
El Radar Meteorológico Cubano ha sido diseñado y fabricado para trabajar en las condiciones de Cuba. Antes del año 2009 las estaciones de radar en Cuba tenían la orientación de apagar todo cuando hubiera tormenta eléctrica sobre el radar. En el año 2009, a pesar de las instrucciones se produjeron impactos de rayos muy serios que dañaron 4 radares.

Ante esta situación el Ministro de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, a la sazón el Dr. José Miyar Barruecos, convocó al Centro de Radares, al ICID y a Ecosol Electric a buscar una solución sostenible. No era concebible que en situaciones de tormenta, precisamente cuando el radar es más requerido, hubiese que apagarlo, o peor aún, se estropeara.

Desde el año 2010, y como parte del desarrollo del Radar Meteorológico Cubano, todos los radares que opera el Instituto de Meteorología han sido dotados de un sistema de protección que les permite funcionar establemente aun en las más severas tormentas eléctricas. Es un conjunto de soluciones tecnológicas que minimizan la probabilidad de daño severo a las partes vitales y caras del radar.

La práctica de más de 11 años ha demostrado la robustez de las soluciones desarrolladas. Una de los radares más sometido al impacto de las tormentas es el de Casa Blanca, en el punto más alto de la sede del Instituto de Meteorología. Desde el año 2010 este radar NUNCA se apaga y no hemos tenido ninguna avería originada por los rayos.

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