Radares Mirando al Sur

Fundamentos, Tecnologías, Aplicaciones, Historia y Memoria

La brecha en el muro

«Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio». Albert Einstein

Hay un excelente libro en dos tomos de un escritor soviético-ruso, llamado Daniíl Aleksándrovich Gránin. El libro se tituló en ruso Искатели (transliterado Iskáteli, que significa buscadores); pero que se tradujo al español como «La Brecha en el Muro». Esta novela de ficción narra la obra de un ingeniero eléctrico desarrollador/investigador, que en lucha a brazo partido, logra poner las consideraciones de la búsqueda científica por sobre las trabas burocráticas de la administración, luchando también contra la envidia de colegas y opositores y de las normales carencias materiales de la que se queja cualquier investigador en cualquier parte del mundo. El ingeniero Andréi Nikoláyevich Lobánov desarrolla un prototipo de localizador (radar) para buscar fallas en las líneas eléctricas. El hecho de que la novela fue escrita en 1954 en la extinta Unión Soviética no le resta actualidad. Su lectura fue providencial para mí. Fue como haber leído la historia de mi vida laboral en avance. En el Laboratorio de Desarrollo Técnico (LADETEC) esta novela se convirtió en un libro de culto, todos lo leyeron, también mis hijos y muchos conocidos. Era como ver a los personajes de nuestra vida laboral eternizados con nombres rusos. Fácilmente todos identificábamos a este y al otro, al administrador, al del sindicato y al del partido, al envidioso y a los eternos criticones, a los chismosos, a los obstaculizadores y a los impulsores y facilitadores, que, aunque minoría, siempre existen. No se trató solamente de mi vida laboral, fue como ver con una bola de cristal el futuro de más de 30 años de trabajo del Laboratorio de Desarrollo Técnico. Ciertamente, LADETEC fue como el ariete tecnológico que arremetió para derribar muchos obstáculos y siempre esos muros caían solo porque inicialmente lográbamos abrir una brecha en ellos…

Yo pensé que los obstáculos en mis emprendimientos laborales serían solo al principio, y pensé que era por la natural desconfianza que generan las ideas que provienen de personas jóvenes y sin experiencia; pero me equivoqué, los obstáculos estuvieron toda mi vida laboral. Si mi amable lector no lo ha probado nunca, les cuento. Cuando uno trata de abrir una ventana en una pared prefabricada de concreto, se da cuenta que la cosa no es tan simple como caerle a mandarriazos. Uno golpea y golpea y la mandarria rebota por más que uno golpee con todas sus fuerzas. Tal parece que es una misión imposible, hasta que un golpe afortunado logra abrir un hueco, porque tal vez uno encontró una debilidad en la estructura de concreto. Ya a partir de ahí las cosas se tornan más simples, es solo golpear en los bordes y expansionar el hueco…esa es la brecha en el muro. Así pasa con todas las cosas.

¿Investigador? ¿Bromeas?

Yo siempre quise ser investigador, me atraía el trabajo científico. Cuando lo plantee en la dirección del Instituto de Meteorología una persona a quien quiero mucho, me dijo – Orlando, eso es imposible, si Fulano y Mengano son ingenieros de muchos años y no lo han logrado. El cuento es largo, me tomó más de cinco años lograrlo y me jubilé siendo investigador. Abrí un camino que siguieron otros ingenieros en el Instituto de Meteorología, un lugar donde obviamente reinan los investigadores-meteorólogos.

¿Con una computadora personal?

Ya conté en un post cómo nos hicimos de una computadora personal y de lo convencido que estaba el mundo de que no serviría para procesar la información de radar. La tradición era usar potentes minicomputadoras de la familia PDP-11 de Digital Equipment Corporation y sus homólogos soviéticos SM-4 y su sucesora SM-1420. No obstante, lo hicimos y muy poco tiempo después el mundo entero comenzó a usar las PC también, confirmando la justeza de nuestras ideas técnicas. Aunque nunca lo publicamos y diversas instituciones llegaron a la misma conclusión sin saber de nuestra experiencia, en lo profundo de nuestro orgullo quedó guardada la satisfacción de haber abierto esta brecha en el muro.

