
Nos cuenta la inolvidable periodista Yurislenia Pardo Ortega, en artículo publicado en el periódico Adelante el 11 de noviembre de 2019: «En la zona de Las Clavellinas, a 18 kilómetros de la ciudad de Camagüey, funciona desde finales del mes de septiembre (de 2019) una granja avícola singular. Sus huéspedes (56 000 gallinas ponedoras de raza leghorn) viven en cuatro baterías de jaulas de cinco pisos cada una, cuentan con 25 extractores de aire y dos paneles de enfriamiento que mantienen una temperatura fresca y constante; y la alimentación, la recogida de los huevos y la evacuación de las excretas se realiza de forma mecanizada. La Unidad Empresarial de Base (UEB) No. 20 El Uvero -continua Yuri- es la segunda en el país que cuenta con tal desarrollo, después de su similar del municipio pinareño de Consolación del Sur, inaugurada en julio pasado (del 2019). La instalación, de tecnología alemana Big Dutchman, posee una nave de producción de 130 metros de largo por 12 de ancho; otra contigua a donde, mediante esteras, van los huevos para su acopio; silo de pienso, grupo electrógeno, turbina con tanque elevado y panel solar, y edificación para uso socio-administrativo». Si quiere saber qué tiene que ver LADETEC con esto, siga leyéndome.

Pues bien, o más bien, mal, cayó un rayo que dañó el banco de transformadores (ah, una delta abierta, que Leonardo-Ichi y yo tanto odiamos y que la UNE adora, porque usan solo dos transformadores para tres fases, y luego se quejan de los problemas) y allí está, todavía sin reposición a más de un año que la nave mecanizada impidiendo una producción colosal de huevos y no tengo que decirle a mis lectores a cuánto se paga (el que puede) un cartón de huevos.

Nosotros, los ingenieros de LADETEC, obviamente, no podemos resolver lo de los transformadores quemados, (pero sí hubiésemos podido evitar el daño del rayo en la automática de la nave, como hicimos en los radares). Sin embargo, la Empresa Avícola de Camagüey acudió a los servicios de LADETEC porque el rayo dañó no solo los transformadores de suministro, sino también las tarjetas que controlan automáticamente la temperatura y la humedad en la nave (y otras muchas cosas) y ya eso sí es una película en la que podemos ser protagonistas.

Ni cortos ni perezosos, fieles a nuestro decálogo de acción, nos pusimos manos a la obra: ingeniería inversa para entender los algoritmos que rigen el funcionamiento de la nave y seguimiento del cableado por toda la nave para poder reproducir las entradas y salidas de las tarjetas. Como resultado se montó un prototipo que ya se encuentra en fase de pruebas finales. Como el banco de transformadores está dañado, todas las pruebas se hicieron con el grupo electrógeno de la UEB. Sin embargo, una nueva dificultad nos detuvo. La tarjeta de control automático de voltaje (AVR) del grupo hubo de cogerse para otra instalación de mayor prioridad (a fin de cuentas la nave mecanizada no estaba en servicio por no tener suministro eléctrico) y se detuvieron los trabajos. En el día de ayer (6 de junio de 2025), LADETEC logró el restablecimiento del equipo instalando un nuevo AVR similar en sus prestaciones al original, lo que nos da la posibilidad de reanudar las pruebas de nuestro diseño, ya casi a punto de pasar a operación.

A mí me gusta el diseño de este tipo de naves mecanizadas. Las tarjetas obtienen la información de temperatura y humedad a partir de sensores distribuidos a lo largo de los 130 m de largo x 12 m de ancho de la nave. La regulación automática de la temperatura y la humedad se ejecuta de forma simple y muy efectiva accionando sobre dos elementos: los extractores al final de la nave y las cortinas laterales (paneles de enfriamiento) por las cuales se deslizan chorros de agua, que se ubican al inicio de la nave en la parte contraria a los extractores. De esta forma tan simple se logra bajar la temperatura más de 10 grados aun en verano y proporcionar confort a las más de 50 mil gallinas ponedoras. Gracias a los expertos de la UEB # 20 El Uvero, Eunedis Socarrás y Ariel García, los especialistas de LADETEC han podido hacer ingeniería inversa para sustituir las tarjetas originales con soluciones camagüeyanas, cubanas.

Las tarjetas diseñadas por los ingenieros de LADETEC tienen una cualidad adicional: permitirán acceso remoto desde Internet de todos los procesos (chequear y accionar), sí, serán IoT (Internet de las Cosas) y como son de diseño propio, con software libre, desarrollado por LADETEC, no tendrán problemas de propiedad intelectual. Las tarjetas están basada en la placa de desarrollo del microcontrolador de 32-bit Xtensa LX6 de doble núcleo, llamada comúnmente ESP-32, que trae WiFi y Bluetooth integrados. La tarjeta maneja todas las entradas de los sensores de humedad y temperatura y maneja los extractores, la bomba de agua de los paneles de enfriamiento y las luces en el interior de la nave. Controla además la información que se visualiza en el panel de control y permite las entradas de los ajustes del sistema. Actualmente en fase de pruebas y ajustes. A solicitud del cliente, el mando de la estera de pienso se manejará manualmente. Las esteras de las excretas y los huevos ruedan todo el tiempo.

Una vez que la nave esté en funcionamiento con las tarjetas de control automático, para LADETEC se abren nuevos retos: diseñar y fabricar un sistema de protección contra sobrevoltajes y descargas atmosféricas. También está el reto de hacer un sistema de purificación y tratamiento del agua para su desmineralización para evitar el mal funcionamiento del panel de enfriamiento.

En este caso me surgen unas cuantas interrogantes que toca a la dirección de la provincia responder: ¿cuánto cuesta el banco de transformadores? ¿cuánto costó la instalación? ¿cuánto cuestan los 50 mil huevos que puede producir en un día esta instalación? ¿cuánto se gastaría en la importación de huevos mensualmente para abastecer a la población? Tal vez algún periodista haga una investigación y nos ponga sobre la mesa estos números. El caso es que desde hace mucho más de un año esta inversión de bien demostrada eficacia y eficiencia tiene los espacios destinados a más de 50 mil ponedoras … llenos de telarañas.

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Pasó el tiempo y pasó un águila por el mar. La empresa eléctrica cumplió su compromiso y repuso el transformador de suministro (mi propuesta de no usar delta abierta y usar estrella era inviable porque solo llegan dos cables hasta allí, se requería una inversión del tercer cable).
LADETEC también cumplió su compromiso y echó a andar la tarjeta que diseñó en lugar del «cerebro» del sistema original del fabricante. Una obra de arte de la ingeniería inversa.

Se ajustaron los lazos de control de temperatura y humedad y la granja, a partir de octubre de 2025, comenzó a producir huevos, a ritmo creciente, pronto llegará a los anhelados 60 mil huevos diarios.

LADETEC continúa haciendo trabajos complementarios en la granja mecanizada (la bomba solar, el control de la iluminación, el sistema de pesaje del pienso…) y hasta un purificado de agua para bombear a las cortinas que refrescan la nave anda en planes.
Como siempre digo a mis lectores, saque Usted sus propias conclusiones y si quiere saber más sobre esta maravilla mecanizada lea los artículos publicados en el periódico Adelante:


https://www.adelante.cu/index.php/es/component/content/article?id=18701:en-camaguey-gallinas-vips

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