Radares Mirando al Sur

Fundamentos, Tecnologías, Aplicaciones, Historia y Memoria

Epopeya del Doppler Cubano-12. La Desidia, los Pretextos y la Tregua Fecunda

«Epopeya del Doppler Cubano-12» narra la frustrante etapa posterior al éxito técnico: el abandono institucional del prototipo Doppler, la desidia burocrática que dilató seis años su reproducción, y la tenaz resistencia de los ingenieros de LADETEC para mantener viva la misión encargada por Fidel Castro. Este capítulo relata cómo, tras la puesta en marcha del RD-200SX en 2012, el proyecto quedó huérfano de impulso político, enfrentando la indiferencia de las nuevas direcciones y absurdos requisitos burocráticos —un proyecto de I+D para un resultado ya obtenido, un estudio de factibilidad para un radar que llevaba cuatro años funcionando. Descubra la «tregua fecunda» donde el equipo perfeccionó el radar (automática MODBUS, virtualización de ORPG, VESTA|WebView2, estudios de moduladores), la presión ascendente con aliados como Tapia, Damara y Rubiera, y la serendipia final: la visita del vicepresidente Roberto Morales Ojeda a Camagüey en 2018, que reactivó el proceso.

«La Desidia, los Pretextos y la Tregua Fecunda» se adentra en la paradójica etapa posterior al éxito técnico, cuando el prototipo RD-200SX —bautizado por Leonardo-Ichi y operativo desde el 13 de agosto de 2012— se encontró con la indiferencia institucional. El capítulo abre con la perplejidad del autor ante la ausencia de inauguración o reconocimiento: el Comandante ya no era Presidente, el Grupo de Apoyo había sido disuelto en 2007, y las nuevas direcciones del CITMA, la Agencia de Medio Ambiente y el INSMET tenían otras prioridades. La frase «una cosa piensa el borracho y otra el bodeguero» resume el desencuentro entre las aspiraciones del equipo y la realidad burocrática. Pero lejos de claudicar, LADETEC entró en una «tregua fecunda» de perfeccionamiento continuo: rediseñaron la automática sobre módulos MODBUS-RTU, mejoraron el software de control (VESTA|RCP) y la intercomunicación con VESTA|Cíclope, lanzaron VESTA|WebView2 (con mapas Open Street Map y despliegue público en Internet), virtualizaron las ocho instancias de ORPG en contenedores, y completaron estudios cruciales que demostraron la necesidad de cambiar el modulador a tiristor-tiratrón por uno de estado sólido para la explotación intensiva en modo Doppler. Mientras tanto, el equipo libraba una lucha ascendente contra la desidia: algunos jefes se sintieron incómodos cuando publicaron artículos en Granma y Cubadebate defendiendo la reproducción del Doppler y señalando oportunidades perdidas de exportación. Para desbloquear el estancamiento, el CITMA exigió —absurdamente— un proyecto de I+D para un resultado ya obtenido, y luego un estudio de factibilidad para un radar que llevaba cuatro años operativo. El autor relata cómo el Primer Secretario provincial Tapia lo calmaba con humor («tírale una foto y demuestra que es factible»), mientras aliados como la delegada Andrea Armas, la presidenta del Gobierno Isabel González, la miembro del Buró Damara Sánchez y el doctor José Rubiera presionaban sin descanso. La serendipia llegó en 2018, cuando el vicepresidente Roberto Morales Ojeda visitó Camagüey y Andrea le entregó un resumen preparado por Arturo; días después, llegó una convocatoria a reunión en La Habana con todos los actores clave —sospechosamente similar a la reunión del Grupo de Apoyo de 2004. Como Scherezada, el autor deja el desenlace para otra noche, pues ya va a amanecer.

