en cualquier carro que me monto en cualquier cirscuntancia, y con él al timón tengo absoluta confianza). Osmany se conoce cada pedacito, bache, curva u obstáculo de ese complicado y empinado camino.

El que se crea guapo y buen chofer, que intente, como hace Osmany, subir la muy empinada cuesta del útimo tramo hasta el mismísimo radar (les puse tres fotos a mis incrédulos lectores para que se lleven una vaga idea de lo que hablo, porque en la realidad, cuando uno se para allí…hasta para subir a pie a uno «le da cosa»). Dicen que Osmany sube los carros de marcha atrás, por si al carro se le salta la caja de velocidades y poder timonear de frente para no meterse contra el farallón (que queda justo frente al inicio de la rampa, como pueden ver). Hasta ahora no se han presentado, en 30 años, otros candidatos a subir ese tramo en carros.

Osmany no solo es un superhéroe de acción, es también un hombre de pensamiento, que ha educado, motivado y conducido a muchas personas. En su momento llegó a tener una dotación de todos estrellas entre los que recuerdo (me disculpan si me olvido de alguno): Onel, el primerísimo, el fundador; Leonardo (Quintero); Julito (hermano de Osmany); Jesús (el «abominable» hombre del Pico, lamentablemente fallecido hace poco, de entrañable recordación para todos); Yosvany; Yusniel; Osvaldo (hermano de Osmany, si se los digo, son toda una manada de leones); Lolo (el pelú); los técnicos Cancio, Muxart, Rolando y Corcho; Ñico;  Chávez; Osmel (Memo); Cuquito; Amaury; Capote; Yudiel; Máximo; Isidro; Alexander …hummm, ya se me olvidan los nombres, mis lectores me disculparán pero ya estoy viejito. Igual, solo conseguí fotos de algunos, recuerden, que lo de tener cámara es bastante reciente.

Osmany tiene la voluntad de vencer y sobreponerse a cualquier problema. Cuentan que, también con el huracán Michelle, en el 2001. el grupo electrógeno no funcionaba. Subieron a un técnico de la Región Militar de Cienfuegos para repararlo. Bien porque no sabía lo suficiente, bien por la inminencia del huracán y el apuro para poder bajar, el hombre sentenció–No tiene arreglo. Osmany le dijo a Cancio–¿sabes reparar motores MAZ 204?–Cancio dijo que no–Ah, que bien–le dijo Osmany– este va a ser el primero para nosotros dos. Y así fue, repararon el motor del grupo electrógeno y este estuvo listo justo cuando a causa del ciclón cortaron el suministro eléctrico. Osmany se ajusta muy bien al espíritu espatartano que prima en mis «monstruos»: Del combate se regresa con el escudo o sobre el escudo. Y hasta ahora amables lectores, Osmany siempre regresa victorioso de cualquier batalla.

Osmany no es solo el jefe del radar, ha cumplido misiones del gobierno en toda la zona, es lo que decimos un hombre integral al servicio de la Revolución. Su casa es punto inevitable donde lo mismo se almacenan cosas, que se hospedan personas, o que simplemente se pasa a almorzar, o a comer o al menos a tomar agua y café, y su esposa Magdalena ha sido la excelente anfitriona que nos acoge una y otra vez.

Ya se los digo, amables lectores, gracias a hombres como este, en Cuba tenemos un Servicio de Vigilancia Meteorológica por Radar que es referente de excelencia en toda la región. Algunos nos preguntan que cómo logramos el milagro de mantener radares de más de 30 años en perfecto funcionamiento, y no me queda otra que decir como Ignacio Agramonte: lo logramos «con la verguenza de los cubanos».

Comentarios

3 respuestas a «Hablando de «monstruos»: Osmany, el León de Pico San Juan»

  1. Avatar de Héctor Castro
    Héctor Castro

    Realmente es un hombre excepcional. Mi respeto para Osmany.

  2. Avatar de Rolando Pérez González
    Rolando Pérez González

    Yo tengo el honor y privilegio de conocerlo, es cierto los monstruos existen y su familia está formada por gente muy sencillas y serviciales desde sus padres que también los conocí

  3. Avatar de María del Carmen López Zuazo
    María del Carmen López Zuazo

    Conozco a Osman, es un ser excepcional, aparte de todo lo mencionado es un hombre muy humano y solidario. Nunca olvido sus acciones para con mis padres en 2008 cuando ambos estuvieron graves. Soy de La Habana, mi hno es meteorólogo en Cfgos. Sé de la dura y ardua labor de estar en un radar.
    Mis Saludos y felicitaciones a Osman y su tropa.

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