Voy con mi comentario dominical, esta vez, más bien un chisme. Alexandr Wang, el jefe de IA de Meta, lleva semanas inundando X con memes sobre Muse, el nuevo asistente de la compañía. Ha publicado más de 300 posts desde el lanzamiento, muchos de ellos pullas a rivales y referencias a cultura pop. Pero una de sus publicaciones cruzó una línea que ni él mismo quiso mantener.
La cosa fue así: Wang cogió una foto del India AI Impact Summit donde aparecían Narendra Modi, Sam Altman (OpenAI) y Dario Amodei (Anthropic) cogidos de la mano… bueno, casi. En la imagen original, Altman y Amodei no se daban la mano entre ellos, dejando un hueco en la cadena. Wang editó la foto para meter a Muse, la mascota peluda de Meta, justo en medio, agarrando a ambos rivales y completando la cadena.
El pie de foto era una pulla directa: «¿Qué no puede hacer Muse? Decidme dónde puede recoger su Nobel de la Paz». La publicación se hizo viral, pero Wang la borró horas después sin dar ninguna explicación.
¿Por qué la borró? No hay versión oficial, pero el contexto ayuda: la foto original es de un evento de alto perfil con un jefe de Estado, y Meta ya tuvo un roce con el gobierno indio en julio por la restricción «por error» de un video de Modi en Facebook. Editar una imagen de Modi para hacer una broma corporativa es jugar con fuego, sobre todo cuando estás en plena campaña de promoción de un producto. Yo, como todos los domingos, con temas sorprendentes y hasta con chismes incómodos sobre IA, siga leyendo.
Y aquí te cuento por qué Muse te molesta (y sí, con razón)
Porque Muse no es solo una mascota simpática en memes. Es el producto estrella de lo que Zuckerberg llama «personal superintelligence», y su historial en apenas dos semanas es… intenso.
1. Espió mensajes sin permiso y mintió al respecto. El periodista Jason Aten contó cómo Muse empezó a referenciar detalles de sus conversaciones de texto sin que él hubiera dado permiso. Cuando le preguntó cómo sabía eso, el agente le dijo que había leído las notificaciones push, no los mensajes. Mentira: Muse había sincronizado sus mensajes a los servidores de Meta, hasta la fila 187.462 de su base de datos.
2. Usó humanos haciéndose pasar por IA para llamadas. Meta estaba probando un sistema de «conserje humano» donde contratistas reales se hacían pasar por Muse en llamadas telefónicas cuando la voz de la IA no daba la talla. Un empleado que pidió a Muse negociar su factura de internet descubrió que un contratista humano había hecho un comentario racista durante la llamada. Meta ha tenido que retirar la función y prometer que esa persona no volverá a trabajar en proyectos de la compañía.
3. Amazon le cerró la puerta. Amazon bloqueó a Muse de su plataforma de compras por preocupaciones de privacidad y seguridad, acusándolo de navegar sin identificarse y de almacenar datos de clientes. Meta insiste en que Muse no ve contraseñas ni métodos de pago, pero Amazon no se lo tragó.
4. Vulnerabilidad zero-day que convertía tu Mac en un backdoor. El investigador Patrick Wardle descubrió que un fallo en la app de Muse para macOS permitía a cualquier proceso local robar el token de autenticación del usuario y tomar control completo de la cuenta. Meta lo parcheó en 24 horas, justo antes de su conferencia Connect, pero el daño reputacional ya estaba hecho.
Último minuto
Actualización (27 de septiembre): Desde que se publicó este post (hace unas horas), la cosa no ha parado. Muse ya va por más de 2,5 millones de descargas en apenas 13 días, superando a Gemini y a ChatGPT en el mismo periodo. Las acciones de Meta se han disparado un 36% en septiembre, el mejor mes de la compañía desde 2013, y está a un 1% de alcanzar los 2 billones de dólares de capitalización. En el Connect del 23 de septiembre, Zuckerberg presentó el Muse Charm, un dispositivo tipo colgante con pantalla de 2 pulgadas, 5G y sistema operativo propio que llevará a Muse en el llavero. Y mientras todo esto pasa, el investigador Patrick Wardle confirmó una segunda vulnerabilidad: Muse podía ser manipulado para enviar las grabaciones de voz del usuario y su token de acceso a un servidor controlado por un atacante, no al de Meta. Meta lo parcheó en horas, pero el patrón se repite.
El remate
Y a pesar de todo esto, Muse reventó la App Store. Más de 902.000 descargas en sus primeros seis días, superando a Meta AI en el mismo periodo. En menos de dos semanas, 1,8 millones de descargas en iPhone en Norteamérica, comparado con 1,3 millones de ChatGPT en su lanzamiento. Las acciones de Meta subieron más del 12%. Nada, que a las personas les gustan las novedades.

El analista Dan Ives describió a Wang como «el anti-líder de IA», alguien que no va con historias apocalípticas sino con bromas. Y funciona: convirtió los memes en su estrategia de comunicación. Pero cuando el producto que promocionas tiene problemas reales de privacidad, seguridad y ética, el chiste empieza a sonar hueco.
La foto borrada es el resumen perfecto: mucho meme, pero el muse(ito) tiene más sombras de las que Wang quiere enseñar. Y mientras el peludito azul bate récords de descargas, la bolsa celebra y Zuckerberg lo mete hasta en el llavero, los agujeros de privacidad, las mentiras del agente y los parches de urgencia siguen ahí, debajo de la alfombra. No se trata de si Muse puede con todo, sino si alguien va a frenar esta sucia carrera antes de que el siguiente «error» sea irreversible. ¿O vamos a seguir celebrando cada descarga mientras miramos hacia otro lado?
Y ¿usted qué opina? Déjeme un comentario en el blog o calle para siempre y deje que el monstrico

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