Es una opinión subjetiva mía; pero es la que me formé en 42 años de trabajo: el mecanismo de proyectos en el CITMA (y antes en la Academia de Ciencias), siempre ha sido una maquinaria burocrática, exigente de un papeleo abrumador y muy engorrosa. Creo que el fin es loable, lo hacen para controlar el trabajo; pero tienen un problema grave, controlan los esfuerzos, no la utilidad de los resultados. Yo comprendí muy temprano que para llevar correctamente todo lo que piden en la metodología de proyectos del CITMA hay que tener personas en el equipo que se dediquen solamente a escribir el papeleo del proyecto; pero en LADETEC siempre fuimos muy pocos (cierto, además de eso, nunca fuimos dados al papeleo y la burocracia), todos somos ingenieros de pensamiento y de acción, de pocos papeles; pero de resultados prácticos, con un estilo espartano de trabajo. De ahí que tuviéramos que desarrollar nuestro propio modo de ejecutar proyectos de innovación tecnológica.

La primera cosa negativa para nosotros, es que los proyectos del CITMA requieren una planificación muy anticipada, generalmente con un año de antelación y los problemas requieren solución inmediata. Lo segundo es que los proyectos del CITMA no te garantizan nada más que el salario (en moneda nacional) del personal que trabajará en el proyecto cuando sea aprobado, sin embargo, una actividad tan tecnológica como la que le tocó a LADETEC desarrollar requiere no solo de salario, sino fundamentalmente, de recursos financieros (en divisas) para comprar partes, piezas, componentes y medios. Estos recursos nunca nos llegaron acompañados de la planificación de los proyectos y ni siquiera estaban sujetos a una planificación (que siempre la hacíamos), sino a una aprobación especial desde la alta dirección del país. Por este motivo, el tipo de proyectos que se puede hacer por el mecanismo del CITMA es aquel en que lo resultados no dependan de recursos en divisas ni de la compra de recursos tecnológicos. Seguimos pues nuestra propia estrategia para cumplir con la encomienda del Comandante en Jefe.

A lo largo de los años hicimos unos cuantos proyectos por el mecanismo del CITMA; pero del tipo de proyectos de hacer un estudio, recopilar datos y terminar en un informe y tal vez un taller para divulgar el resultado y alguna que otra publicación. No digo que no sea un enfoque válido, solo que creo que un país como el nuestro requiere otra dinámica y de una evaluación por utilidad de los resultados, obviamente introducidos en la práctica. Nosotros seguimos otro camino en LADETEC, elaboramos nuestra propia metodología de ejecución de proyectos de investigación/desarrollo. Si fue efectiva o no, el lector puede evaluarlo por sí mismo: lea sobre nuestros hitos y nuestro legado, Obtuvimos todos los reconocimientos que otorga el CITMA a los resultados científicos; pero mejor que eso: allí están, implementados todos en los radares. No los dejen morir, Cuba tendría que pagar muy caro para llegar a ese punto adquiriendo radares a fabricantes extranjeros.

Estoy seguro que si el CITMA sacara una estadística real de los recursos invertidos en todos los proyectos ejecutados bajo su égida (tiempo y financiamiento) contra resultados introducidos en la práctica, los proyectos de LADETEC, a riesgo de ser muy inmodesto, se llevarían las palmas por un buen tramo (bueno, ya mis lectores saben que soy exagerado; pero lo que sí es indiscutible es que tendríamos un buen lugar). Después de cada proyecto ejecutado por LADETEC los radares fueron un poquito mejores y esto se evidenció en las estadísticas de explotación de los mismos, es decir en su eficacia. Para no aburrir a mis lectores, les resumo lo que caracterizó a nuestro modo de hacer proyectos, tal vez a alguien le pueda interesar.

- Cada proyecto siempre responde a la SOLUCIÓN de un problema concreto existente.
- Alcanzar el resultado e introducirlo en la práctica operativa, ambas cosas, en el más breve tiempo posible.
- Buscar el modo más simple de resolver el problema; dejando abierta la posibilidad de perfeccionamiento futuro…si la práctica lo recomienda.
- Maximizar las prestaciones del producto-resultado con los recursos existentes y luego pedir recursos para mejorarlas, si es que esto resultara necesario.
- Desarrollar, siempre que se pueda, soluciones de hardware y software libre.
- Buscar soluciones universales para problemas locales.
- Mejorar las soluciones solamente a partir del criterio del usuario final cuando ya está en explotación el producto (cerrar ciclo de I+D+I).
- Combinar las tareas de desarrollo, servicio técnico y docencia para mejorar el nivel científico-técnico del personal.
- Obtener y desarrollar una sólida base teórica sobre el tema del proyecto en todas sus aristas; pero usar la práctica como criterio final de validez.
- Tener muy en cuenta lo mejor de la herencia tecnológica soviética; pero con los ojos puestos en la modernidad «occidental».
- Hacer diseños flexibles a cambios en los componentes que usa, previendo el bloqueo y la evolución natural de la tecnología.
- Enfoque ecológico, minimizando la demanda energética y el consumo de potencia de los nuevos diseños con vistas a su sostenibilidad ambiental.
- Dar preferencia a las soluciones por software versus las soluciones por hardware, orientadas a IoT e IND4.0.
- Cada proyecto tiene un jefe que responde por el resultado final (tiempo y calidad). Discusiones democráticas en el equipo, decisiones autocráticas del jefe del proyecto.

A la hora de repartir (pacíficamente) nombres codificados para nuestros proyectos, pues hemos tenido diferentes etapas: 1) greco-romana (HERMES, ARGOS, VESTA, MACCHIETTA, ISOS, PAREIDOLIA, MOSAĬCUM, REALIS TEMPUS, AUTOMATISMUM, PRODUCTIUS SUPERVISORI, OSTENTUS, TITAN); 2) una etapa geográfico-montañosa (ELBRUS, FUJI, GROSSGLOCKNER, WHITNEY, BOLÍVAR, HOPE, MOGOTÓN, YUSHAN, PARAÍSO, CRUZ, CRISTO, ISLA HERMOSA (Taiwán), LAS NUBES, LA MULA) y 3) otra etapa práctico-prosaica (MICROFAX, OPERADOR AUTOMÁTICO, PROCESADOR OPTIMIZADO, FRANKLIN, UBUNTU) en la que tal vez nos faltó imaginación o tiempo para esperar por una inspiración. En fin, nos divertíamos trabajando; pero trabajamos siempre con espíritu espartano y dejamos un legado al INSMET y al CITMA que no veo que lo estén aprovechando (en mi experiencia, cuando no te preguntan nada, es porque no se lo están estudiando, todos los buenos discípulos que tuve, eran «preguntadores» insaciables, yo mismo siempre tengo toneladas de preguntas).

El caso es que sí, hicimos proyectos por las vías “normales” (6 grandes proyectos) y otros (45) informales pero muy efectivos (Léalos en detalle). Unos y otros, todos fueron introducidos en la práctica y demostraron su eficacia. Cada uno fue un pequeño ariete, abriendo brechas en el muro.
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