Radares Mirando al Sur

Fundamentos, Tecnologías, Aplicaciones, Historia y Memoria

Un «polizon» en Met Office

En el verano del año 2008, viajamos cinco ingenieros de LADETEC a recibir asesoría para la transferencia tecnológica que nos estaba haciendo Met Office (el servicio meteorológico del Reino Unido) cuando estábamos desarrollando el prototipo cubano de radar Doppler, encargado por el Comandante en Jefe. Met Office es una institución que pertenece al Ministerio de Defensa británico. Adicionalmente a los trámites normales de visa tuvimos que llenar algunos documentos más de seguridad, firmados por nuestros jefes. Para entrar a esta institución hay controles muy rigurosos. Al llegar nos entregaron nuestros badges (en cubano, solapines), que no eran solo para mostrarlos a los custodios, sino que, también, permitían abrir las puertecitas giratorias de cristal de entrada/salida.

Por otra parte les cuento que fumar en Inglaterra es tremendo problema (bueno, ya les hice el cuento del «incendio» en la habitación de Arturo y Leonardo), prácticamente, no se puede fumar en ningún lado. En Met Office son aun más recalcitrantes. Allí todo es muy ecológico con una onda ambiental, todo en colorcitos pastel.

Para fumar había que ir a una especie de abrigo (en L, como los de las paradas); pero ubicado como a 200 metros del edificio, allá, en medio de la nada, es decir, en las extensas áreas verdes (que supongo que en invierno son áreas blancas) que rodean la institución.

De nosotros cinco el único fumador es Leonardo (Ichi para los allegados), que tenía que recorrer el largo camino de la oficina en la que estábamos, salir o por la puerta lateral o por la puerta frontal y luego ir hasta la lejana «parada» a fumarse un cigarro. Cada vez tenía que abrir con su pase (badge o solapín como prefieran) las puertecitas.

Sucedió un día, que Leonardo, acostumbrado como está desde pequeño a jugar pelota, se «robó la base», es decir, «le cogió botella» a una señora muy inglesa que salía por la puerta lateral. La señora, muy inglesa ella, se rio de ver «la jugada»; pero no dijo nada. Ichi fue y se fumó su cigarro cubano al aire libre y puro de la campiña inglesa.

Regresó, para variar, por la puerta de frontal, tal vez pensando en robarse el «jom»; pero no, no había nadie a quien cogerle botella de abrir las puertecitas y no le quedó más remedio que usar su pase (badge o solapín). Pa qué fue aquello, la alarma sonó en la sede central de Scotland Yard, allá en Victoria Embankment, en el río Támesis, en el distrito de Westminster del mismísimo Londres. El inspector Lestrade debe haber llamado a Sherlock Holmes y M llamó al agente 007: no es que un intruso trataba de entrar, NO. ¡UN TIPO QUE ESTABA ADENTRO ESTABA TRATANDO DE ENTRAR!

Salió la jefa de los custodios y en cuestión de segundos ya nos tenían a mí y a Arturo allá abajo. En nuestro viaje anterior Arturo y yo habíamos tenido aquel troque de la lechuza y Shakespeare; pero ya estábamos más aclimatados. Ni falta que hacía saber inglés, el lenguaje corporal de la jefa de los custodios (bueno CEVEPÉS les decimos en Cuba), una inglesona bien jamá, era diáfano y claro.

Arturo no me dejará mentir, yo les voy a traducir (del lenguaje corporal más bien que del inglés) lo que dijo la mujerona que parecía que nos iba a comer (a Arturo y a mí, que Ichi estaba parado, impertérrito e incrédulo, como estaría Bobby Charlton si le dijeran en 1966 que la selección de Inglaterra no ganaría ningún otro campeonato campeonato mundial).

…

En fin, les traduzco dl lenguaje de señas inglés al cubano: … (debo dejar varios párrafos en blanco que no oí, porque la inglesa ya le había echado 24 salvas a Ichi en lo que nosotros llegábamos).

Cuando llegamos Arturo y yo, ella decía: … «a mí me vale madre que ustedes sean hijos de Fidel Castro o nietos de Elpidio Valdés; pero aquí, en Met Office, el jueguito de la tele transportación NO VA, como no fueron los 10 millones, y si tenemos que ir y tomar La Habana de nuevo, vamos» (es lo que me pareció entender a mí por los gestos).

En este punto yo quería explicarle que nosotros convertimos el revés en victoria; pero no recordaba cómo se decía revés en inglés, además, rápidamente pensé que ella podría interpretar como que yo quería convertir a la reina victoria (o a ella misma) en algún animal chiquito como un ratón y comérmela como hizo el gato con botas con el ogro (perdón por la digresión, es que mis nietecitas y yo estamos ahora con ese cuento). Por otra hubiese querido decirle que más bien son los habaneros los que están tomando Inglaterra, pero preferí callar…

Para terminar el asunto del «robo de la base»; perdón, del enojoso incidente de la jugada de «corrido y bateo», le dije a la jefa que we are so sorry y le aseguré que that will never more happen again, como diría el cuervo de Poe. Ichi seguía tan ajeno y tan fresco como una lechuga (fresh as a daisy, como dirían los ingleses).

A nombre de Ichi, Arturo y yo juramos por la Reina del Reino Unido que las 22 veces diarias que Ichi saldría a fumar lo haría sin teletransportarse y abriendo las puertecitas con su badge como cualquier inglés. Ichi continuó con su ardua tarea de entendérselas solo con el ingeniero principal de los ingleses, en la parte de radiofrecuencias. Luisi y yo nos ocupábamos del software y de los algoritmos y Arturo y Roberto se ocupaban de la FPGA con el demodulador sincrónico y el sistema de adquisición de datos en la computadora.

Estimados lectores, lo verdaderamente importante no fue ninguna de nuestras aventuras, sino la transferencia tecnológica que nos hizo Met Office, que nos ahorró 2-3 años de desarrollo y fue decisiva para inaugurar el Prototipo de Radar Meteorológico Cubano Doppler el 13 de agosto de 2012.

Todo lo que aprendimos (y muy muchísimo) lo aplicamos creativamente en el sistema de adquisición Doppler que denominamos VESTA|Cíclope (por tener como base el sistema inglés Cyclops-D) y fue implementado en la práctica en el radar RD-200SX de Camagüey y posteriormente en sus réplicas en los radares RD-100S de Casa Blanca y RD-100S-K en Holguín. Agradecemos al General de División Rogelio Acevedo por haberlo propiciado.

Todo lo otro es solo mi versión exagerada y caricaturesca de nuestras aventuras en el sur de Inglaterra, donde nos divertimos mucho y aprendimos más. Si lo desea puede leerse algunas otros posts que les dejo más abajo…

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