CASA CERO: los orígenes
A mí no me crean nada, yo solo soy un cuentero, generalmente, como en este caso, de segunda mano. Todo comenzó aquí (en la misma esquina de Cisneros y Hermanos Agüero), según me comenta Pedro Martin, uno de los fundadores del Instituto de Meteorología. Según refiere Pedro en este edificio radicaba la JUCEI (Junta de Coordinación, Ejecución e Inspección) que era el órgano que representaba al Gobierno Revolucionario en la provincia. Allá por 1964 Pedro pertenecía a la Asociación de Jóvenes Rebeldes y fue testigo del suceso que pudiéramos considerar como el origen de la Oficina de Meteorología en Camagüey. Yo, siempre de segunda o tercera mano, intentaré contar la historia de esta Oficina en breves pinceladas referidas a las casas donde estuvo.Pues bien, refiere Pedro que vinieron a la JUCEI el Capitán Antonio Núñez Jimenez, a la sazón jefe de la Comisión Nacional de la Academia de Ciencias (año 1964), acompañado del Dr. Mario E. Rodríguez Ramírez, jefe del Departamento de Meteorología y Astronomía de dicha Comisión. Andaban en asuntos de otra índole, pero ya miraban a la formación de una red nacional de estaciones meteorológicas. Aquí en la JUCEI les fue presentado Manuel (Manolo) Rodríguez, como persona activa, y deciden nombrarlo Coorninador en Camagüey y con esto ponían la primera piedra de la Oficina Meteorológica Territorial Camagüey-Ciego de Ávila. Así pues, en el inicio fue solo Manolo.
CASA UNO
Pedro Martin piensa que a mediados de 1965 a Manolo le dieron local independiente, y digo piensa porque en octubre él se gradúa del segundo curso de observadores en La Habana y se presenta ante Manolo en la casita de dos puertas de cristales con ventana intermedia que se encuentra en General Gómez entre Cisneros e Independencia, muy cercana a Cisneros. En la foto pueden ver cómo luce ahora en julio de 2019 este local. Esta casita tenía apenas dos habitaciones, una de ellas estaba habilitada con literas donde dormían observadores meteorológicos que venían de La Habana o de otras provincias. El trabajo de Manolo se centraba en la creación de estaciones meteorológicas en los municipios, principalmente ubicadas en escuelas y en la coordinación de los observadores para que hicieran las observaciones. Rodríguez Ramírez insistía en la necesidad de ampliar la red de estaciones y de conservar la información.
CASA DOS: un desahogo
Ya cuando llega Braulio Lapinel en 1969, que se graduó del primer curso de Meteorólogos en 1968, pero que se había quedado un tiempo albergado en La Habana trabajando, es que comienza propiamente el trabajo meteorológico. La casita de General Gómez resulta sumamente apretada. Braulio asume el mando de la Oficina en 1970 y comienza a desarrollar el trabajo climatológico. Para estos fines, Braulio consigue un local en el Instituto de Planificación Física, ubicado frente a la Iglesia de la Caridad (en la foto tal como se ve ahora este local, todavía en manos del IPF). Este espacio le permite ampliar el número de colaboradores de perfil climatológico, q1ue no cabían en el apartamentico de General Gómez. Esto fue facilitado por Francisco de la Cruz, del Departamento de Condiciones Naturales de aquella institución que para su trabajo, eventualmente requerían de información meteorológica.
CASA TRES
Braulio, quien siempre prefirió el trabajo técnico y no el de dirección, enseguida encontró el modo de proponer a Mario Rodríguez Ramírez, que pusiera en su lugar a Evangelio Hernández Hernández (El Cura, o el Curita). Evangelio era enérgico y de muy buenas relaciones con organismos y personas en importantes cargos en la provincia. Evangelio se las agenció para permutar el apartamentico de General Gómez por un enorme caserón medio en ruinas a unos metros de allí, doblando por Cisneros entre General Gómez y Hermanos Agüero, donde hoy está una empresa de servicios y gastronomía, justo frente al nuevo mercado agropecuario. Me comentan, que el enérgico Evangelio logró conseguir que le aprobaran una abultada plantilla de 500 personas para le meteorología en Camagüey! Al parecer (recuerden que yo solo soy un cuentero, no un historiador), el traslado para la nueva casa ruinosa ocurrió en 1972. El mobiliario no era malo, eran vetustos buroes y armarios (provenientes del Capitolio, pienso yo). En esta casa–recuerda Elsa Velazco–se inició el comedor obrero. La casa era un desastre, tremendo polvero, había murciélagos, se le hicieron divisiones de cartón en las que apenas cabía un buró–recuerda Manuel de Mateo–que llovía y se mojaba casi todo.
