
Cuatro principios, forjados en la época de los planos abiertos, que nos permitieron sobrevivir en la era de las cajas negras. Aquí explicamos cómo los aplicamos en los radares y por qué han funcionado en una docena de industrias cubanas. La práctica, una vez más, como criterio de la verdad.
Los radares son sistemas de una complejidad extraordinaria: integran electricidad de alta potencia, mecánica de precisión, electrónica analógica y digital, radiofrecuencia, telemecánica, automatización, procesamiento de señales en tiempo real y tratamiento masivo de datos. Son un universo tecnológico completo. Elijo precisamente ese ejemplo porque, si logramos entender las claves de la dependencia tecnológica en un sistema que lo contiene «todo». podremos aplicarlas a cualquier otro ámbito.
La suerte de empezar en la era abierta

Cuando me hicieron la propuesta de ir a trabajar para Meteorología recién graduado, estuve dudando un tiempo; pero finalmente me fascinó la complejidad de aquel radar MRL-5 … Era un mundo nuevo y apasionante, no pude rechazar la oferta. Y resultó que no fue solo una primera impresión. En 45 años de profesión, no he visto ningún equipo más complejo que los radares. En todas las industrias con las que he interactuado, todo lo demás que he visto son subconjuntos de ese universo. Nada me ha desafiado tanto como ellos.
Yo tuve excelentes asesores soviéticos, ingenieros universales, todoterrenos, polímatas, como se decía en la Antigüedad y luego llegaron mis actuales colegas de LADETEC cuando ya ellos no estaban, Leonardo, Arturo y Roberto. Tuvimos suerte porque empezamos cuando la tecnología no era cerrada. Los fabricantes de radares te daban los planos, toda la información, y te entrenaban para que pudieras reparar por ti mismo. No había secretos. Pero los tiempos cambiaron.
La era de las cajas negras
Hoy no te entregan los planos reales, sino unos «parecidos» que solo dan una idea, inservibles para reparar. El fabricante encapsula circuitos completos en resina: si algo falla, no puedes arreglarlo, tienes que enviar el módulo al fabricante, pagar una reparación carísima y esperar.
A menudo, ese módulo está hecho con componentes OEM de otros fabricantes, pero eso es un secreto: el ensamblador final se limita a reenviarlo al verdadero fabricante y te cobra el importe más una comisión abusiva.
Luego está el «contrato de mantenimiento». Pagas anualmente y solo recibes asesoría telefónica limitada. Si no resuelves, viene un especialista que te cobra un dineral solo por decirte qué está roto, y luego tienes que comprar la pieza y pagar otra visita. No te envían la pieza para que la instales tú, no sea que la rompas y tengas que pagar otra. Y si no tienes contrato, te atienden cuando quieran.
Encima, el especialista que viene puede ser menos competente que el técnico local, pero trae herramientas de diagnóstico exclusivas y acceso a información privilegiada. No compites en igualdad de condiciones.
Y eso es solo hardware. Con la Industria 3.0 llegó el control computarizado, y con él, los permisos de acceso. El fabricante no te da las claves a menos que pagues. Es su gallina de los huevos de oro: actualizaciones de software, licencias, servicios.
Con la Industria 4.0 y el Internet de las Cosas, la cosa se pone aun peor. Ahora el control está en la nube, que no es más que los servidores del fabricante. Toda la información sensible, toda la parametrización, está en sus manos. Si no pagas la cuota, te paralizan la instalación de inmediato, sin esperar a que algo falle. Y además está el software de procesamiento de información, otro filón para cobrar instalaciones, actualizaciones, calibraciones.
Uno podría pensar que el fabricante es malvado, pero la realidad es que el mundo se vuelve cada vez más monopólico. En radares meteorológicos, por ejemplo, la competencia se ha reducido a dos gigantes: Leonardo (que absorbió a Gematronik y EEC) y Vaisala (que compró a Sigmet). Supongo que así ocurre en todos los campos.
Ante este panorama, la pregunta es si existe una salida que no sea la rendición o la sumisión perpetua. En LADETEC hemos demostrado que sí, y lo hemos hecho aplicando sistemáticamente cuatro principios.
Los hemos aplicado primero en los radares que conocíamos, y después —cuando la empresa privada nos llevó a otros sectores— los hemos validado en industrias muy diversas, desde el control de transmisores de RadioCuba hasta la automatización de granjas avícolas, pasando por presas, potabilizadoras y fábricas de alimentos. Funcionan.
Si mis fieles lectores quieren saber cómo lo conseguimos, sigan leyendo. Tal vez a alguien le sirva.
Los cuatro principios para librarse de la dependencia tecnológica