Una cosa piensa el borracho y otra el bodeguero

Yo, realmente, me quedé perplejo. Arrancó a trabajar operativamente el nuevo y flamante RD-200SX, el prototipo de Radar Meteorológico Cubano (Doppler) encargado por el Comandante en Jefe y logrado tras las múltiples peripecias que he ido narrando en los 11 capítulos anteriores … y nadie dijo nada, una nota en el periódico Granma, que afortunadamente salió junto a una reflexión de Fidel (y que yo, habilidosamente la enmarqué junto a la nota) y nada más. No hubo inauguración, no hubo acto, no hubo nada.

Publicación en el periódico Granma sobre las pruebas del funcionamiento del nuevo radar RD-200SX.

Bueno, ya Fidel no era el Presidente. El Grupo de Apoyo había sido disuelto en el 2007 y no le pudo dar seguimiento a la tarea. Ya Chomi no era el ministro del CITMA y no me llamaba a diario para saber de los radares y para facilitarme la interacción con otros organismos para resolver problemas (como hizo cuando lo de los rayos). Ya el General Acevedo no era el jefe de la Aviación Civil en Cuba y tampoco me llamaba preguntando por los problemas en los radares y ofreciéndome soluciones. Fernando, Gisela y Tomás estaban finalizando sus misiones anteriores al frente del CITMA, la Agencia de Medio Ambiente y el Instituto de Meteorología, respectivamente. No teníamos a quién rendir cuentas. El Radar Doppler Cubano había perdido su posición en los planos estelares. Las nuevas direcciones del CITMA, de la Agencia de Medio Ambiente y del Instituto de Meteorología, obviamente —digo yo, guiándome por los hechos—tendrían otras tareas que no incluían las encargadas por Fidel de reproducir el prototipo.

Cuando estábamos enfrascados en el desarrollo del Doppler, Fernando González Bermúdez me había dicho —Órlan, cuando terminen el radar ya no sé que premio o distinción les voy a dar, ya ustedes tienen todo lo que otorga la Ciencia en Cuba. Yo le dije —Férnan, no se preocupe, nunca nos han interesado los premios, nos satisface vencer las dificultades. Ciertamente, ya teníamos dos órdenes Finlay, dos Premios Mayores del Fórum, el Premio Nacional a la Innovación Tecnológica, el Premio Nacional al resultado de mayor impacto ambiental y otras numerosas distinciones. Nunca fuimos suficientemente buenos para que el Sindicato nos diera una Bandera de Proeza Laboral, que yo creo que nos habíamos ganado en múltiples ocasiones.

No obstante, a lo que realmente aspirábamos era a una «actividad», un acto público, donde estuvieran invitados todos los que tuvieron un papel relevante en esta tarea priorizada por el Comandante en Jefe. Bueno, pues como me dijera una alta funcionaria del CITMA años después, una cosa piensa el borracho y otra el bodeguero.

La tregua del perfeccionamiento

LADETEC siempre fue la punta de lanza de la innovación tecnológica, tal como nos había encomendado Rosa Elena al crearnos, así que, aparte de las múltiples tareas como brazo técnico del Servicio Nacional de Vigilancia Meteorológica por Radar (que se sobraban y no era solo servicio, nosotros suplíamos las carencias con innovación tecnológica), seguíamos perfeccionando a nuestra criatura, el Radar Meteorológico Cubano, acorde a la evolución de los radares en el mundo.

A nosotros nadie nos quitó la parte de la tarea del Comandante de reproducir el prototipo (¿quién osaría hacerlo?). Solo que de trabajar para los jefes pasamos a trabajar contra los jefes, algo así como que debíamos hacerlo en la «clandestinidad». Ningún jefe nos estaba exigiendo por esta tarea, es más, se molestaban con nuestra insistencia. La Historia pondrá en su lugar el papel de cada quien —pienso yo.

El radar RD-200SX era el non plus ultra en cuanto a prestaciones. Un radar de doble longitud de onda, bandas S y X simultáneas, Doppler en las dos longitudes de onda, de polaridades cruzadas(horizontal en la banda S y vertical en la banda X), que tenia dos sistemas de procesamiento simultáneo, que podía generar, no solo los parámetros básicos (con súper resolución en distancia y ángulo) en cada banda, sino además los productos cruzados (listo para los futuros radares polarimétricos). Un radar ideal para hacer investigaciones de todo tipo: meteorológicas, climatológicas, de las señales. Es mucho más de lo que se necesitaba para el servicio meteorológico nacional. Un radar innovador en todos los sentidos.

