
El 14 de julio de 1941, súbitamente, un verdadero infierno de fuego cayó sobre la ciudad bielorrusa de Orsha (a 500 km al oeste de Moscú). Esta ciudad era un gran centro de transporte que acababa de ser tomado por la Wehrmacht, por lo que estaba atestado de tropas, material bélico y municiones alemanas. El general Franz Halder, escribió ese día en su diario: «Los rusos usaron un arma desconocida hasta ahora. Una tormenta de proyectiles quemó la estación de ferrocarril de Orsha, todas las tropas y el material militar. El metal se derretía y la tierra ardía». Comenzaba la pesadilla del ejército alemán, ellos le llamaron los Órganos de Stalin (por el sonido silbante y aterrador que producían).
“Hubo muchos casos de soldados alemanes que se volvieron locos debido al fuego de los lanzacohetes soviéticos”, confesó un cabo alemán capturado, según un informe escrito durante la contraofensiva del Ejército Rojo de 1941. Los soviéticos les llamaron Katiushas.

Lo que había sucedido ese 14 de julio de 1941 se trataba del ataque de la primera batería de ocho lanzacohetes múltiples móviles llamados BM-8, dirigida por el Capitán de artillería Iván Andréyevich Fliorov. La batería del capitán Fliórov luchó hasta principios de octubre de 1941, tratando de resistir la ofensiva de la Wehrmacht hacia Moscú. Luego su unidad fue rodeada en la ciudad de Viazma (300 km al oeste de Moscú). Los soldados de esta batería dispararon todos los cohetes que les quedaban y volaron las máquinas. Los alemanes no lograron hacerse con el equipo ni con el personal, ya que la unidad luchó hasta que el último soldado murió, por lo que el capitán Fliórov fue honrado póstumamente con el título de Héroe de la Federación Rusa. Los BM (Katiushas), fueron, son y serán, la esencia de la filosofía en la superioridad militar ruso soviética dice mi amigo Fidelista Por Siempre. …Bueno, y yo qué rayos sé de armamento militar si lo mío son los radares meteorológicos…mejor siga leyendo y le cuento qué tienen en común las katiushas y los radares meteorológicos cubanos.

Hay al oeste de Moscú, en la parte europea de Rusia, una bella ciudad (la sexta más poblada de Rusia) llamada Nizhnii Nóvgorod. De 1932 y hasta 1990 esta ciudad se llamó Gorki en honor al famoso escritor Máximo Gorki. Esta ciudad, ubicada en la confluencia de los ríos Volga y Oká es también famosa por la fábrica de automóviles GAZ (siglas de Górkovskii Avtomobilnyi Zavod).

Existe, también en la ciudad rusa de Nizhnii Nóvgorod, una fábrica denominada Zavod Electromash. Esta planta industrial fue fundada en 1942, en los duros años de la Gran Guerra Patria y su principal finalidad fue fabricar proyectiles reactivos (cohetes) para las Katiushas BM-8 y BM-13. La planta suministró al frente más de 1,5 millones de municiones durante los años de la guerra, cuando enviaba el material a ritmo de 60 vagones cada día. Para perpetuar este pasado glorioso en el frente de la fábrica hay un pequeño monumento a las Katiushas.

Bueno, pero seguimos hablando de armamento y municiones y mis impacientes lectores saben que yo de eso no sé nada, que lo mío son los radares. Así que acabemos de decir por qué traigo a Electromash a colación.

Pues en los años de la posguerra la planta tuvo que reorganizarse y pasar a producciones para la vida civil. Le cupo el honor a esta fábrica de comenzar la producción seriada en 1966 del primer radar meteorológico soviético, MRL-1, el primer radar en el mundo con dos longitudes de onda, que usaba las bandas X y Ka para detectar y medir nubes y precipitaciones. En la fábrica Electromash este radar recibió el nombre codificado de Oblako (Nube) y produjeron 181 ejemplares de MRL-1 Estaba montado en una versión móvil y la antena no tenía cúpula protectora. Este radar había sido diseñado en el Instituto de Investigaciones Científicas de de Radio Aparatos (VNIIRA por sus siglas en ruso), radicado en Leningrado (hoy San Petersburgo).