Los kits de entrenamiento son para eso, para aprender a usar el 8080

Testarudos como siempre fuimos, seguimos adelante con las ideas que teníamos de la automatización completa de un radar meteorológico. A pesar de que se consiguieron medios de cómputo más avanzados que nuestra Olivetti M24, no se nos asignaron a nosotros. Pues nada, estábamos conscientes que procesar la información en el radar como hicimos con el HERMES era solo una parte del asunto, se requería, además, lograr la operación de todos los subsistemas del radar controlados desde un medio de cómputo; pero no disponíamos de ninguno. En eso, alguien del DATINSAC nos facilitó adquirir un Kit de Entrenamiento CID-0614 fabricado por el ICID, que venía dotado de un microprocesador Intel 8080, memoria RAM, teclado, display 7-segmentos y memoria EPROM. Tildarnos de locos por quererlo usar para controlar todo un radar era ya un hobby para ciertas personas que nos aseguraban que “eso” era solo para aprender lo elemental del microprocesador 8080. Para convencernos (y hacernos desistir), aducían que los soviéticos disponían de AKSOPRI que ejecutaba estas funciones por medio de DOS minicomputadoras (en realidad una sola, era una duplicación porque al parecer se rompían más frecuente de lo deseado). Esto también lo logramos, controlar TODO el radar MRL-5 por medio de este kit de entrenamiento: encender y apagar todos los módulos del radar, chequear sus parámetros, deshabilitar y habilitar todos los mandos manuales y suplantarlos desde el kit, mover la antena a la posición deseada y mantener estable la velocidad de giro. En fin, todo lo que hacía AKSOPRI y hasta un poquito más. diría yo, inmodestamente. Digo un poquito más, porque nuestro sistema, cuando terminaba la operación automática devolvía al operador humano el radar haciendo exactamente lo mismo que estaba haciendo cuando se le quitaba el mando, la antena en la misma posición y en el mismo régimen de operación y todos los interruptores y mandos en la posición que estaban, a diferencia de AKSOPRI que reseteaba todo a un estado inicial. Otra brecha en el muro a la que llamamos Operador Automático del radar MRL-5.

¿Montar un radar? Se volvieron locos, solo la fábrica puede hacerlo

Waldo, Ramoncito y yo fuimos a La Habana a finales de 1993, a ver al director del Instituto de Meteorología con una propuesta “indecente”. El Dr. Fabio Fajardo nos escuchó atentamente. Habíamos tenido discrepancias porque él asignó una computadora compatible IBM-AT a los compañeros de Casa Blanca, los cuales hicieron un excelente sistema de adquisición que llamaron DR y que superaba al HERMES nuestro y nosotros creíamos que debió habérnosla dado a nosotros, los camagüeyanos, ya constituidos en LADETEC. La propuesta fue bastante loca: denos el radar MRL-5 que estaba destinado a la central de Juraguá y lo montaremos en la Loma de la Mula, y lo haremos en versión completamente automática y aventajaremos a todos (a la verdad, alardosos siempre fuimos). Fabio de la parte de la automática no dudaba, ya teníamos el sistema ARGOS funcionando en el viejo radar de Camagüey, el reto era el montaje. Hasta ese momento en Cuba se habían montado tres radares japoneses RC-32B y cuatro radares soviéticos MRL-5 y lo habían hecho los fabricantes (Mitsubishi y Electromash). Pensando en retrospectiva, si yo hubiese sido Fabio habría dicho NO, motivos se sobraban; pero Fabio gustaba de la innovación y de los retos tecnológicos fuertes y dijo SÍ. Nosotros argüíamos: “sacando huevos se aprende a capar”, “por el primero se empieza”, “de los cobardes no se ha escrito nada”. Por otra parte … Fabio no tenía nada mejor. Se le había pedido a la fábrica, ahora rusa y en restructuración capitalista post soviética y nunca respondieron. La historia de cómo se forjaron nuestras habilidades de montadores que nos llevaron por el mundo hasta las Antípodas pueden leerlas en otro post. El montaje exitoso del radar MRL-5M en la Loma de la Mula fue la brecha que finalmente derribó el muro de la incredulidad:  sí, aprendimos a montar radares.

Y… ¿cómo vamos a fotografiar las imágenes de radar?