No obstante las prestaciones conseguidas, había mucho que perfeccionar en el hardware y en el software para poderlo implementar serialmente en los otros radares. Por otra parte, las soluciones para los otros radares debían ser más simples para que fueran más robustas y sostenibles por el servicio meteorológico cubano, a diferencia del RD-200SX, que debía poder cumplir misiones en complicados experimentos científicos de Física de la Atmósfera.

La automática, como habíamos planteado en el capítulo 11, hubo de ser modificada y la nueva la diseñamos sobre módulos distribuidos también, pero no USB sino MODBUS-RTU. El software de control del radar fue modificado convenientemente, no solo para asimilar los nuevos módulos, sino para corregir pequeñas cosas que no funcionaban todo lo bien que se esperaba. Se mejoró la intercomunicación entre VESTA|RCP y VESTA|Cíclope para gestionar el trratamiento de los datos procesados y su transmisón a los usuarios finales, esta parte a cargo del novel Leonardo Gómez Romay, bajo la conducción de Leonardo-Ichi.

Se rediseñó el software de visualización de los productos de ORPG que se llamaba VESTA|WebView. Básicamente respondía a una solicitud de Rubiera de que los datos de radar estuvieran montados sobre una sistema de información como Open Street Map que permite hacer zoom, pan y scroll a la información y al mapa simultáneamente. A este nuevo software, con muchas facilidades interactivas en línea se le llamó VESTA|WebView2, autoría de Darío Vázquez y Vladimir Rodríguez. Este software, a petición de numerosos usuarios, logramos ponerlo de cara a Internet como un servicio público para el mundo entero ¿cierto, Oscarito?

En los aspectos informáticos se mejoró el sistema de archivos de datos primarios, instalado duplicado, en Camagüey y en Casa Blanca. Pasamos de correr ocho instancias de ORPG en el raíz de un servidor a correr ocho máquinas virtuales y posteriormente ocho contenedores, cada uno con una instancia de ORPG. Se instaló una nueva versión del sosftware para hacer los mosaicos, porque el original VESTA|Mosaico corría sobre Windows y la nueva versión sobre Linux. Todo esto se hizo para mejorar la eficiencia informática y aumentar la rapidez del procesamiento.

También en este período, Yasser Llanes Jorge hizo la última modificación al VESTA|Process y le añadió la posibilidad de asimilar los archivos de datos primarios de cualquier radar fabricado por SELEX-Gematronik (hoy Leonardo Germany). Ya con anterioridad Wilfredo Pozas Pérez había asimilado los datos del radar METEOR 1500 S de Holguín, pero era como un caso particular. Esta facilidad fue crucial para nuestro apoyo en el montaje y asimilación del radar METEOR 735C de Nicaragua.

Una parte importante de nuestro trabajo fue completar el estudio que preliminarmente hicimos antes de la puesta a punto del RD-200SX sobre si manteníamos los magnetrones rusos, la fuente de caldeo, la fuente principal y el modulador a tiristor-tiratrón del radar MRL-5 original. Las experiencias del funcionamiento intensivo del radar de Camagüey, especialmente al paso del huracán Irma, nos hizo convencernos de que el modulador a tiristor-tiratrón no soportaba en paámetros óptimos una explotación intensiva en modo Doppler.

¿Dilaciones? … ¿Justificadas o Desidia?

Nadie se atrevió a decir — Ya no vamos a seguir con lo del Radar Doppler Cubano. Sin embargo, hubo lo que yo llamé «La Escaramuza de la Ruleta Rusa» que tal vez cuente en otro post, un intento por comprarle a los rusos cuatro radares (nada más y nada menos de alrededor de 6 millones USD cada uno cuando nuestros radares Doppler se hacían con menos de 400 mil USD).

