Muchos científicos de la Meteorología están preocupados con el Cambio Climático, y con razón, pero hay otros flagelos que no se pueden perder de vista: aquellos que provienen no de la naturaleza, sino de despachos oficiales con intereses muy alejados del bienestar público. En su segundo mandato, Donald Trump ha desatado una tormenta perfecta sobre la infraestructura meteorológica de Estados Unidos, desmantelando décadas de avances científicos bajo el engañoso pretexto de la «eficiencia gubernamental». Lo que está ocurriendo en la NOAA y el Servicio Meteorológico Nacional no es una simple reestructuración administrativa; es un ataque sistemático contra la capacidad de prevenir desastres, salvar vidas y comprender los fenómenos que afectan a todo el planeta. Y como cubano, sé bien lo que significa ser víctima de políticas arbitrarias; hoy, los profesionales de la meteorología en EE.UU. están sufriendo su propio bloqueo, no de recursos externos, sino desde la propia Casa Blanca.
Los Hechos: Desmantelamiento en Tiempo Real
1. Despidos Masivos y Reducción de Personal
El 27 de febrero de 2025, a través de la Oficina de Administración de Personal (OPM) y el recién creado Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), la administración Trump ejecutó el primer golpe: el despido de aproximadamente 880 empleados en período de prueba en la NOAA.
Pero eso fue solo el comienzo. Mediante compras de renuncias voluntarias y jubilaciones anticipadas, la cifra de bajas escaló hasta superar los 1,000 puestos, lo que representa cerca del 10 % de la plantilla total de la agencia (The Guardian, Reuters).
Entre los afectados se encontraba personal esencial para:
- Mantenimiento de radares WSR-88D (NEXRAD)
- Recolección y procesamiento de datos satelitales
- Elaboración de pronósticos a corto y largo plazo
- Operaciones 24/7 en oficinas de alerta temprana
Consecuencia inmediata: Algunas oficinas ya no lanzan regularmente globos meteorológicos, debilitando la base de datos para modelos climáticos globales.
2. El Precedente de la Intimidación: La Guerra contra la NOAA (2017-2019)
Estos hechos, ocurridos en su primer mandato, son la prueba fehaciente de que Trump no duda en politizar y doblegar a la ciencia meteorológica cuando hiere su ego o beneficia sus intereses comerciales.
A) El Caso del «Sharpiegate» (2019):

- El contexto: En septiembre de 2019, mientras el huracán Dorian amenazaba la costa de EE.UU., Trump tuiteó erróneamente que Alabama sería uno de los estados impactados, contradiciendo todos los modelos y avisos oficiales.
- La corrección científica: La oficina del NWS en Birmingham, Alabama, emitió un tuit inmediato y categórico: «Alabama NO verá impactos de Dorian. Lo repetimos, no se sentirán impactos del huracán Dorian en Alabama».
- La indignación presidencial: Furioso porque sus científicos lo contradecían públicamente, Trump presionó a la cúpula de la NOAA para que desautorizara a sus propios meteorólogos. Llegó a mostrar en el Despacho Oval un mapa oficial del huracán alterado con un rotulador negro (de ahí el nombre «Sharpiegate») para tratar de probar su punto.
- La claudicación forzada: Bajo presión política, la NOAA emitió un comunicado bochornoso respaldando la falsa afirmación de Trump y reprendiendo sutilmente a sus propios científicos de Birmingham por haber «contradicho» al presidente.
- La reacción científica: La comunidad meteorológica estalló en indignación. Cientos de científicos denunciaron la violación flagrante de las políticas de integridad científica de la agencia.
- La investigación: Posteriormente, la Inspectora General del Departamento de Comercio determinó que el administrador interino de la NOAA, Neil Jacobs, y otros altos funcionarios violaron las normas de integridad científica al ceder a las presiones presidenciales.
B) El Intento de Poner un Abogado de AccuWeather al Mando de la NOAA (2017-2019):

