Radares Mirando al Sur

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La ¿muerte? de ¿un? burócrata

La muerte de un burócrata (1966) es una película del género de comedia del director de cine cubano Tomás Gutiérrez Alea. Es una sátira de la burocracia cubana de la época posterior al triunfo de la Revolución, y de lo enrevesado que puede llegar a ser conseguir cosas aparentemente sencillas, magistralmente actuada por el popular actor cubano Salvador Wood. Ah, nos divertíamos pensando que era un mal que la Revolución erradicaría muy pronto; pero no, el mal tiene raíces profundas, arrancas una cabeza y salen dos, como la Hidra. Lo que voy a narrar ocurrió la semana pasada y si mi lector se interesa por la anécdota, siga leyendo.

Sucedió así. Unos amigos de una MIPYME presentaron a la ONAT Municipal (no importa de qué municipio) una solicitud de aplazamiento del pago del tributo a la ONAT. La presentaron el Viernes 13 de septiembre (yo sé que es un día aciago; pero mis amigos no se predisponen con mis supersticiones), el plazo del pago expiraba el Viernes 20 del mismo mes. Salieron muy contentos porque en la ONAT Municipal les recibieron el documento y les dijeron que todo estaba bien…

Hagamos un paréntesis para explicar por qué solicitaban, con mucha razón, el aplazamiento. La MIPYME había recibido facturas firmadas por cliente en el mes de septiembre, por tanto, debían entrar en la contabilidad de la MIPYME ese mismo mes. La cifra a cobrar era bastante alta, por tanto, el tributo era una cifra considerable, la MIPYME se quedaría temporalmente (hasta que el cliente hiciera efectivo el pago) sin liquidez para las operaciones normales (léase pagar los salarios y otras boberías). Por tanto, nada más justo que pedir aplazamiento hasta que el cliente hiciera efectivo el pago. Para una empresa grande esto no tiene importancia, para una mini MIPYME sí es que lo es. Aclaremos que después de firmar, el cliente tiene un mes para pagar; pero la ONAT (¿o era OTAN?) te da hasta el día 20 para pagar impuesto del mes en curso.

Pues continuamos con el relato, el jueves 19 a las 2 p. m. (recuerde mi amable y olvidadizo lector que la solicitud de aplazamiento se presentó a la ONAT Municipal el viernes 13, ya se lo decía yo, es un día fatal) «alguien» llamó a la contadora y le dijo que la solicitud había sido denegada y sin más…colgó. La contadora intentó infructuosamente llamar a la ONAT (¿o era TANOs?) Municipal…nadie cogía el teléfono.

Raudo y veloz mi amigo salió en el VDoblePIE (es decir lo que Dios le dio) bajo un sol angustioso y llegó sofocado a la ONAT Municipal. Puerta cerrada; pero ventana abierta (porque si no se ahogaban del calor), todos reunidos y se entabló el siguiente diálogo-duelo.

Mi amigo –Buenas tardes, me hace falta hacerles una pregunta.

La Directora –Estamos cerrados porque no hay corriente.

Mi amigo –Es que me hace falta hacer una pregunta y para responderla no necesitan electricidad.

La Directora –Estamos en una reunión del Partido discutiendo un asunto importante sobre las distorsiones.

Mi amigo –A mí me urge una respuesta porque de aquí llamaron a la contadora hace una hora (sí, mi amigo podría haber reclamado récord, panamericano al menos, en caminata-bajo-el sol-un-viernes-a-las-3-p.m.) sobre una solicitud de aplazamiento al pago del tributo y se vence mañana.

La Directora –Mire, de aquí NADIE pudo haberlo llamado, eso es un asunto de la provincia que es la que da la aprobación definitiva y Usted debe estar claro que por el hecho de que Usted lo solicite no estamos obligados a concederle el aplazamiento, si no tiene para pagar, lo paga luego con recargo.

Mi amigo, comprendiendo la situación le dijo –OK, yo solo necesito saber la explicación de por qué se denegó.

La Directora –En eso no podemos ayudarlo. Vaya a la ONAT Provincial que son los que aprueban/deniegan.

Mi amigo partió, aun más raudo y más veloz para la ONAT Provincial, esta vez ya aspirando a récord mundial bajo-el-sol…bueno, ustedes saben la modalidad.

Dos cuadras y un dorito después se le arrima un hombre en una motorina y le grita –Samuel, Samuel. Dándose cuenta que se dirigía a él, mi amigo le dice, yo no me llamo Samuel y el hombre gira en redondo y se aleja.

Cinco cuadras y dos doritos después (ya les dije que mi amigo iba cronometrando para récord mundial) se acerca de nuevo el mismo hombre de la motorina (el que lo llamó Samuel) y le dice –Samuel, espere un momento. Esta vez el hombre venía con una señora (no puedo decir compañera porque a un compañero no se le hacen esas cosas) sentada detrás, sí una de las que estaba en la reunión del Partido en la ONAT Municipal.

Mi amigo, molesto (por lo de que le estropeaban el récord no porque lo llamaran Samuel) no se tomó el trabajo de aclararle, nuevamente, que no se llama Samuel. La señora (a quien no puedo llamar compañera), le dijo –Sí, su planilla de solicitud está aquí, fui yo misma la que llamé. lo que pasa es que nos confundimos, claro, no se percataron que él era Samuel (que no lo es).

La Directora –Hemos tenido que suspender esta importante reunión para «hacerle el favor» de ver su caso.

Mi amigo –Mire, lo que hace falta es que cumplan con su horario laboral y no que hagan reuniones y menos del Partido y no q1ue me hagan favores.

La Directora –Yo soy la jefa y decido qué se hace en el horario laboral y a qué hora hacemos las reuniones del Partido.

Mi amigo –El Partido lo que quiere es que ustedes cumplan con su trabajo.

Pues nada, le aclararon en la ONAT Municipal, que la ONAT Provincial rebotó la solicitud porque no venía en el modelo OFICIAL es lo que venía en la planilla que sí tenían ellos.

Mi amigo –Pero si el viernes 13 le entregamos aquí en sus manos el modelo QUE USTEDES NOS DIERON y ustedes, la ONAT Municipal, lo aceptaron sin chistar.

Claro, yo se los dije, era VIERNES 13 y en todas las películas de Jóligu ese es un día fatal, si lo sabré yo que he visto muchas películas. A la luz de los acontecimientos, yo como observador imparcial debo hacer una aclaración laboral que mi amigo no tuvo en cuenta, y es que en la Cuba de hoy los viernes son VIERNES CORTOS y no se alternan, son todos cortos.

Al otro día la compañera (esa sí se ganó el título) de la ONAT Provincial, le comentó a mi amigo –Les tuve que exigir a la ONAT Municipal el JUEVES 19 que me trajeran las solicitudes porque las tenían acumuladas y la fecha del plazo de pago era el Viernes 20. La de ustedes no venía en el modelo correcto, era responsabilidad de ellos haberles dado el modelo correcto. Era responsabilidad de ellos habérselo leído en el momento el Viernes 13 y haberse percatado del error para que ustedes lo rehicieran. Era responsabilidad de ellos habérselos comunicado con tiempo…

En fin, era responsabilidad de ellos TRABAJAR, eso es lo que el Partido les pide a todos los cubanos. Andamos escasos de eso últimamente.

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