
Esto ocurrió al día siguiente de que Alan Robock impartiera su conferencia sobre el Invierno Nuclear, a la cual asistió el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, es decir, el 16 de septiembre de 2010. El Dr. Fidel Castro Díaz-Balart (Fidelito), asesor del presidente del Consejo de Estado, sostuvo un amable conversatorio con el Dr. Alan Robock. para explorar colaboración futura en temas de interés común. Después del intercambio de cortesía inicial empezaron a hablar de ciencia en general y Fidelito le propuso a Alan poner a su disposición los recursos computacionales de la Agencia de Energía Nuclear cubana para investigaciones conjuntas. Le explicó que ellos disponían, además, de personal calificado para que él los preparara.

Alan le dijo a Fidelito (para asombro de este) que ya Cuba disponía de un experto en estos temas y que él estaba de acuerdo en cooperar siempre y cuando todo se hiciera a través de Juan Carlos Antuña Marrero (que había terminado su doctorado con él en la Universidad de Rutgers en el año 2002), su discípulo, que había demostrado ser un excelente formador de doctores a su vez y le pidió que lo llamara a la reunión. Fidelito mandó a buscar al Dr. Tomás Gutiérrez, director del INSMET y participante en el Taller, y enseguida localizaron a Antuña que estaba en el lobby del Hotel Nacional, donde estaba hospedado Robock, esperando para almorzar. Ya con Antuña presente, Alan expuso una serie de ideas para la colaboración futura en el tema del cambio climático y el invierno nuclear y todo quedó en que habría una propuesta de intereses de la parte cubana en la que Antuña participaría. Nunca contactaron a Antuña de la Agencia de Energía Nuclear, lamentablemente, estas buenas intenciones se esfumaron con la desaparición física de Fidel Castro padre e hijo. Nada, ironías del destino, nadie es profeta en su tierra. Juan Carlos Antuña Marrero continuó su obra exitosa en la formación de doctores y la investigación científica en el Centro Meteorológico de Camagüey.

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