La tradición siempre es muy fuerte. En 1994, cuando propusimos que nos dieran un radar MRL-5 nuevo para montarlo en la Loma de la Mula, enunciamos en el proyecto MACCHIETA que el nuevo radar no tendría consola de operación ni tampoco los indicadores convencionales que habían tenido todos los radares en Cuba desde 1965 ¡Era una tradición de casi 30 años! Decir que el radar no tendría indicadores de agujas, ni manivelas, interruptores y botones para el mando era un sacrilegio. Llegaron a increparnos –¿y ahora a qué le vamos a tirar las fotos? Pues a nada, la información de radar quedará digitalizada, pueden ver las imágenes tantas veces como deseen, estarán archivadas. Costó trabajo abrir esta brecha en ese muro; pero se logró. Después del de Camagüey, ya en los otros radares, los operadores esperaban con agrado el cambio, aunque algunos, como el de la foto a la izquierda, siempre se quedaron con la añoranza por las viejas consolas de operación manual. Todavía hay quien dice que el nuevo radar automatizado no le permite hacer lo que él solía hacer con el viejo radar; pero no es cierto, este hace lo mismo y mucho más, solo que hay que aprender a hacerlo.

Ah, no jeringues, con esa “cosita” no vas a mover esos motores

Otra innovación con la que dábamos un salto al futuro en el Proyecto MACCHIETA fue la de no continuar empleando los amplificadores electromecánicos (amplidynes, en inglés) para gobernar los motores de la antena. En su lugar diseñamos un control de 4 cuadrantes empleando tiristores. Un ingeniero vino a vernos cuando estábamos ya en fase de montaje y me preguntó –y ¿en qué parte van a poner las amplidinas? Y yo –en ninguna parte y le enseñé un tiristor de los que usaríamos y me dijo –ná, no jeringues que con esa “cosita” vas a gobernar esos motores de 70 kg. Pues sí, pudimos sustituir a las grandes (no menos de 80 kg) ruidosas (eléctrica y acústicamente) amplidinas que consistían en un motor acoplado en el mismo eje a un generador de corriente directa. El accionamiento para este radar fue revolucionario no solo por el uso de pequeños tiristores, sino también por usar un esquema de rectificadores en antiparalelo de 4 cuadrantes con devolución de energía a la línea en el frenado de la antena. Los tacogeneradores (máquina eléctrica que genera voltaje proporcional a la velocidad de giro) también fueron eliminados y la retroalimentación de velocidad se efectuaba calculando la velocidad a partir de los transductores digitales de posición (encoders absolutos). Los tres lazos del accionamiento (posición, velocidad y aceleración) se ejecutaban en la computadora como algoritmos numéricos. La precisión en el posicionamiento de la antena pasó a ser de ±0.1 grados en lugar del ±0.3 original del radar. Muchas cosas novedosas abrieron la brecha en este muro y se consolidaron para siempre en los demás radares.

¿Un radar Doppler? Déjalo que lo compre…

Fue cuando la Mesa Redonda Informativa, varios días siguiendo al huracán Iván en su trayectoria hacia Cuba, el Comandante en Jefe y el Dr. Rubiera permanentemente en pantalla, septiembre del 2004. En una pausa el Comandante en Jefe le pregunta a Rubiera –¿qué otra cosa haría falta para dar mejor seguimiento a los huracanes? Rubiera, sin titubear, le dijo –Comandante, necesitaríamos un radar Doppler ¿Cuánto cuesta? –indagó Fidel. Rubiera, con quién yo había conversado muchas veces sobre el tema, le contestó –un poco más de un millón. En realidad, nos quedábamos cortos, ya andaban por 3 millones USD. Rubiera le adelanta la idea de que podíamos hacerlo en Cuba. Fidel dice que la UCI, Rubiera, cortés; pero firme, que no, que los ingenieros de Camagüey tienen experiencia. Como eso se televisó pues cada quién se hacía su propia idea al respecto. Enseguida se armó la polémica. Lo detractores decían –qué van a saber los ingenieros de Camagüey, ellos nunca han fabricado un radar, eso hay que hacerlo en una fábrica para que tenga calidad, ellos solo han remendado los radares viejos; si el Comandante dijo que lo compraba, déjenlo que lo compre. Los defensores, los que nos habían visto trabajar, sabían que habíamos hecho muchas cosas. Los decisores, Fernando el ministro, Gisela la presidenta de la Agencia de Medio Ambiente, Tomás, el director del Instituto de Meteorología, Enrique, el subdirector de Sistemas Básicos, Rubiera, jefe del Centro de Pronósticos, luego Chomy de ministro y el general Acevedo, presidente del IACC y otras muchas personas de prestigio, unánimemente, apostaron por nosotros, incluido el Comandante en Jefe. El 13 de agosto de 2012 inaugurábamos el prototipo en el radar de Camagüey, el 11 de noviembre de 2020, inaugurábamos el primer ejemplar seriado en el radar de Casa Blanca, y en febrero de 2022, inaugurábamos el segundo ejemplar seriado en el radar de Holguín. A pesar del bloqueo, de las dificultades logísticas, de los detractores, de los que metieron zancadillas, de los indiferentes, de los envidiosos, de los antiflojitínicos y … a pesar de los pesares, hay un Radar Meteorológico Cubano (100% cubano) Doppler, triplicado, a nivel con los mejores ejemplares del mundo, sostenible, reparable, adaptado a las necesidades del servicio y de la investigación en Cuba. Hay hardware y software listos para reproducirse en los otros cinco radares cubanos. Una brecha que derribó muro de la duda, la desidia y la mala voluntad.

