Radares Mirando al Sur

Fundamentos, Tecnologías, Aplicaciones, Historia y Memoria

El recurso del método

«No aceptar como verdadero algo hasta que se compruebe con evidencia…» Rene Descartes

Esto me ocurrió en el año 1986. El segundo asesor soviético, Vilory Kravchenko, encargado del radar MRL-5 de Camagüey, se fue a principios de ese año. El tercero, Vladímir Kazakóv aún no había arribado; sin embargo, ya el Laboratorio Conjunto Soviético-Cubano había enviado al Dr. Borís Koloskóv para sustituir a Dimitri Medvedev en la parte de explotación de la información meteorológica en general. Borís era graduado del Instituto Física-Técnico de Moscú, en la especialidad de Radioelectrónica, el tercer más fuerte centro de nivel superior en la Unión Soviética. Borís venía a encargarse del procesamiento de la información de radar con la sapiencia más avanzada del Observatorio Aerológico Central de la Unión Soviética, y ellos en ese momento eran los más avanzados en ese renglón en la Unión Soviética.

Así las cosas, dado su vínculo a los radares, Borís de inmediato me designó su subordinado (dado que no había asesor soviético para los radares en ese momento). Por otra parte, yo recién había terminado mi curso de certificación en los radares MRL-5 en el Instituto Geofísico de la Alta Montaña en Nalchik, República Kabardino-Balkaria, bajo la égida del Profesor Magomet Tajírovich Abshaev, creador de los radares MRL-5.


Instituto Geofísico de la Alta Montaña, Centro Antigranizo, Silva y yo en la foto en blanco y negro junto al cañón.

Bajo la tutoría de mis dos primeros asesores (Román Tychina y Vilory Krávchenko) prácticamente no me permitían ejecutar reparaciones y/o modificaciones al radar sin supervisión de ellos; pero ya en enero de 1986 Krávchenko retornaba a la Unión Soviética por un lado, y por el otro yo venía certificado y con muy buenas recomendaciones de Nalchik, incluso con propuesta de ir a un doctorado. Y Borís…no tenía a nadie más para que lo ayudara a ejecutar sus napoleónicos planes.

Participantes del curso en Nalchik: De izquierda a derecha: yo, Onel, José Mario, Estebita y Silva.

Y comenzamos por el tema de la calibración que habíamos ejecutado a inicios de 1985, por supuesto, bajo la dirección de Krávchenko. Borís me interrogó y yo le suministré toda la información. Brevemente le expliqué todos los intentos fallidos y cómo habíamos logrado hacer exitosamente la calibración descolgando la esfera del helicóptero. Le di los valores de las constantes del radar para Pulso Largo y Pulso Corto y los dos canales del radar (Banda S y Banda X) le enseñé todos mis cuidadosos cálculos y …di por terminado el asunto y seguí en lo mío, que en esa época era reparar cosas en el radar y darle los mantenimientos que incluían medir constantemente todos los parámetros.

José Silva y yo reparando cosas en el radar MRL-5.

Después comenzaron los vuelos y el trabajo de los experimentos. Un tiempo después Borís viene y me dice –tiene que haber un error en las constantes del radar que me diste. Tengo un error sistemático en las mediciones. Yo que siempre he sido bastante testarudo le pregunté –¿error …comparado contra qué? Borís no menos testarudo me replica –contra la Reflectividad calculada a partir de los espectros de gotas medidos por el sensor del avión laboratorio. Yo aún más terco riposto –ah siii, no me digas, no ves que el volumen muestreado por el Analizador de Espectro del avión es uno y el volumen de muestreo del radar depende del ancho del haz y de la duración del pulso, y el tamaño tangencial varía con la distancia y…Borís me detuvo –mira, ya te conozco bien y sé que tengo que venir con evidencias para poderte convencer. Y me mostró varias mediciones en las que se había tomado el trabajo de buscar los casos en que coincidieran los volúmenes de muestreo. No tuve más remedio que quitarme el sombrero y hacerle una reverencia ante semejante trabajo ¡Para pescar cuatro casos el tipo había procesado centenares de mediciones! Revisemos todo le dije, yo creo ciegamente en lo que hicimos porque Krávchenko es el mejor y más completo. Es un ingeniero bien entrenado por el Dr. Abshaev. OK –me dijo él; para mí, no él es Dios ni tú tampoco, así que en algún lado está el error, todos los humanos nos equivocamos.


El Profesor Abshaev y el Instituto Geofísico de la Alta Montaña en Nalchik.

Y allá fuimos a revisar TODO. Ahora es donde viene la frase que da título al artículo: El Recurso del Método y que fue lo que salvó el trabajo. Tychina, mi primer asesor me había enseñado algo que le transmití a mis discípulos Leonardo (Ichi), Arturo, Roberto y Albio, hay que anotarlo TODO.


Román Tychina, mi primer asesor soviético en temas de radar.

Antes y después de cada intento de calibración, que fueron muchos, yo había medido todo lo medible: voltaje en la línea de 3 fases 220V, voltaje de las 4 fuentes principales del radar de 27 V, 15 A. Las pérdidas en las guías de onda, la potencia transmitida por cada canal, la duración de los pulsos y la frecuencia de repetición de los pulsos, en el sincronizador y en el sub-modulador, la sensibilidad de los receptores, la curva de respuesta (logarítmica) potencia de microondas a la entrada versus salida de video en todo el rango dinámico…en fin, TODO lo medible. Todo eso estaba debidamente registrado. Borís y yo repetimos todas las mediciones y todo estaba igual. Revisamos las cuentas y mis cálculos era correctos.


El Dr. Borís Koloskóv, cuarto de izquierda a derecha, con el radar MRL-5 original (versión transportable).

Estábamos desalentados. Borís me pidió que recreara la escena del «crimen». Le dije –Krávchenko operaba la antena del radar y colimaba la esfera diferenciada del helicóptero, yo me comunicaba con el piloto y medía la señal de video proveniente de la esfera y la distancia hasta la esfera, y anotaba el ángulo de elevación y el acimut que Krávchenko me dictaba. De repente Borís me pregunta –¿en qué osciloscopios medías la señal de video? Obviamente en este, el de la cabina de operación –respondo. Me pregunta ¿en qué osciloscopio mediste la respuesta logarítmica de los receptores? ¿en el mismo que la medimos hoy? Sí –le digo, en el de la cabina de los transmisores.

¿Estas seguro de que son iguales? Bueno, verifiquemos –digo yo, que la práctica es el criterio de la verdad. Siempre han sido iguales; pero eso yo no lo verifiqué antes de las mediciones, tampoco ahora. Y allá fuimos a meter señal de prueba y medir exactamente la señal de video con uno y otro. Eran iguales; pero entonces fue a mí al que le entró la duda. Verifiquemos la componente de directa sobre la que están montadas las señales de video de los dos osciloscopios.


Señales de video en el osciloscopio del radar.

Humm. Había un sesgo ¿Habrá existido ese sesgo el día de las mediciones? No lo podíamos saber. No obstante, valía la pena considerar que sí, que el sesgo existía, era lo único diferente que habíamos encontrado. Febrilmente, recalculamos todo. EUREKA. Finalmente las mediciones de de Reflectividad con el radar y la Reflectividad calculada con los espectros de gotas ¡COINCIDIERON!

Es lo que digo siempre: La Radiolocalización Meteorológica es una Ciencia exacta. Victoria de la Ciencia. A mis amables lectores les recomiendo: antes de comenzar a estimar precipitaciones con radar y comenzar la comparación contra pluviómetros, hay que CALIBRAR y ANOTARLO TODO, luego podrán descansar tranquilos.

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