
Damián Nápoles Soto. Llegó a nosotros recién graduado de instrumentista, en el Instituto Cándido González de Camagüey. Él había hecho las prácticas con el Gran Roberto Acea, el Mejor y Más Ilustre de los Instrumentistas que ha tenido la Meteorología en Cuba. Se sintió atraído por una plaza en el Departamento de Física de la Atmósfera y rápidamente la solicitó, no bien se graduó. Muy pronto asimiló toda la tecnología y participó en los vuelos a bordo de los aviones-laboratorio para los trabajos de influencia activa para el incremento artificial de las precipitaciones. Comenzó sus estudios en el Primer Curso de la Carrera de Licenciatura en Meteorología que se impartió en el Centro Meteorológico de Camagüey, auspiciada por el Instituto Superior de Tecnologías y Ciencias Aplicadas (InSTEC), asociado a la Universidad de La Habana. Para orgullo nuestro, actualmente Damián ocupa la plaza de W.O Advisor-Inspector Meteorological Locations en KNMI en los Países Bajos (Holanda sigo diciendo yo por anticuado). Damián atiende todas las estaciones meteorológicas (automáticas, huelga decirlo) incluyendo las que están en las Antillas Holandesas en el Caribe.

Damián es muchacho muy entusiasta y dedicado. Su deseo de aprender no tiene límites y sobre todo, siempre estaba dispuesto para hacer cualquier trabajo, sin importar lo difícil o riesgoso que fuera.
De él se puede estar hablando horas y diciendo cosas buenas. Yo solo quiero resaltar una cualidad inusual: su solidaridad. Damián ha traído a Cuba importantes donativos en equipamiento científico que tienen un valor de decenas de miles de dólares. Cualquier equipo que se desactiva en su instituto, Damián se toma el trabajo de empacarlo y llevar adelante los muy muy engorrosos trámites que hay que seguir para hacer llegar el donativo a Cuba. Ha traído 5 ceilómetros LD-40 (los ceilómetros, también llamados nebofasímetros, permiten medir la altura de la base de las nubes y otras características importantes de la nube y de los aerosoles), que cuestan 40 mil euros cada uno, con sus 5 cajas de piezas de repuesto. Ha sido un trabajo titánico contra viento y marea, para no mencionar a nadie de los que ocasionó obstáculos. A veces somos muy difíciles para que nos donen algo. Damián también ha hecho varios donativos a la Embajada Cubana en los Países Bajos (vean mis amables lectores que sigo conteniéndome para no decir Holanda). Los dejo con imágenes de estos donativos logrados por Super Damián, un cubano que lleva su país en la sangre.





En mi opinión el InSTEC se honraría de darle un título honoris causa a este infatigable y solidario compañero. Al menos, tiene un lugar muy alto en los corazones de sus compañeros del Centro Meteorológico de Camagüey que amamos como él, la Meteorología.
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