Primero: estudiar toda la teoría relacionada con el equipo
Cuando empecé con el radar MRL-5, me puse a estudiarlo a fondo, y además leí toda la documentación de los radares RC-32B, y toda la teoría de radares que pude conseguir. Cuando fui al entrenamiento del fabricante, cuatro años después, ya era experto y fui a hacer preguntas, no a recibir clases.
Hoy es mucho más fácil: toda la teoría está en Internet. Yo impartí cursos a Leonardo, Arturo, Roberto y otros; ellos además se buscaban su propia documentación. Lo mismo sirve para cualquier equipo: quizá no encuentres información de «ese» equipo concreto, pero sí de todos los de «ese tipo». Un amigo mío recibió un analizador de gases húngaro de los años 70, canibalizado y sin fuentes; buscó, buscó, buscó y lo echó a andar. Es como restaurar un cuadro antiguo.
Segundo: diseccionar y destripar el equipo antes de que se rompa
No esperes a que falle para entenderlo. Estudia todas sus partes, busca información de los componentes y localiza análogos en Internet. La previsión es clave: saber dónde conseguir piezas rápidamente es un arte. La ingeniería inversa solo funciona si dominas la teoría de equipos semejantes.
Por más raro que parezca, tu equipo siempre encaja en una categoría descrita en la teoría. Es como la gota de agua que horada la piedra: al principio parece imposible, pero poco a poco se consigue.
Tercero: capacidad de cambiar, aunque sea un retroceso temporal
No hablo solo de innovar, sino de atreverse a modificar, incluso cuando la solución provisional sea peor que la original en algo. En 2011, el radar METEOR 1500 S de Holguín dejó de funcionar por una avería en el sistema de control automático. Durante seis años permaneció inoperativo, hasta que en 2017 nos autorizaron a instalar nuestro propio sistema de control y adquisición.
El procesador Doppler original (ASPEN DRX) seguía funcionando, pero al no tener acceso a él, el radar perdió temporalmente su capacidad Doppler. Recuperamos el funcionamiento en modo reflectividad justo a tiempo para el huracán Irma. No era el radar de antes, pero funcionaba y dio información muy valiosa.
En el año 2022, cuando completamos nuestro propio procesador Doppler, recuperamos la funcionalidad completa. Esa decisión de aceptar un retroceso parcial para romper la parálisis total fue decisiva.
Cuarto: ir a la generalidad del sistema, cambiar el sistema entero
Empezamos innovando para reparar, por la carencia de repuestos, luego desarrollamos nuestra propia automática, y con el tiempo fuimos diseñando transmisor, receptor, accionamiento de antena, procesador de señales, procesador de datos… hasta llegar al prototipo de Radar Meteorológico Cubano (Doppler), del que llegamos a fabricar dos ejemplares seriados. El salto de reparar a diseñar no es lineal: requiere decisiones de negocio, inversión y asumir fracasos. Pero puede hacerse.
Desde que LADETEC se constituyó como empresa privada, hemos aplicado estos cuatro principios en una docena de industrias e instituciones, dentro y fuera de la provincia. Hemos hecho ingeniería inversa, entendido procesos y sustituido controles originales por nuestras propias soluciones, que llamamos LDT Process Sentinel, un SCADA basado en ESP-32 con entradas y salidas versátiles y probado en numerosas aplicaciones industriales.
Soluciones probadas también en la Industria

- El control remoto de transmisores de RadioCuba.
- El control automático de la nave mecanizada de la granja avícola #20.
- Las presas Pontezuela, Caonao y Máximo, y la potabilizadora de Recursos Hidráulicos.
- La fábrica CiegoPlast.
- Maquinaria muy antigua (como la de la Fábrica de Vinagre) y equipos modernos de Industria 4.0 que por ahora no puedo mencionar.
- Autoclaves modernas de la Fábrica de Leche en Polvo.
Es decir, los mismos principios que nos permitieron estar entre las menos de diez instituciones del mundo capaces de fabricar un radar meteorológico 100% cubano (hardware y software) están funcionando hoy en sectores completamente distintos
De lo que estamos convencidos en LADETEC es de que la práctica es el criterio de la verdad.

Cada uno de estos cuatro principios merece un artículo propio, con sus casos concretos, sus fracasos y sus aprendizajes. Si este post despierta el interés suficiente, allí nos encontraremos.
Cada uno de estos cuatro principios merece un artículo propio. En las próximas semanas los iré publicando. Allí nos encontraremos.
LADETEC ofrece soluciones en cuatro áreas principales. Puede consultarlas aquí:
- Servicios de radar: mantenimiento, reparaciones capitales, modernizaciones y montajes en cualquier tipo de radar meteorológico.
- Servicios de software: procesamiento de datos, visualización y soluciones a medida.
- Servicios de hardware: diseño, reparación y puesta a punto de equipamiento electrónico industrial.
- Asesoría y capacitación: cursos, entrenamientos y consultoría para compra de equipos y organización de repuestos.
Nuestras líneas más avanzadas: LAMULATM
Para quienes buscan soberanía tecnológica en radares, hemos desarrollado la familia LAMULATM. Cada producto representa un paso hacia la independencia total del fabricante original:
- LAMULA (el nombre que forja la resiliencia): la visión general de nuestra filosofía de diseño.
- LAMULA-RCP: control del radar en tu bolsillo (sistema de control remoto).
- LAMULA-DRX-DSP: procesamiento de señales, el corazón de la independencia tecnológica.
- LAMULA-ORPG: soberanía en el procesamiento de datos.
- LAMULA-WebViewer: visualización de datos desde cualquier navegador.
Si desea localizarnos, en este post está nuestra ubicación.

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