PPI y RHI versus gama de productos

En las viejas pantallas de radar llamadas indicadores solo había dos modos de mostrar la información del radar y ambos se basaban en la persistencia de las imágenes en el tubo de pantalla de los indicadores. Ellos se llamaban PPI (del inglés Plan Position Indicator) y RHI (del inglés Range Height Indicator). Para obtener la primera, era necesario rotar constantemente la antena en el plano horizontal, manteniéndola en un ángulo fijo de elevación sobre el horizonte. Para obtener la segunda, era necesario mover la antena de arriba abajo en el plano vertical, manteniéndola en una posición fija en el plano horizontal…y eso era todo. El tiempo de remanencia de las pantallas era de segundos, en cuanto la antena se detenía, se perdía la imagen. Con la automatización, la antena se rota en el plano horizontal, elevando paulatinamente en el plano vertical hasta completar un número de revoluciones que permita hacer una exploración completa de la tropósfera en el rango de alcance del radar. Toda la información adquirida, en coordenadas polares, permite construir los más variados productos cartesianos a posteriori, sin más movimientos de la antena, lo mismo cortes horizontales que verticales, en cualquier dirección. Costó trabajo inicialmente; pero los operadores se adaptaron, las ventajas de los múltiples productos para analizar se impusieron fácilmente sin que hubiera necesidad de imponerse administrativamente. Una brecha en el muro que cambió el modo de analizar la información de radar.

Multi-Resolución versus Super-Resolución

A mediados de los años 90 del pasado siglo había un estándar para la adquisición de los datos de radar: se adquiría en celdas de 1 km (en distancia) x 1° (en ángulo). Se consideraba que no hacía falta nada más porque ese tamaño estaba en consonancia con el volumen de resolución del radar. Muestrear en celdas más pequeñas en distancia o en ángulo no tenía sentido porque las muestras estarían correlacionadas y no mejorarían la estadística de los datos, por tanto, no reducirían la varianza de los mismos. A pesar de las doctas opiniones al respecto, yo pensaba que estaban en un error inducido por la tradición. Yo había comenzado a escribir mi tesis de doctorado en 1993 y me había percatado que muestrear con mayor resolución sí permitía extraer mayor información de las señales. Marco implementó un esquema de adquisición innovador en VESTA|Capture que se mejoró en el VESTA|RDA. Este sistema permitía adquirir el dato con diferentes y múltiples resoluciones y cantidades de celdas y esto me permitió experimentar con las señales y validar en la práctica mis ideas teóricas. Lo presenté en la 29 Conferencia de Meteorología de Radar de la AMS en Montreal. Pasó inadvertido mi trabajo. Nadie prestó mucha atención a la idea. No fue hasta el año 2004 que el argentino Sebastián Torres demostró en su tesis de doctorado, no solo la validez de mi elucubración, sino que, además, propuso un método para extraer esta información. A partir de esta propuesta la red de radares WSR-88D comenzó a adquirir el dato con mejor resolución (de 1 km x 1° pasó a 0.25 km x 0.5°) y se le llamó “super resolución”. Yo continúo pensando que nuestro sistema de adquisición es más universal y flexible porque permite adquirir con CUALQUIER resolución en distancia y ángulo, cualquier cantidad de celdas, además en MÚLTIPLES formatos A LA VEZ. Por ejemplo, se pueden adquirir a la vez, celdas de 0.15 x 0.3°, más celdas de 0.3 x 0.5°, más celdas de 0.5 x 0.7°, más celdas de 1 km x 1° …así tantas combinaciones como se desee, no hay límites, excepto el que pueda imponer el volumen informático y la capacidad del equipo de cómputo. Pocas veces a uno que no es “de la gran escena” le reconocen algo, pero Sebastián sí lo hizo en su tesis. Nada, me disculpo por la inmodestia, soy consciente que no fue un mandarriazo en el muro, fue un pequeño golpecito con un martillito; pero ese golpecito indicó dónde golpear más fuerte.