CASA CUATRO
Buscando mejorar, Braulio logró permutar para una casa grande y con excelentes condiciones, cita en Lugareño esquina a Hermanos Agüero, donde hoy está el Registro de Estado Civil. El traslado a esta casa me lo estiman cerca de 1973 y estuvieron allí hasta 1976 en que se mudaron para la ubicación definitiva. En esta casa ocurre un auge de la actividad meteorológica en distintos grupos de trabajo por especialidades (Sinóptica, Pronósticos, como decimos hoy, Red de Estaciones, Clima, Agrometeorología, Instrumentos).
CASA CINCO: epílogo
No he podido indagar por qué se trasladaron para Cisneros 105 (altos) entre Pobres y Ángel, oí decir algo como que le dieron aquel local (CASA CUATRO) al Archivo Histórico. Aquí en esta casa de Cisneros estaban ya consolidados (con seguridad desde 1976) cuando yo comencé a trabajar en 1981. La actividad tenía más o menos los mismos grupos de trabajo que tiene hoy en día, excepto que la actividad económica y administrativa no existía hasta ese momento.
En noviembre o diciembre de 1984, Nelson Concepción, trabajador de la Meteorología en Camagüey, abre una filial de la Oficina Territorial Camagüey-Ciego de Ávila en la ciudad de Ciego de Ávila y en unos años esta crece hasta que se llega a oficializar el Centro Meteorológico Provincial de Ciego de Ávila como un ente independiente a Camagüey. La Oficina de Camagüey dejó de ser territorial Camagüey-Ciego de Ávila.
Por otra parte, el Centro Meteorológico ubicado en el aeropuerto se fue desarrollando fuertemente entre 1979 y 1982, por nuevas colaboraciones con los soviéticos, y ya en 1982 comenzaron los experimentos de influencia activa. La dirección de meteorología radicaba en el pueblo (en Cisneros 105) y en el Centro se acumulaban numerosos problemas. Había una dicotomía entre el Centro y la Oficina. Los del Centro solíamos aparecer como rebeldes quejosos con numerosas exigencias. En 1987 empieza en Camagüey un nuevo delegado de la Academia de Ciencias. Nuevas tareas coinciden con la dirección horizontal, es decir, los delegados pasan a regir los destinos de la meteorología en el territorio. El Instituto pierde la verticalidad y tiene poca influencia sobre lo que sucede en los territorios. Meteorología no estaba entre las tareas priorizadas en la provincia (que eran el Atlas de Camagüey y el trabajo de Gestión Tecnológica). Lo recuerdo como una época infausta para la meteorología en Camagüey.
Lo anterior fue el caldo de cultivo para que se tomara la decisión de trasladar la Oficina para el Centro (contra el criterio mayoritario del Consejo de Dirección de Meteorología en Camagüey y una fuerte oposición de los disgustados trabajadores de la Oficina). A mi entender, pasados muchos años y sin ser de los dolientes que estaban en el pueblo y fiueron trasladados, pienso que fue un error histórico. La Meteorología en Camagüey necesita una representación en la ciudad. Así pues, a finales de 1987 o principios de 1988 todo el personal fue trasladado, atropelladamente, de la Oficina al Centro (Mirtha Martínez Mugarra me aclara en los comentarios que la mudada ocurrió el 10 de febrero de 1988, llovía, muchos documentos sufrieron. Muchos lloraron y el cielo los acompañó).
En Cisneros 105 radica hoy el Centro de Investigaciones de Medio Ambiente.
De esta forma terminó la historia de la Oficina Meteorológica de Camagüey. En lo adelante fuimos el Centro Meteorológico de Camagüey; pero ya eso es otraaaa historia.
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