- La nominación: En octubre de 2017, Trump nominó a Barry Myers, CEO de la empresa privada AccuWeather, para dirigir la NOAA.
- El perfil inadecuado: Myers era abogado, no meteorólogo ni científico climático. Por primera vez en la historia, se proponía a un ejecutivo sin formación científica para liderar la agencia que rige el Servicio Meteorológico Nacional y la investigación oceánica y atmosférica del país (con fuerte influencia en el resto del mundo).
- El conflicto de intereses: AccuWeather construye su lucrativo negocio empaquetando y vendiendo datos que la NOAA recopila y distribuye gratuitamente con dinero de los contribuyentes. Poner a su CEO al frente de la agencia equivalía a privatizar de facto los datos públicos, un peligro que alarmó a toda la comunidad científica.
- El escándalo de abuso sexual: Durante el proceso de confirmación, salieron a la luz acusaciones graves. Una exempleada de AccuWeather presentó una demanda por acoso sexual y, en una declaración jurada, Myers admitió haber tocado inapropiadamente el seno de una empleada durante una reunión (aunque lo calificó como un «accidente»).
- El fracaso de la nominación: La oposición de senadores como Maria Cantwell, la indignación de la comunidad científica y el peso de los escándalos hicieron que el Senado nunca sometiera su nominación a votación. En enero de 2019, su candidatura expiró sin ser confirmada.
Sobre el tema de la privatización de la Meteorología y sus consecuencias ya he alertado en mi otro post: Meteorología ¿Pública o Privada?
Estos dos episodios —el Sharpiegate y el intento fallido de colocar a Myers— dejaron claro que, para Trump, la NOAA debía ser un instrumento al servicio de su ego (corrigiendo mapas con rotulador) y de los intereses privados (privatizando datos públicos). Los despidos masivos y recortes de 2025, orquestados por el DOGE, no son un accidente administrativo; son la continuación lógica de su guerra contra la ciencia meteorológica y su independencia.
3. Recortes en Investigación y Satélites
La administración no solo recortó personal, sino que atacó directamente la capacidad científica:
- Eliminación de la base de datos de desastres: NOAA dejará de actualizar el registro de eventos climáticos con costos millonarios, frenando un recurso clave para medir el impacto económico del cambio climático (AP News, 8 may 2025).
- Recorte presupuestario: De $6.1 a $4.5 mil millones; abolición de la Oficina de Investigación Oceánica y Atmosférica (Politico, 11 abr 2025).
- Cancelación de instrumentos satelitales: Cuatro instrumentos del programa GeoXO eliminados, incluyendo monitoreo de CO₂ y calidad del aire (The Washington Post).
4. Afectaciones a la Red de Radares (NEXRAD)
La red de radares Doppler WSR-88D, columna vertebral de la detección de tormentas severas en EE.UU., está siendo gravemente comprometida:
- Mantenimiento insuficiente: Los despidos incluyeron a técnicos especializados, lo que provoca fallos prolongados y reparaciones lentas.
- Programas de modernización congelados: El «Service Life Extension Program» (SLEP), que extendía la vida útil de los radares, se ha ralentizado o detenido.
- Reducción de observaciones complementarias: En varias oficinas ya no se lanzan globos meteorológicos con regularidad, lo que afecta la calibración de los modelos y la integración con datos de radar.
- Cobertura nocturna interrumpida: Algunos turnos nocturnos ya no están cubiertos; si un radar falla durante la noche, puede permanecer inoperativo durante horas o días.
- Riesgo sobre el Radar Operations Center (ROC) en Norman, Oklahoma: Este centro neurálgico para mantenimiento y logística corre el riesgo de perder su edificio o ser reubicado, lo que afectaría gravemente la capacidad de respuesta rápida.
«Reducir el personal podría ‘deshacer décadas de progreso’ en la anticipación de tormentas severas»
— Profesor experto en tornados, The Washington Post
5. Impacto en el Centro Nacional de Huracanes y Operaciones Críticas
Este no es solo un centro para Estado Unidos. Para la Organización Meteorológica Mundial (OMM), el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de los Estados Unidos funciona como un Centro Meteorológico Regional Especializado (CMRE) que monitorea y predice ciclones tropicales en el Atlántico norte y el Pacífico oriental y proporciona datos, avisos y recomendaciones a los países vulnerables de la región.
- Oficinas sin meteorólogos suficientes ya no funcionan durante la noche.
- El Centro Nacional de Huracanes en Miami podría ver afectada su capacidad de monitoreo continuo.
- Zonas vulnerables quedan sin alertas tempranas durante horas críticas.
«Científicos australianos advirtieron que los recortes ponen en riesgo los pronósticos globales, ya que dependen de datos satelitales y modelos de NOAA»
— The Guardian
6. Respuesta Política y Legal
Senadores como Maria Cantwell y Angus King han pedido restaurar los puestos perdidos, subrayando que:
- La reducción de 108 empleados del NWS y otros 1,000 planeados amenazan la seguridad pública.
- La capacidad de respuesta ante desastres naturales se ha visto comprometida.
Repercusiones Globales y Regionales
El desmantelamiento de la infraestructura meteorológica de EE.UU. no es solo un problema doméstico:
- Modelos globales degradados: Países como México, Canadá y Europa usan datos de NOAA en sus predicciones. La pérdida de calidad afecta a todo el planeta.
- Pérdida de liderazgo científico: EE.UU. se retira o reduce su participación en acuerdos internacionales de intercambio de datos, debilitando los sistemas de alerta temprana globales.
- Sistema de «dos niveles»: El acceso gratuito a datos de alta calidad se erosiona, beneficiando solo a quienes puedan pagar servicios privados.
- Impacto directo en el Caribe y Cuba: La degradación de las alertas de la NOAA y el NWS no solo afecta a EE.UU. Durante la temporada de huracanes, países como Cuba, Puerto Rico, República Dominicana y el resto de las Antillas dependen críticamente de los datos, trayectorias y modelos que genera el Centro Nacional de Huracanes en Miami. Menos personal, radares con fallos (para Cuba el de Cayo Hueso es muy importante) y satélites con instrumentos cancelados significan menos tiempo de reacción, trayectorias menos precisas y más vidas en riesgo en toda la cuenca del Caribe. Para una isla como Cuba, donde un huracán puede atravesarla de punta a punta, cada hora de anticipación perdida puede ser catastrófica.
Conclusión: Un Legado de Vulnerabilidad
El segundo mandato de Trump está dejando una huella profunda y dañina en el sistema meteorológico de EE.UU. Lo que algunos llaman «reforma» es, en realidad, un desmantelamiento sistemático de capacidades que tomó décadas construir. No se olvide mi lector de la frase que atribuyen a Agustín de Hipona (al parecer erroneamente): «Para crear se necesitan siglos y gigantes; para destruir, un enano y un segundo».
- Décadas de progreso en pronóstico de tormentas severas, deshechas en meses.
- Infraestructura crítica (radares, satélites, personal) comprometida.
- Seguridad pública en riesgo, especialmente en temporada de huracanes.
- Cooperación internacional debilitada, afectando a todo el planeta.
El episodio del Sharpiegate y el intento de imponer a Myers no fueron anécdotas aisladas; fueron los ensayos generales. La diferencia es que ahora, con despidos masivos orquestados por el DOGE y recortes presupuestarios, no necesitan usar un rotulador para modificar los mapas: directamente están desactivando las herramientas que generan esos mapas.
Y para quienes vivimos en el Caribe, esto no es un problema lejano. Cada radar fuera de servicio en Florida, cada turno nocturno sin cubrir en Miami, cada dato satelital que ya no se recoge, es una alerta que puede no llegar a tiempo a nuestra costa. El «Flagelo Naranja» no solo amenaza el clima de EE.UU.; amenaza la capacidad de toda la región de anticiparse a la furia de los huracanes.
«El daño a la infraestructura científica no se repara rápidamente. La pérdida de experticia, la interrupción de series de datos a largo plazo y el retraso tecnológico tendrían un impacto negativo en la seguridad nacional y económica de EE.UU. durante años.»
Reflexionemos