¿Local o remoto?

Hasta que se automatizaron todos los radares y se conectaron a una red digital corporativa, el único que podía ver la información del radar era el operador. Ese protagonismo lo perdió con la informatización de los radares. Ahora la información de radar está disponible para el mundo entero en cuestión de segundos. Seguimos necesitando de un experto de radar para analizarla porque el volumen de información que capta el radar es colosal. La diferencia es que ahora ese experto de radar puede estar en el radar o puede estar en cualquier otro punto de la geografía cubana, lo importante es la experticia y la rapidez de análisis. Al operador del radar se le sigue confiando el cuidado de la instalación y el chequeo del estado técnico, que también se hace remoto, pero solo el que está en el radar puede accionar ante emergencias. Esta brecha en el muro cambió el paradigma sobre el uso de la información de radar. Hoy en día, en el Centro Nacional de Radares, en Camagüey hay un grupo de expertos de radar que trabajan en turnos de 24 horas, analizando la información de radar, y que trabajan mancomunadamente con los operadores de cada radar, es decir, constantemente hay 9 personas en Cuba analizando la información de radar para facilitarle el trabajo a los meteorólogos-pronosticadores del Centro Nacional de Pronósticos y de los grupos de pronósticos de las 14 provincias.

“Mi” radar versus mosaico. ¿8 para 14?

Les digo a mis amables lectores, como dijera Einsten, vivimos en una era en la que es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio. En Cuba el Instituto de Meteorología opera 8 radares meteorológicos, ellos están ubicados en La Bajada, provincia de Pinar del Río, en Punta del Este en el municipio especial Isla de la Juventud, en Casa Blanca en la provincia Habana, en Pico San Juan en Cienfuegos, en Camagüey, en Pilón, provincia de Granma, en Holguín y en la Gran Piedra en la provincia Santiago de Cuba. Como la Meteorología se atomizó de forma provincial, cosa que a mí me parece excesiva y nociva; pero que satisface mucho el orgullo lugareño, cada uno de estos 8 radares está subordinado administrativamente a la dirección de las mencionadas provincias. Sin embargo, un radar no es un termómetro, ni un pluviómetro que tiene alcance local. Un radar tiene 500 km de radio de alcance y muchas veces, es justamente a la provincia en la que está ubicado a la única que no le puede dar servicio como es el caso del radar de Gran Piedra y la provincia de Santiago de Cuba (por lo alto que está ubicado). Así pues, el radar presta un servicio supraprovincial, mal que le pese a los lugareños “dueños” del radar. Mi lector debe tener en cuenta que Cuba posee la sexta mejor cobertura por radar del MUNDO. Tener más radares, siempre es conveniente, desde el punto de vista del servicio; pero no es sostenible desde el punto de vista económico. A pesar de haber abierto una brecha en el muro, confieso que no logré derribar el muro. Los meteorólogos miran el radar de “su” provincia, los de las provincias “sin radar” se sienten “huérfanos”. Nada más absurdo, cuando la información de todos los radares está disponible a la vez para todo el país y para todo el mundo. Los operadores de los radares, por regla general, miran solamente la información de “su” radar. Afortunadamente, en el grupo de Meteorología de Radar del Centro Nacional de Radares, este prejuicio no existe. El antídoto se llama MOSAICO, que es un producto que muestra en una sola imagen la información de todos los radares. Como dicen que vista hace fe y que más vale una imagen que mil palabras, dejo a mis lectores una imagen y cada uno saque sus propias conclusiones.

¿Garabatear sobre las imágenes?

