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Oriente Medio: 25. La Traición de Egipto en Camp David

Mapa didáctico, estilo histórico. Muestra la península del Sinaí, el Canal de Suez, Egipto, Israel, Cisjordania y Gaza. Señalar con área sombreada el territorio ocupado por Israel en 1967 (todo el Sinaí). Señala con otra línea discontinua el territorio devuelto a Egipto tras Camp David (el Sinaí completo, pero no Gaza ni Cisjordania). Incluir un recuadro con el título ‘¿Qué fue Camp David?’ y texto breve:

Una historia del Oriente Medio y sus religiones condensada en 40 capítulos. Capítulo 25. La traición de Egipto. Es solo un intento de explicarme a mí mismo los conflictos sobre los que he estado oyendo y leyendo desde pequeño.

Dicen que la paz es un premio. En 1978, Anwar Sadat y Menachem Begin recibieron el Nobel por firmar los Acuerdos de Camp David. El mundo aplaudió; pero los palestinos, los de verdad, los que viven bajo ocupación, los que esperaban que el gigante árabe liderara su liberación, se quedaron con las manos vacías. Porque Camp David no fue un pacto de justicia: fue un trueque. Egipto recuperó el Sinaí y sus pozos de petróleo. Israel obtuvo un socio comercial y vía libre para colonizar Cisjordania y Gaza. Y la causa palestina, la única que aún movilizaba masas, fue arrojada a la papelera de la historia como un gasto innecesario. Esta es la historia de cómo una élite vendió la solidaridad árabe por dólares, barcos pasando por el canal (y pagando peaje) y un cheque en blanco para el sionismo.

Antecedentes: ¿Cómo perdió Egipto el Sinaí y el Canal de Suez?

Corría junio de 1967. Israel lanzó un ataque preventivo contra Egipto, Jordania y Siria (la Guerra de los Seis Días). En apenas una semana, el ejército israelí ocupó:

  • Cisjordania y Jerusalén Este
  • La Franja de Gaza
  • Los Altos del Golán (de Siria)
  • La península del Sinaí hasta la ribera del Canal de Suez

El orgulloso Egipto de Gamal Abdel Nasser, líder del nacionalismo árabe y de la “causa palestina”, sufrió la humillación militar más grande de su historia moderna.

El Canal de Suez —fuente de divisas y orgullo nacional— quedó bajo control israelí (al menos en su orilla oriental) y cerrado al tráfico egipcio. El Sinaí, con sus yacimientos petrolíferos y su profundidad estratégica, se convirtió en territorio ocupado.

Nasser murió en 1970, agotado y enfermo, sin haber recuperado ni un metro del Sinaí. Su sucesor fue Anwar el-Sadat, un militar de bajo perfil al que muchos vieron como un títere temporal. Pero Sadat tenía otros planes.

Los protagonistas de la infame traición: Sadat y Begin

Anwar Sadat (1918-1981)

Egipcio, campesino, oficial del ejército. Compañero de Nasser en el golpe de 1952, pero siempre a su sombra. Al llegar al poder, descubrió una economía agonizante: guerra eterna contra Israel, gasto militar insostenible, desabastecimiento, y una Unión Soviética que ya no daba más ayudas.

Sadat dio un giro a la política anterior:

  • Expulsó a los asesores soviéticos en 1972
  • Se acercó a Estados Unidos
  • Lanzó la infitah (apertura económica), abriendo el país al capital extranjero y a las élites empresariales aliadas.

Su gran obsesión era recuperar el Sinaí… pero sin arruinar el negocio emergente.

Menachem Begin (1913-1992)

Polaco, judío, líder del Irgun (organización paramilitar que perpetró la masacre de Deir Yassin en 1948). Llegó a ser primer ministro de Israel en 1977. Para los palestinos era un terrorista; para sus votantes, un halcón intransigente.

Comandó la invasión de Líbano en 1982 y multiplicó los asentamientos en Cisjordania. Eso sí: ofrecía “autonomía” a los palestinos… sin Estado, sin ejército, sin fronteras. Begin quería desmantelar el frente árabe: si Egipto firmaba la paz, Israel podría dedicarse a colonizar el resto sin presión militar seria.

¿Qué llevó a Sadat a traicionar a los palestinos?

Sadat entendió que su supervivencia y la de su clase dominante dependían de dos cosas:

  1. Recuperar el Sinaí para reabrir el Canal de Suez (ingresos por peajes) y explotar sus pozos de petróleo.
  2. Conseguir dólares occidentales, inversiones y ayuda militar estadounidense (hoy supera los 1.300 millones anuales).

Para eso había que salir de la órbita soviética y firmar la paz con Israel. La causa palestina era un estorbo: movilizaba a las masas, exigía sacrificios económicos y mantenía el conflicto armado, malo para los negocios de los nuevos millonarios de la infitah.

Sadat viajó a Jerusalén en 1977 (con gran escándalo árabe) y en 1978, con la mediación de Jimmy Carter, firmó los Acuerdos de Camp David.

