
Este es uno de los trabajos de los que normalmente NO se encarga LADETEC; pero un amigo y colaborador cercano nos pidió enfáticamente que nos hiciéramos cargo, que se trataba de un amigo de él — es una cosa simple; pero yo estoy enredado con un compromiso y él está muy apurado (claro, por los grandes apagones)—nos dijo y bueno, como excepción, lo aceptamos. El cliente decía que era cosa sencilla: en el rotor del generador de un grupo electrógeno de 25 kVA, que trae la bobina de excitación y el rectificador en la punta del eje, un daño mecánico había destruido completamente la parte del rectificador, no quedaba ni rastro de los diodos. Una vez que le arreglen “eso”, él tiene su propio mecánico-electricista que se encargará del resto –nos dijo el que nos pasó el trabajo. Vean cuán fácil nos fue y saquen sus propias conclusiones.

Pacientemente el monstruo Leonardo-Ichi fue construyendo una estructura digna de las mejores creaciones de la escuela soviética que nos «parió» a él y a mí. Hizo dos discos metálicos donde fijar los diodos (de alternador de Lada), 3 diodos con ánodo común en uno de los discos y 3 diodos con cátodo común en el otro, para armar un rectificador trifásico de onda completa (vea el esquema en la imagen). La tarea era bien difícil, porque se dice fácil; pero hay que materializar el aislamiento entre los dos discos y su sujeción muy sólida en el eje del rotor. Una obra maestra. Y eso lo hizo en una tanda de apagones interminables (no ésta, la anterior).

El cliente decía que aquella «plantica» había generado (y no lo pongo en duda; pero…). Se trata de un grupo electrógeno rescatado de Materia Prima que alguien desahució (y seguramente mandaron a comprar uno nuevo). El generador había sido enrollado para 3 fases de 220 V, a partir del original que era de 3 fases de 440 V. La primera tarea después de reconstruir la excitación fue probar que girara dentro del generador y que produjera una tensión de excitación, que no sabíamos de cuanto sería (porque dependía de la bobina de excitación, de la cual no teníamos ningún dato). Tampoco sabíamos con qué corriente de excitación había que atacar al generador para que diera la salida nominal de 3 fases 220 V. El cliente fue muy cooperativo y muy proactivo en todas las fases de investigación (sí una investigación en toda regla), se trata de un muchacho joven, sin instrucción en electricidad; pero con un genio creativo fenomenal y un deseo de resolver los problemas digno de ser aprovechado en tareas de mayor envergadura, todo un emprendedor-innovador.

Una vez girando y generando la tensión de salida nominal, hay que tener en cuenta que al variar la carga que se le pone al generador (motores, aires acondicionados, luces, etc.), la tensión (voltaje) de salida varía. Se cae cuando se le va poniendo más carga y aumenta cuando se le va quitando carga. Para resolver este problema los grupos electrógenos vienen dotados de un dispositivo denominado AVR (Automatic Voltage Regulator) que controla la corriente de excitación del generador para mantener el voltaje de salida estable. El original no funcionaba, los ingenieros de LADETEC diseñaron, fabricaron e implementaron uno.

La tensión de salida no es lo único que varía con la carga. Cuando la carga (eléctrica) aumenta el generador se ralentiza y ralentiza al motor de combustión que lo mueve, es decir, la frecuencia de la tensión de salida, que debe ser de 60 Hz (60 ciclos por segundo) disminuye. Esto genera problemas en los dispositivos conectados al grupo electrógeno, pudiendo dañarlos. Así pues, se le adaptó un dispositivo electro-mecánico que mueve el acelerador del motor de combustión interna. Dentro tiene un regulador electrónico que recibe como entrada una tensión generada por un sensor de revoluciones (pulmón de revoluciones, le dicen en Cuba). De esta forma, este dispositivo mantiene estable la frecuencia de rotación del eje del motor (a cuya salida está acoplado el generador) de modo que el generador entregue una tensión (voltaje) sinusoidal de 3 fases, 220 V a 60 Hz.

La pizarra de control del grupo electrógeno fue otro problema, le faltaban instrumentos de panel y las interconexiones estaban dañadas. Hubo que reconstruir la pizarra totalmente hasta dejarla con todas las funcionalidades que debió haber traído de fábrica. Inicialmente, como no aparecían todos los instrumentos de panel, nuestro cliente, que siempre quiere estar a la última, nos vio usando, en otra aplicación (para la presa Pontezuela de Recursos Hidráulicos), un analizador de red y quiso ponérselo al grupo electrógeno. El analizador de red sensa las tensiones de línea, la frecuencia de la tensión de línea, la secuencia de fases, el factor de potencia y un «seremillón» más de prestaciones de análisis de la tensión generada. Y se le puso, un poco exagerado para esta aplicación; pero igual, es un auxiliar muy útil para saber qué cosa está pasando con la tensión de salida que no lo pueden ver los instrumentos de panel, además de que permite llevar una estadística del funcionamiento del grupo electrógeno y el comportamiento de la carga conectada a ella. El grupo electrógeno se apaga automáticamente en caso de sobrecalentamiento del motor o que la tensión de salida que genere sea muy alta.

Eso podría haber terminado con que las salidas del analizador de red se pueden ver en la pantalla azul en el panel frontal del mismo; pero este cliente no se conforma si no es con la excelencia y vio que para las aplicaciones de Recursos Hidráulicos hemos fabricado un dispositivo que permite conectarse remoto con su teléfono móvil al analizador de red y a todos los mandos de la planta. Y claro, quiso agregar eso, y se lo hicimos. Y este sí que es el plato fuerte de LADETEC: las soluciones IoT usando hardware y software libre en pos de la sostenibilidad de la tecnología.

Ahora puede desde cualquier punto de Camagüey, de Cuba y del mundo, chequear el funcionamiento de su grupo electrógeno. Incluso puede apagarlo (en principio podría encenderlo; pero para esto hay que chequear: tensión de la batería, agua en el radiador, aceite en el cárter…antes de arrancar, es peligroso arrancar remoto sin ese control). De momento le basta que se acuesta a dormir en medio de un apagón y cuando se restablece el servicio eléctrico (viene la luz) la casa se conecta automáticamente a la red industrial y él apaga desde su teléfono celular el grupo electrógeno sin necesidad de levantarse de su cama.

Claro, para que cuando venga la luz se haga la desconexión automática del grupo y se conecte a la red industrial (voltaje de la calle) se necesita de otro dispositivo que también hubo de fabricarle LADETEC: un “transfer”. Este transfer le permite conectar los circuitos de su casa alimentados desde el grupo electrógeno, desde el inversor, o desde el servicio eléctrico industrial (desde la calle). La conmutación (selección de la fuente) es manual, por botones; pero cuando se restablece el servicio industrial la casa se conecta automáticamente «a la calle».

Y así pues, lo que parecía un trabajito sencillo, se convirtió en un trabajo que se extendió varios meses y para el cual LADETEC hubo de desarrollar soluciones específicas, que nos aportaron grandes experiencias, aunque inicialmente no tuvimos idea de la magnitud del reto. El cliente satisfecho y nosotros también.

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