
¡Espartanos: regresen con el escudo o sobre el escudo!
No preguntan cuáles son las dificultades sino dónde está el problema, y allá van, a vencer o morir, y siempre regresan victoriosos. Nunca una expedición de la falange espartana de LADETEC ha sido derrotada, ni por los problemas, ni por la falta de repuestos, ni por las condiciones de vida, ni por las dificultades tecnológicas de las tareas. Lo hacen por pura vocación, no porque yo los convoque a hacerlo. Cuando los entrenaba fui al frente de las muchas expediciones; pero no creo que mi espíritu espartano los haya moldeado, ellos ya eran espartanos antes de llegar a mi.
No hablo de soldados, hablo de mis especialistas de radar de muy alta calificación, a los que me honro de haber dirigido desde hace muchísimos años. Ellos han superado mis más fantásticas y atrevidas expectativas, no solo por la pericia técnica alcanzada, sino también por su espíritu de sacrificio para soportar las más increíbles condiciones adversas: frío o calor extremos, falta de agua, falta de comida, plagas de mosquitos, temblores de tierra, lluvias intensas, humedad irrespirable, agotadoras jornadas de más de 12 horas, sostenidas día tras día durante semanas, largas caminatas de decenas de kilómetros con el agua al pecho y la laptop sobre la cabeza, ascenso por pendientes abruptas con pesados fardos bajo vientos muy fuertes y lluvia intensa…todo lo inhumanamente posible, y por si fuera poco, han tenido que viajar a los radares en medio de la situación epidemiológica muy complicada por la COVID-19.
Conózcalos amable lector, sus hazañas no son menores que las de los hombres de Leónidas frente a los persas. Ellos tienen su propia batalla de las Termópilas en cada expedición a un radar.

A lo largo de los años algunos otros han formado parte de esta falange victoriosa y ya no están con nosotros, pero su espíritu ha sido el mismo siempre: patear traseros a los problemas. La mayoría son camagüeyanos; pero eso no es lo importante; todos cuentan para trabajar en los radares, como dijera el Mayor Ignacio Agramonte, con la Vergüenza de los Cubanos, esa es su principal herramienta y lo que los une. Con esa han salido victoriosos en los 8 radares cubanos, en Venezuela, en Colombia, en Nicaragua, en Guatemala, en Honduras, en Costa Rica y dondequiera que se precise de sus servicios.
Muchas de las proezas van a quedar indocumentadas, solo permanecen en la memoria de los participantes. Afortunadamente, ya algunos tienen celulares para dejar constancia. Aquí van un par de «flashbacks» de los más recientes:


No son solo hombres de pensamiento, también son hombres de acción. Los más experimentados han acumulado resultados científicos de primer nivel como para escribir y defender brillantes tesis de doctorado; pero han preferido dedicar su tiempo a dejar su impronta grabada con letras doradas en el funcionamiento de los radares meteorológicos cubanos. No en balde, orgullosamente estamos entre las 7 instituciones en el mundo capaces de fabricar un radar meteorológico con hardware y software propio.
Han sido muchas las proezas. Tal vez la CTC alguna vez se entere y la Bandera de Proeza Laboral adorne nuestro lobby. Tal vez se considere a nuestros jóvenes como Valientes por la Vida. Mientras tanto, seguimos en el cumplimiento del deber.


Con gente así, el futuro de los radares meteorológicos en Cuba estaría garantizado; pero alguien, con suficiente poder, decidió destruirlo, por sentimientos ruines, y otros, con su desidia, lo permitieron. Nada, el daño no es a nosotros, es al país, nosotros seguimos trabajando para la Patria. LADETEC, ahora como cooperativa no agropecuaria y proyecto de desarrollo local, brinda su conocimiento en: servicios de radar, servicios de hardware, servicios de software y servicios de asesoría y capacitación. Aquí estamos para lo que nos necesiten.

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