Y mientras tanto, nosotros presionábamos, sí de abajo hacia arriba, para obtener financiamiento para extender el resultado a otros radares. Ya la presión no era de arriba para abajo.

En Cuba es muy fácl decir: no hay presupuesto para esto o lo otro, es real, el país siempre ha tenido una situación económica cr´tica agravada por la asfixia del bloqueo-. La falta de voluntad para solicitarlo y enredarse en la tarea queda tranquilamente enmascarada tras la falta de presupuesto. Y nosotros no parábamos de hacer presión. Me publicaron en Granma un artículo sobre la innovación tecnológica (La innovación tecnológica: pasado, futuro y…¿presente?). Algunos jefes se sintieron incómodos y me lo hicieron llegar.

Pero cuando verdaderamente se molestaron fue cuando expuse mis criterios de que no solo estábamos perdiendo cosas que Cuba podía obtener por un gasto que era solo menos de 20% del precio de mercado de un radar Doppler, sino que estábamos perdiendo oportunidades de exportación. Eche un vistazo mi incrédulo lector a la publicación en Cubadebate: Radar meteorológico cubano Doppler: Un producto de alta tecnología y saque sus conclusiones de si teníamos razón o no. Esta vez sí me llamaron la atención. No gustó —me dijeron. No obstante, mi publicaciones no se hacían en libelos del enemigo, sino en órganos del Partido Comunista de Cuba. A fin de cuentas, nosotros defendíamos a capa y espada, la tarea que nos había dado el Comandante en Jefe, tal vez por eso la sangre no llegó al río. Fidel, aunque retirado de sus cargos, aun estaba vivo.

Si no fuera porque algunas personas nos alentaban a seguir habríamos pensado que era un empecinamiento nuestro. Una obsesión por hacer lo que nos gustaba y lo que sabíamos hacer, como le sucede a casi todas las personas que se aferran a una actividad. Teníamos a la delegada del CITMA, Andrea Armas Rodríguez, incondicionalmente, a favor nuestro. Teníamos a Isabel González Cárdenas, la presidenta del Gobierno Provincial rompiendo lanzas por nosotros en todos los escenarios. Teníamos a Damara Sánchez López, la miembro del Buró Provincial que atendía la Ciencia y era visita frecuente en las reuniones del núcleo de base del PCC del Centro Meteorológico y bueno, Tapia, Jorge Luis Tapia Fonseca, Primer Secretario del PCC en la provincia, ellos dos eran dos locomotoras a favor de los radares Doppler y de nuestro grupo.

Ya más localmente teníamos a Dositeo García Bargados, director del Centro Meteorológico que había fungido como uno más del grupo y que me sirvió de escudo y protección para dejarme hacer, asumiendo muchas tareas administrativas y ayudándome con el Servicio de Vigilancia Meteorológica por Radar, coordinando muchas actividades con las otras provincias.

No tengo que decirles que el doctor José Rubiera, diputado y personalidad ilustre en nuestro país tampoco perdía oportunidades de plantear la tarea en todos los escenarios ¿Como si no?, si fue él el que dio el disparo de arrancada.

Sí, éramos un equipos de entusiastas, fieles a la tarea de Fidel.

Tapia y Damara presionaban por sus canales, Tapia conversó varias veces con Elba Rosa, el tema seguía vivo, nadie se atevía a declararlo difunto.

Ante tanta presión mulltilateral, el CITMA reaccionó pidiendonos que hiciéramos un proyecto. Sí, un proyecto de investigación-desarrollo ¿Le parece normal a mi sagaz lector que nos pidieran un proyecto para obtener un resultado que ya estaba obtenido?