Pero aún tengo más cosas que nos relacionan a esa fábrica. Resulta que el segundo diseño de radar meteorológico soviético, que se llamó MRL-2, un radar de una sola longitud de onda (banda X), cuyo diseño también se hizo en VNIIRA, se encargó a Electromash. Este radar tuvo, además de la variante móvil, una variante estacionaria. Electromash produjo 242 ejemplares del radar MRL-2. Como son las cosas de la vida, el SEGUNDO ejemplar de MRL-2 que produjo esta fábrica fue enviado directamente a…el aeropuerto José Martí de Rancho Boyeros en 1968, y aunque no funciona hace unos años, tuvo una larga vida hasta después del año 2000 y aún se encuentra allí, sobre la torre de control.

Pero aún no he dicho lo más importante. En 1972 comenzó en Electromash la producción experimental de los radares MRL-5, los más sofisticados y avanzados radares en el mundo en su época. Luego de algunos avatares que cuento en el post mencionado, en 1975 comenzó la producción seriada. Yo tuve la oportunidad en el invierno de 1985 de visitar el ejemplar cero de esta producción en un polígono experimental en Nalchik. Se parecía mucho al MRL-2 y en nada al MRL-5 tal como lo conocimos posteriormente. La historia de mi vida laboral estuvo vinculada de principio a fin al radar MRL-5.

La Fábrica Electromash produjo un total de 307 ejemplares de este radar, de ellos, 67 se enviaron a 15 países extranjeros: #Checoeslovaquia (7), #Hungría (9), #RDA (6), #Rumanía (7), #Polonia (1), #Bulgaria (11), #Yugoslavia (3), #Finlandia (4), #Vietnam (2), #Mozambique (2), #Etiopia (1), #Sudáfrica (2), #Cuba (4), #Brasil (2) y #Argentina (6).

Muy pocos deben quedar en funcionamiento en el mundo, pero los 4 cubanos gozan de muy buena salud, modernizados y dos de ellos con capacidad Doppler. Supongo que en Rusia quedan unos cuantos en funcionamiento y oí decir que en Argentina, en Mendoza aún están en explotación estos magníficos radares.

Pero aun no he terminado con lo de la vinculación de esta fábrica a nosotros. En el año 2009 finalmente se nos dio la posibilidad de visitar la fábrica en busca de contratos para adquirir piezas de repuesto para nuestros cuatro radares MRL-5. Íbamos a viajar Leonardo (Ichi) y yo. Mis compañeros de estudios en Rusia enseguida organizaron el inminente encuentro en Moscú. No pudo ser, dijeron solo uno y el mejor preparado para esta tarea era Leonardo.

Leonardo se dio gusto en la visita a la fábrica. Ya estos radares no estaban en producción, pero algunos elementos aún podían conseguirse. Lo envidio sanamente. Fue atendido a la vieja usanza rusa por su director Nikolai Serafímovich Kudriashóv (Николай Серафимович Кудряшов) y su equipo de trabajo y le mostraron todos los talleres y líneas de producción. Lamentablemente no se concretó una colaboración posterior, los dirigentes de la fábrica estaban muy deseosos de visitar Cuba y ver sus radares en acción tantos años después.

Andando el tiempo, en el año 2012 nosotros culminamos el prototipo de Radar Meteorológico Cubano (Doppler) encargado por el Comandante en Jefe, y este se fabricó sobre la base del MRL-5M de Camagüey que estaba en la Loma de la Mula en versión estacionaria.

Actualmente Zavod Electromash, opera como una sociedad anónima (АО) con unos 190 empleados. Sus actividades principales incluyen la fabricación de dispositivos electrónicos utilizados en sectores de defensa y civiles. La empresa está dirigida por el director general Alexander Yuryevich Maslov. Aunque ha enfrentado algunos desafíos financieros en los últimos años, sigue activa y participando en proyectos industriales y de defensa y no olvidan su pasado glorioso vinculado a las katiushas.

Como puede ver mi incrédulo lector, sí, los radares meteorológicos y las katiushas sí tienen algo en común: mucho sacrificio y heroísmo.

En el 2020, en medio de la feroz pandemia, terminamos nuestro segundo exponente de Radar Meteorológico Cubano, el primero producido en serie, para dar cabal cumplimiento a nuestro compromiso con Fidel, lo hizo un equipo de LADETEC liderado por Leonardo, Roberto y Arturo.

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