
Suelo decir que los griegos lo inventaron todo y los romanos lo sublimaron. Cuando en el Senado de la Roma Antigua se discutía un asunto que algunos senadores no deseaban aprobar se comenzaban a aplicar todo tipo de técnicas dilatorias: el filibusterismo que consistía en argumentar extensamente sobre un tema, incluso repitiendo argumentos o desviándose del tema principal, con el objetivo de retrasar la toma de decisiones; la obstrucción legislativa, que consistía en que algunos senadores podían bloquear el avance de ciertos proyectos presentando continuamente enmiendas o exigiendo nuevas argumentaciones; la argumentación sofística que los senadores podían utilizar para confundir o desviar la atención, dificultando así la llegada a un consenso y el uso de comisiones para dilatar un tema hasta que se olvidara el propósito original…en fin, que no hay nada nuevo bajo el sol y yo también desvarío, si yo no sé nada sobre Historia Antigua que lo mío son los radares, así que vayamos al grano, como diría el dermatólogo.
Costó mucho trabajo cumplir la encomienda del Comandante en Jefe, expresada en septiembre de 2004 de diseñar y fabricar un prototipo de Radar Meteorológico Cubano (Doppler) y luego reproducir las soluciones en todos los radares. Tuvimos que ganar la pelea comenzando por el propio Instituto de Meteorología sobreponiéndonos a las opiniones de “dejen al Comandante que lo compre si él se ofreció”, “que saben ellos (nosotros, LADETEC) de fabricar un radar” …no obstante, prevalecieron los que apostaron por nosotros. El bloqueo puso zancadillas de todo tipo y también la desidia de algunos y la traición de otros le allanaron el camino; pero había “pesos pesados” apoyándonos: el propio Fidel a través del Grupo de Apoyo y toda su maquinaria de transversalidad, Fernando el Ministro, el General Rogelio Acevedo, Chomi el Ministro. No había modo de fallar.

Ya casi para inaugurar, algunas personas del aeropuerto de Camagüey interpusieron una demanda ante Higiene y Epidemiología aduciendo daños en las personas por las radiaciones del radar. Se creó una comisión de expertos, tuvimos que diseñar metodología de mediciones y buscar toda la legislación cubana y en el extranjero. Demostramos la inocuidad de las radiaciones de nuestro prototipo con mediciones contundentes e inapelables e hicimos un trabajo teórico que sentó las bases de las mediciones y del modelo de gestión para casos futuros. Luego, una nueva demanda, también del aeropuerto de Camagüey, de que causábamos interferencias al espectro electromagnético del equipamiento del aeropuerto. Vino el equipo de mediciones del Control de Frecuencias del MINCOM y demostró que radiábamos ejemplarmente (de librito, dijeron) en el sector del espectro a nosotros asignado. Si lo sabremos nosotros, que nos preciamos de tener a uno de los mejores ingenieros de radar del mundo en LADETEC.

Finalmente, el 13 de agosto de 2012 salíamos al aire oficialmente, justo para atrapar la Tormenta Tropical Isaac. El radar RD-200 SX había ganado todas las batallas (eso creíamos) y nosotros habíamos cumplido exitosamente la encomienda del Comandante en Jefe. Los que estaban prestos para inclinar sus pulgares hacia abajo, para júbilo de nuestros seguidores tuvieron que declararnos vencedores. Quedaba demostrada la factibilidad de la medición de las velocidades del viento con este radar Doppler (vea la imagen debajo). Al momento que escribo esto el radar Doppler de Camagüey ha probado su eficacia durante 4281 días, 11 años, 8 meses, 3 semanas. Cualquier fabricante hoy día no extiende la expectativa de vida de sus radares más allá de 10 años.