Mi lector puede leerse nuestras opiniones sobre la metodología de proyectos del CITMA y sacar sus propias conclusiones. Recuerdo que en septiembre de 2004, nosotros en LADETEC ejecutábamos un proyecto, justo como ese que nos pedían y Fernando González Bermúdez, ministro en funciones del CITMA, Gisela Alonso, presidente de la AMA, Tomás Gutierrez, director del INSMET y René Hidalgo Font, al frente de la tarea por el Grupo de Apoyo, fueron unánimes y me dijeron —Orlando, no pierdas tiempo, cierra de inmediato el proyecto y HAZ UN RADAR DOPPLER. Dositeo es testigo.

Notando mi incomodidad con la solicitud que consideraba absurda, Tapia me dijo —Hazles el proyecto, lo más rápido que puedas, no pierdas tiempo discutiendo, Y lo hicimos, contundente, en tiempo récord, como una tesis de doctorado (en realidad, varias), con decenas de referencias actualizadas, con los innecesarios cálculos económicos (pues claro que no había nada que calcular ni estimar, YA SABÍAMOS cuanto costaba todo).

Se lo entregué a Tapia a finales de 2015, él personalmente se lo entregó a Elba Rosa en la Asamblea Nacional. Lo bueno es que eso, el proyecto, lejos de usarse como proyecto tuvo, al menos, la utilidad de una decripción detallada de cada sistema y la sustentación de las decisiones técnicas implementadas en el radar que ya llevaba cuatro años funcionando exitosamente, comparadas enjundiosamente con lo que se hace en el mundo en la actualidad.

Pensábamos que ahora sí que el CITMA haría la solicitud del presupuesto. Nada de eso, el CITMA exigió UN ESTUDIO de factibilidad. Se contrató a una empresa, a la que era yo el que tenía que suministrarle toda la información para que demostraran que el radar que ya estaba construido, funcionando exitosamente, cumpliendo con todos los requesitos era FACTIBLE. Tapia, con su humor característico de guajiro-gallego, venía a calmarme y me decía —es fácil, tírale una foto (y me señalaba hacia el radar) y demuestrales que es factible.

Les hago una pregunta q mis eruditos lectores ¿creen que el Grupo de Apoyo no hizo un estudio de factibilidad antes que el Comandante nos diera la tarea de fabricar un prototipo de radar Doppler y luego extenderlo? ¿de veras alguien cree que fue una decisión festinada? Los leo en los comentarios.

Nada, no avanzabamos, ni un milímetro en seis larguísimos años.

De nuevo, la serendipia

Así, varados en la orilla, nos sorprendió el año 2018. Algunas personas hablaban «por allá arriba» a favor nuestro y de la extendión del Doppler, pero sin resultados. Es un hecho que habían pasado seis años y el CITMA no daba pendoladas de querer acometer esta tarea.

Los motivos … Dios y ellos, los que dilataron el proceso, los sabrán. Yo no soy quien para juzgar. No sé qué tareas priorizadas tenía el CITMA ni sé por qué esta no entraba en esa línea. Como podrán ver mis lectores más adelante, no era falta de presupuesto del país.

Fue una serendipia la pregunta del Comandante a Rubiera, fue una serendipia lo del radar de Holguín y lo que viene a continuación tambien.

El doctor Roberto Morales Ojeda, a la sazón vicepresidente del Consejo de Ministros visitó nuestro Camagüey Legendario. La delegada del CITMA, Andrea Armas Rodríguez, preparándose para la visita nos pidió a toda prisa una argumentación nuestra sobre la reproducción del radar Doppler.

Yo estaba para Colombia. Arturo, que unos días antes había recibido una visita de una funcionaria de Barbados, había preparado como una especie de resumen, más bien de tipo comercial, en inglés, en un CD y se lo llevó a Andrea. No sé en qué momento Andrea se lo dio a Morales Ojeda.

Voilá.

Unos días de silencio y de repente una convocatoria a una reunión en La Habana con los dirigentes del CITMA, de la AMA, del INSMET, del MINFAR, otros organismos y … no podían faltar los ingenieros de radar.

Sospechosamente parecido a la reunión con el Grupo de Apoyo.

Bueno, como Scherezada, dejemos algo para otra noche que ya va a amanecer.

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