
En un principio fueron los asesores soviéticos entrenándome a mí. También los ingenieros «de La Habana» (Núñez, Aguiar, Diego, Maroto y Olano) y mis compañeros Dimitri, René, Arencibia, Gallegos y Pulido contribuyeron grandemente en mi formación. Luego fui yo, entrenando a la nueva hornada de monstruos: Leonardo, Arturo, Roberto, Wilfredito, Albio y Rafael. Y muy rápidamente, fuimos todos saliendo por el ancho mundo a entrenar a otros…
LADETEC atesora una tradición de más de 30 años compartiendo solidaria y generosamente sus conocimientos: Hemos entrenado y adiestrado a personas de Toda Cuba, por supuesto, de República Dominicana, de Sudáfrica, de Venezuela, de Colombia, de Nicaragua, de Guatemala, de Honduras, de El Salvador, de Costa Rica, de Taiwán…y contando (como dicen en inglés). Aquí va el testimonio gráfico de algunas de estas actividades.





























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