En la medida que íbamos diseñando, fabricando y probando el prototipo, también pensábamos en el diseño de los ejemplares seriados. Una vez puesto en marcha el prototipo, el equipo de ingenieros de LADETEC se centró en el diseño definitivo de la circuitería para que fuera reproducible y sostenible para el resto de los radares. Estábamos envalentonados y ansiosos por seguir adelante, ya teníamos la experiencia de la automatización, modernización e informatización de todos los radares, que ejecutamos desde el 1996 hasta el 2006 y queríamos, obviamente, que la reproducción de la experiencia del radar Doppler no fuera tan larga; pero, una cosa piensa el borracho y otra el bodeguero. Pasó el tiempo y pasó un águila por el mar …y a pesar de que indagábamos y pedíamos a todos los jefes, no se hacía ninguna acción, ni nadie nos daba ninguna respuesta al respecto.

No estábamos cruzados de brazos, se hicieron numerosas acciones de mantenimientos correctivos y preventivos en nuestros radares. Se hicieron acciones de colaboración internacional: Venezuela, Colombia, Nicaragua, Honduras, Guatemala…pero nada de extensión del Doppler. Jorge Luis Tapia, a la sazón primer secretario del PCC en la provincia y entusiasta de este trabajo, también indagaba y pinchaba. Nos pidieron algo insólito: escriban un proyecto y algo más insólito aun: hagan un estudio de factibilidad ¿De factibilidad? –dijimos ¿Acaso un radar hecho por nosotros, FUNCIONANDO ¿no era una clara demostración de factibilidad técnica? Acaso haberlo hecho con menos de 400 mil USD cuando costaban en el mercado sobre los 3 millones (como el de Holguín) ¿no era una clara demostración de factibilidad económica? ¿De veras alguien pudo pensar que el Comandante en Jefe con su larga visión no hizo un estudio de factibilidad antes de pedirnos que fabricáramos el prototipo de radar para Cuba? En algún momento, una persona con alto cargo insistía en decir que nuestro prototipo no era 100% cubano porque había que comprar cosas en el extranjero. Yo discrepo y mis colegas también, nosotros pensamos que sí, que el prototipo y sus réplicas son 100% cubanos, usted, incrédulo lector, lea y saque sus propias conclusiones.

A pesar de pensar que era una tontería innecesaria, cumplimos con Tapia, escribimos el proyecto como lo pedían, como si nunca se hubiera hecho un radar semejante, lo elevamos por todas las vías, hicimos el estudio de “factibilidad” demostrando lo que era MUY evidente. Lo entregamos a inicios de 2016. Igual, nada se movía. Presentamos trabajos en conferencias, disertamos sobre el radar en todos los foros habidos y por haber, escribimos artículos científicos describiéndolo, traduje un libro. No, no estábamos cruzados de brazos, siempre hemos tenido un enfoque espartano para el trabajo y siempre hemos estado obsesionados con el tiempo en que se ejecuta una innovación.

Demostramos la factibilidad ambiental y el bajo impacto de las radiaciones contaminantes del medio ambiente de nuestro radar con una tesis y publicaciones al respecto. Demostramos la factibilidad energética de este radar que demanda mucho menos potencia eléctrica que, por ejemplo, un radar moderno como el de Holguín (1.2 kW versus 30 kW). Demostramos la factibilidad del funcionamiento de este radar bajo tormenta eléctrica sin dañarse. Demostramos la factibilidad de reparar este radar en tiempo récord ante roturas y el modo de adquirir los repuestos. Demostramos la factibilidad del uso de este radar en Modo Doppler y de la Inteligencia Artificial en casos de tornados como ocurrió al paso de Irma en el 2017. Y nada …no se movía hacia adelante, el proyecto nunca era suficientemente bueno, especialmente por el estudio de factibilidad. No había un NO, pero tampoco se hacía nada. Contratamos a una empresa que se dedica a hacer estudios de factibilidad. Nada pudieron hacer como no fuera preguntarnos a nosotros, no aportaron ni un granito más. Mientras tanto el radar Doppler de Camagüey seguía mostrando al mundo su factibilidad.