El trato:

  • Israel devolvía el Sinaí por etapas, desmantelaba sus asentamientos allí y reconocía la “legítima soberanía egipcia”.
  • A cambio, Egipto normalizaba relaciones, abría el Canal a barcos israelíes y, lo más grave para los palestinos, abandonaba su rol de líder militar de la lucha contra el sionismo.

La trampa para los palestinos (implicaciones directas)

Los acuerdos incluían una promesa engañosa: “autonomía para los palestinos en Cisjordania y Gaza”. Pero Begin interpretó la autonomía como un autogobierno municipal sin soberanía. Las tropas israelíes se quedaron. Los asentamientos crecieron. Cuando la OLP protestó, Egipto ya no podía hacer nada sin romper el tratado.

En la práctica:

  • Los palestinos perdieron a su mayor respaldo militar árabe.
  • Egipto se convirtió en cómplice del bloqueo a Gaza (control de Rafah, destrucción de túneles).
  • Se inauguró la era de “paz por separado”: cada élite árabe negocia con Israel sin exigir justicia para Palestina.
  • La lucha palestina quedó reducida a una cuestión humanitaria, no política: de liberación nacional pasó a “gestión del conflicto”.
Orlando El Escriba en un cameo, vestido de beduino y montando un camello, tomando nota de la apertura del Canal de Suez, la retirada de Israel de los asentamientos en el Sinaí y del resultado oneroso para los palestinos en Gaza y Cisjordania.
Yo, tomando nota de la apertura del Canal de Suez, de la retirada de Israel del Sinaí y … del sufrimiento para los palestinos en Gaza y Cisjordania ocupadas por Israel.

Recuadro de datos clave (para no perderse)

AcontecimientoFechaImplicancia
Guerra de los Seis Días – Israel ocupa el Sinaí, Cisjordania, Gaza, Jerusalén Este y los Altos del Golán.5-10 junio 1967Egipto pierde el Canal de Suez (cerrado hasta 1975) y los pozos petrolíferos del Sinaí.
Guerra de Yom Kippur – Egipto y Siria atacan por sorpresa para recuperar territorios.Octubre 1973Sadat recupera una pequeña franja al este del canal, pero no el resto del Sinaí. La guerra le sirve para ganar prestigio y abrir negociaciones.
Viaje de Sadat a Jerusalén – Primer líder árabe en visitar Israel.19-21 noviembre 1977Rompe el tabú de la negación israelí; enfurece al mundo árabe.
Acuerdos de Camp David – Firmados bajo mediación de Jimmy Carter.17 septiembre 1978Marco para la paz Egipto-Israel y para una “autonomía” palestina que nunca se cumplió.
Tratado de paz Egipto-Israel – Egipto recupera el Sinaí; Israel mantiene Gaza y Cisjordania.26 marzo 1979Egipto expulsado de la Liga Árabe (hasta 1989).
Ayuda militar anual de EE. UU. a Egipto (post‑acuerdo)Desde 1979Unos $1.300 millones al año (el segundo mayor receptor tras Israel). Condición: mantener la paz con Israel y el bloqueo a Gaza.
Ajusticiamiento (para otros asesinato) de Sadat – Por islamistas que le acusan de traidor.6 octubre 1981Su sucesor, Mubarak, mantiene el tratado.

¿Qué fue Camp David? (Por si el lector no lo sabe)

Camp David no es una cumbre ni un hotel. Es una residencia rural del presidente de Estados Unidos en las montañas de Maryland (a unos 100 km de Washington). Allí, en septiembre de 1978, Jimmy Carter reunió a Anwar Sadat (Egipto) y Menachem Begin (Israel) durante 13 días de negociaciones a puerta cerrada.

El resultado: dos acuerdos marco que luego dieron lugar al Tratado de paz egipcio-israelí de 1979. El nombre “Camp David” se ha convertido en sinónimo de negociaciones de alto nivel patrocinadas por EE. UU.


Conclusión ¿temporal?

Sadat fue ajusticiado (para otros asesinado) en 1981 por militantes islamistas que le acusaban de traidor. Pero su obra sobrevivió: Egipto recuperó el Sinaí, el canal generó miles de millones, y la élite egipcia se integró en la globalización bajo el paraguas de EE. UU. Los palestinos, mientras tanto … siguen sin Estado.

Cuando la burguesía nacionalista antepone la recuperación de sus activos estratégicos (petróleo, canal, inversiones) a la solidaridad de clase con un pueblo hermano, la “paz” que firma es solo una tregua para redistribuir el botín entre las élites. La causa palestina no se venderá en una cumbre de presidentes; solo se ganará en las calles, cuando los de abajo recuperen la conciencia de que su enemigo no es el vecino judío o árabe, sino el que firma tratados a sus espaldas.

Yo soy solo un ingeniero de radar, leo materiales y armado de las herramientas de la filosofía marxista-leninista que aprendí (mayormente por mi cuenta) en mis estudios en la Unión Soviética, hago mis propias interpretaciones. Cierto, no soy analista político ni historiador. Si mi instruido lector tiene otras opiniones lo invito a dejarme sus comentarios en el blog, o en las re4des sociales si así lo desea.

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