«El Flagelo Naranja» no solo amenaza el clima (y a la Geografía con sus chovinistas cambios de nombres); amenaza nuestra capacidad de entender el Clima y anticipar los Cambios Climáticos. Y cuando la ciencia es víctima de la política, las primeras víctimas son siempre los más vulnerables —en el sur de EE.UU., en el Caribe, en Cuba ¿No le parece a usted, instruido lector?
La Meteorología no reconoce las fronteras políticas. No exageraba Edward Lorenz cuando preguntaba «¿El aleteo de una mariposa en Brasil provoca un tornado en Texas?» La Atmósfera es un sistema muy complejo y sus interacciones abarcan el Mundo entero. Un amigo, meteorólogo de los muy buenos en EE.UU. que siempre ha estado al margen de la política, protestó públicamente, eso me dio un indicador de cuan malignas y destructivas son esas políticas.

Estados Unidos, Cuba y México comparten un pedazo de la atmósfera global. Debemos cuidarla entre todos. Cuba necesita de los datos de los radares NEXRAD de Estados Unidos. Estados Unidos necesita de los datos de los radares cubanos, ahora parados por la asfixia de combustible a que está sometido el país. Sí, los huracanes cruzan primero por Cuba y luego siguen a Estados Unidos. Mírelo usted mismo y saque sus conclusiones.
Fuentes Consultadas
Dato mata relato como dice un amigo. Puede verificar todo lo que escribo aquí:
- The Washington Post — Despidos en NOAA y afectaciones a radares
- The Guardian — Impacto global de los recortes
- AP News — Cancelación de base de datos de desastres (8 may 2025)
- Politico — Plan de la Casa Blanca para desmantelar NOAA (11 abr 2025)
- Reuters — Declaraciones del Secretario de Comercio (4 jun 2025)
- king.senate.gov / commerce.senate.gov — Respuestas legislativas
- Informe de la Inspectora General del Departamento de Comercio — Caso Sharpiegate
- Declaraciones juradas y expedientes del Senado — Nominación de Barry Myers
- Comunicados de OPM y DOGE — Directivas de reducción de personal (febrero-mayo 2025)






































































No lo conocí personalmente. Lo había visto en la televisión en las visitas que había hecho a Cuba. De pronto entró de lleno en mi vida. Me solicitaron que fuera a impartir un curso sobre interpretación de imágenes de radares meteorológicos. Los colegas meteorólogos venezolanos se habían comprado 8 radares meteorológicos de última generación y no tenían preparación de cómo usarlos. Y me ví en un abrir y cerrar de ojos en Venezuela, como buen martiano, lo primero que hice fue a 