Llegó el año 2018 (sí, tan “solo” habían transcurrido 6 años desde la puesta en marcha el radar de Camagüey) y seguíamos en el mismo punto. Excesivamente apurados y desesperados como somos nosotros, seguíamos empecinados con nuestra cantaleta de fabricar más radares Doppler (y no comprarlos) y se lo decíamos a todo el mundo. Seguían analizando el asunto, preocupados por un análisis formal de factibilidad. Obviamente, resultábamos molestos con la insistencia, a los jefes no les gusta que la presión venga de abajo, pero nosotros insistíamos que cumplíamos un sueño de Fidel. Nos apoyaban y alentaban los mismos de siempre. Hice una publicación en Cubadebate, a algunos les picó, mi inquisidor lector puede leerla y hacerse su opinión. Me dijeron –no gustó (imagine mi lector a quienes no les gustó). Respondí –es Cuba d-e-b-a-t-e, no un libelo enemigo, el que quiera puede expresar su opinión allí (mis amables lectores también pueden leer las opiniones emitidas). Yo solo siento compromiso con la Patria y con Fidel, por tanto, nunca estuve preocupado por agradar a los jefes. Tal vez ese fue el origen de lo que nos pasó. Mea Culpa.

Así las cosas, el Dr. Roberto Morales Ojeda, a la sazón Vicepresidente del Consejo de Estado y de Ministros, hizo una visita a Camagüey. Una persona nos pidió una argumentación de la estrategia y táctica para dotar a nuestro país de más radares Doppler, se la dimos y esa persona se la puso en la mano a Morales Ojeda (a mí no me lo crean, dicen que eso tampoco “gustó”, ya saben a quién). No se hizo esperar la repuesta. Nos citaron a reuniones en La Habana, nuevamente, nos tocó presenciar una excelente implementación del método transversal de dirección. El proyecto Doppler se puso en movimiento con una locomotora potente halando. En varias ocasiones oí a Morales Ojeda decir –ellos (nosotros, LADETEC) lo hacen por menos de un tercio de lo que podría costar, no hay nada que pensar, hay que ejecutar de inmediato. Y se compraron las cosas imprescindibles. Se fabricaron dos radares Doppler más con este poderoso influjo. La visita del presidente Díaz-Canel al Centro Meteorológico de Camagüey y a nuestras dependencias también constituyó un estímulo poderoso a la fundamentación de factibilidad de este proyecto ¿o no?

El de Casa Blanca, que era el compromiso inicial con Fidel, se inauguró en medio de la feroz pandemia, el 11 de noviembre de 2020. Por motivos logísticos se había decidido en su momento, con la anuencia del Grupo de Apoyo y de Fidel por supuesto, que se hiciera primero en Camagüey y luego se reprodujera en La Habana. Este nuevo radar bautizado como RD-100S, es una versión del prototipo de una sola polaridad, una sola longitud de onda (a diferencia del RD-200 SX que es de banda S (polaridad horizontal) y X (polaridad vertical).

El radar de Holguín, había perdido su condición de Doppler en el 2017 cuando sustituimos el sistema de control original, roto desde el 2011, por el nuestro, lo que provocó la pérdida del acceso al procesador Doppler original, porque obviamente, el fabricante no nos iba a dar la información para usarlo. Un poco más retrasado, también por la pandemia y por la rotura de la UPS del radar se inauguró el RD-100S-K, en febrero del 2022. La letra K es porque este es un radar a klistrón, a diferencia de los otros 7 que emplean magnetrón como válvula se salida de potencia del transmisor.

En fin, cosas del veleidoso destino, diferencias de opiniones y de enfoques entre las personas.

Saque mi amable lector las conclusiones que crea sobre si demostramos o no la factibilidad de fabricar radares meteorológicos en Cuba y si eso vale la pena.
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