Las imágenes tienen grandísima importancia en la vida actual, ya lo he explicado en otros posts. Esto debe aprovecharse debidamente para transmitir las alertas meteorológicas, a fin de cuentas, ese es el objetivo de tener radares: alertar a la población sobre fenómenos peligrosos. Por tanto, hay que ser cuidadosos con la información que la imagen divulga, esta debe ser impactante para poderse abrir paso en el océano de imágenes que circula en las redes cada minuto. En el año 2009 presenté en Whistler, Canadá, en una conferencia auspiciada por la OMM sobre métodos de pronóstico a muy corto plazo, una ponencia sobre el método de comentar las imágenes de radar (A New Approach in Radar Information Presentation for Forecasters in Cuba. O. Rodríguez, W. Pozas, J. Pérez, A. Barreiras. Proceedings WMO Symposium on Nowcasting and Short-Term Forecasting, Whistler, Canada). A este método lo llamamos Método Sinóptico-Infográfico. Como he explicado en otro post, de cada exploración completa de la atmósfera salen centenares de imágenes, cada una de ellas evidencia diferentes aspectos de una misma realidad, captada por el radar. Resulta imposible para un meteorólogo pronosticador verlas todas y además ver los modelos, las imágenes de sensores satelitales y otras más. Un analista de radar revisa muchas imágenes y obtiene de ellas importantes informaciones que no se evidencia en una imagen individual. La idea del método es seleccionar la imagen de radar que mejor represente el fenómeno sobre el que se desea emitir una alerta, hacerle un zoom de modo que se vea bien y AÑADIR la información que no se puede observar en la imagen de radar. Por ejemplo, si el fenómeno crece y se intensifica o por el contrario va en disolución, para dónde se mueve, qué tipo de fenómenos trae asociados (actividad eléctrica, granizo, vientos lineales o vientos rotatorios, lluvia muy intensa) y las consecuencias que se pueden derivar (inundación repentina, vientos destructivos, surgencia) y la localidad presumiblemente afectada. Acorde a los cánones modernos de las redes, debe llevar pocas palabras y que lo que se incluya sea suficientemente explícito como para atrapar la atención del internauta y hacerle llegar el mensaje de peligrosidad. Hoy en día, tímidamente, algunas instituciones han comenzado a usar la anotación de las imágenes como método de valor humano agregado, no solo a las imágenes de radar. El Grupo de Meteorología de Radar del Centro Nacional de Radares, radicado en Camagüey, ha sido pionero y ha perfeccionado este método al paso de los años. Los operadores de los radares de Camagüey y Pilón también lo usan con eficacia y algunos aficionados lo emplean muy creativamente. Creo que esto también ha sido una brecha en el muro que ha revolucionado la forma de presentación de las imágenes de radar en función del pronóstico inmediato.

Inteligencia ¿humana o artificial?

Las imágenes de radar no hablan por sí mismas. Muchos creen en el slogan de las firmas que venden radares que les dice: “radar llave en mano” y lo interpretan como que el radar será como un “meteorólogo automático” que les dirá lo que está sucediendo en la vida real y esto no es cierto. El radar capta una determinada información, la cual, los humanos deben interpretar y asociar lo que ve el radar con los fenómenos meteorológicos que están ocurriendo o van a ocurrir en un breve plazo. El tema se acentúa con las promesas del radar polarimétrico que “puede” clasificar las señales recibidas y decirnos si hay nieve, granizo, tormenta de polvo, cenizas volcánicas o si se trata de retornos de objetos terrestres. Y eso es cierto … hasta cierto punto. Se trata de inteligencia artificial, que debe ser entrenada para las condiciones locales. Que funcione bien en Oklahoma no quiere decir que lo hará bien en Vado del Yeso. No obstante, la inteligencia artificial aplicada al radar sí ayuda. Desde el año 2009 en Cuba aplicamos a la información de los 8 radares el procesamiento por medio del software libre ORPG, empleado en los radares del Servicio Meteorológico de los Estados Unidos. Por medio del Proyecto Whitney, implementamos lo que dimos en llamar VESTA|ORPG. Lo hicimos para aprovechar las ventajas de la inteligencia artificial que usa este software. Este paquete de aplicaciones emplea algoritmos de inteligencia artificial para la detección y seguimiento automático de granizo, tornados y otras tormentas severas. La decisión final de si emitir alerta o no, sigue quedando en manos del humano.

…

Pues así ha sido la historia del Laboratorio de Desarrollo Técnico (LADETEC) y estas son solo algunas de las brechas más importantes que creemos haberle causado al muro de las incredulidades, la inercia, la desidia y la ignorancia. Estábamos destinados a abrir brechas en todas direcciones. Algunas fueron verdaderos hitos, otras simplemente engrosaron el legado que dejamos al Instituto de Meteorología al pasar a funcionar como empresa privada. Aun tenemos unos cuantos trabajos por hacer para el bien de nuestro país.

Orlando con una mandarria rompiendo un muro de concreto que simboliza los muros burocráticos y de todo tipo a los que nos hemos enfrentado y nos seguimos enfrentando.

Comentarios

2 respuestas a «La brecha en el muro»

  1. Avatar de SP
    SP

    No tienen version en pdf de la Brecha en el Muro para leerla . Gracias . [email protected]

    1. Avatar de LADETEC

      Sí, por supuesto, se la hago llegar

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