Radares Mirando al Sur

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¿Destacamento Pedagógico o «Explicador»?

En la primaria fui monitor, me gustaba eso de explicar. En la secundaria de Séptimo a Noveno fui monitor de Matemáticas. De Décimo grado en adelante ya no me recuerdo como monitor, tal vez sí y se me borró; pero lo cierto es que lo de estudiarme cosas y explicárselas a otros me gustaba. En Séptimo Grado participé como miembro de la Brigada de Erradicación del Analfabetismo Residual. Me tocó enseñar a unas personas ya mayores que vivían en una cuartería de la calle República. En Décimo grado vino el batacazo: hay que irse para el Destacamento Pedagógico. Les cuento.

Citaron a todos los estudiantes de Décimo Grado de todas las secundarias de Camagüey para un teatro grande, creo que era el del Politécnico Cándido González, o el de la Cañete Ramos, que era donde se solían hacer estas reuniones masivas de estudiantes. Plantearon la necesidad de que TODOS se incorporaran al Destacamento Pedagógico, donde estudiarían magisterio y a la vez impartirían clases para luego ser profesores de secundaria básica y preuniversitario.

Le pidieron que levantaran la mano a los que estuvieran dispuestos a «dar el paso al frente». Por supuesto, todos levantaron la mano, como solíamos hacer ante cada convocatoria. A los pocos días, vinieron los de la UJC Regional (lo que hoy es Municipal, cuando aquello no había Distritos) y comenzaron a llenarle las planillas a todo el mundo para irse para el Destacamento Pedagógico.

Ahí comenzaron los problemas. Realmente, la mayoría no deseaba ser maestro, habían levantado la mano solo por consigna, al calor de la arenga; pero nunca pensaron en irse de verdad. Los de la UJC Regional venían presionando con todo, no aceptaban un NO.

Yo no pude ir ese día de la reunión, estaba con una diarreas incontrolables, por tanto, conmigo chocaron con algo inesperado: yo no había dado «el paso al frente», yo no estaba allí ese día en esa reunión.

¿Por qué no quieres dar el paso al frente? Porque no quiero ser maestro. Pero si tú siempre has sido monitor. Sí, me gusta explicar; pero no quiero ser maestro ¿Qué quieres ser? No sé, no estoy seguro, supongo que ingeniero. Ah, ya ves, ni siquiera sabes qué quieres, entonces incorpórate al Destacamento. NO… y me quitaron el carnet de militante de la UJC. El inquisidor en Jefe por la UJC Regional se llama Francisco Luna Marrero, destacada personalidad de la Historia en Camagüey.

Aquello me llenó de indignación, cuando salí de allí no podía contener las lágrimas; pero aun así estaba decidido: no, no quiero ser maestro. A los pocos días me devolvieron el carnet de la UJC. Muchos llenaron la planilla y «dieron el paso al frente» para desligarse de eso más adelante con los más disímiles proyectos y pretextos. No obstante muchos sí se fueron y sí fueron maestros. El Destacamento Pedagógico Manuel Ascunce Domenech fue una iniciativa muy buena.

Hay que tener vocación para dedicarte a impartir clases, y sobre todo, a educar cada día de tu vida. Mi admiración y respeto para todos los que han dedicado su vida al magisterio.

Yo seguí para el preuniversitario, me hice ingeniero y sí, seguí siendo explicador toda mi vida, y hoy, 52 años después sigo siendo Joven Comunista. Es más, estoy inscrito en el Libro del Honor Laboral de la UJC de toda Cuba por mis cinco Sellos Forjadores del Futuro. Durante toda la carrera me mantuve explicándole Matemáticas a los de años inferiores y alguna que otra asignatura.

Cuando regresé graduado de la Unión Soviética fui a buscar trabajo a la Universidad de Camagüey. No tenían plaza para mí y luego me ofrecieron lo de trabajar en los radares, en el Instituto de Meteorología y ahí eché 41 años y 8 meses.

Sin embargo, a pesar de que no me aceptaron como Profesor de la Universidad, a los dos años me incorporé a la Universidad de Camagüey como Instructor Adjunto. He impartido tantos cursos que creo que he hecho más docencia que tareas de ingeniería en mi vida. He impartido más asignaturas diferentes que cualquier otro profesor de Ingeniería Eléctrica (Simulación, Cibernética, Electrónica Analógica, Electrónica Digital, Microprocesadores, Electrónica de Potencia, Electrónica Industrial, Mediciones Eléctricas… no recuerdo si alguna más).

He impartido conferencias, cursos y entrenamientos en: Venezuela, Colombia, Guatemala, Honduras y Nicaragua, además de entrenar a personas de El Salvador y República Dominicana. Soy Profesor Titular Adjunto de Ingeniería Eléctrica en la Universidad de Camagüey y Profesor Titular Adjunto de Meteorología en el InSTEC.

He impartido conferencias fuera de Cuba como Profesor Adjunto en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, en la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, de Bogotá y en la Universidad de Pamplona (Colombia). He entrenado a muchísimas personas en el servicio técnico a los radares y en la explotación e interpretación de la información de los radares, tanto de Cuba como de fuera de Cuba.

Así pues, no, no fui al Destacamento Pedagógico; pero siempre he sido un explicador. Mea culpa. Mis compañeros de LADETEC también sienten esta misma vocación de explicar, formamos una legión de explicadores.

No obstante, a pesar de no haber optado por una carrera de Pedagogía, siempre me he sentido fiel a la frase heroica de Manuel Ascunce Domenech expresando su irrevocable decisión: ¡YO SOY EL MAESTRO!

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