Radares Mirando al Sur

Fundamentos, Tecnologías, Aplicaciones, Historia y Memoria

Nuevo ¿la mejor marca?

Cuando uno habla de carros, casi siempre la sabiduría popular termina afirmando: «Nuevo es la mejor marca de carro». Cierto, hay muchos factores respaldando esa aseveración. En un carro nuevo todo funciona bien y uno se pasa un tiempo viajando despreocupadamente. Después…después vienen los problemas y la marca comienza a ser importante, especialmente en Cuba. No importa cuan buena sea la marca, en un año, o en dos, o en cinco. algo se rompe. A usted le pueden regalar un Mercedes Benz, o un BMW, y usted se va a sentir muy dichoso manejándolo y deslumbrando a sus amigos y amigas y haciendo rabiar a sus enemigos y enemigas, Lo que pasa es que inevitablemente llega la rotura, entonces prepare el bolsillo y los pies para hacer gestiones: será caro y difícil de resolver. Los modelos de carros hoy día cambian sustancialmente de año en año y pasados unos pocos años se hace cada vez más difícil (y más caro) conseguir los repuestos, incluso en los países más desarrollados, imagínese usted en Cuba. El sistema mundial de ventas de carros te impulsa y te facilita todo el tiempo a comprar uno nuevo. Bueno, estimados lectores, no sé por qué desvarío cada vez que me siento a escribir. Ustedes saben que yo no sé nada de carros y de radares…solo un poco. A lo largo de mis 41 años de trabajo, especialmente en los últimos 20, no pocas veces escuché criterios de compañeros muy bien intencionados que me decían –lo que hay que hacer es botar esos cacharros viejos y comprarse radares nuevos y salir de todas esas preocupaciones y esa agonía de las roturas. En este post les proporcionaré datos y como dice mi amigo @FidelistaPorSiempre: «Dato mata relato» y usted, amable lector, saque sus propias conclusiones.

Los radares no son como los carros. Los carros se fabrican para ser cambiados cada uno o dos años; pero los radares deben durar al menos 10 años. Los radares son mucho más complicados que los carros, tienen un precio alto, entre 3 y 6 millones de USD (los de banda S, los de banda C cuestan menos y los de banda X mucho menos).

De forma totalmente inesperada, en el año 2005 nos llegó un nuevo radar que fue instalado en las cercanías de la ciudad de Holguín. El fabricante, en mi opinión tiene la máxima reputación: SELEX Electronic Systems, antes nombrado Gematronik, radicado en Neuss, Alemania y pertenece al consorcio militar italiano que ahora se llama Leonardo. El radar en sí mismo, es excelente, un radar a kistrón, con una antena de 6.4 metros de diámetro, Doppler (el primer radar Doppler que tuvimos en Cuba), gran potencia de salida, excelente sensibilidad, 90 dB de rango dinámico, receptor digital a partir de la frecuencia intermedia, y sobre todo, de banda S. No tuvimos nada que objetar, una adquisición (en comodato) muy satisfactoria para el servicio meteorológico cubano y especialmente para la Campaña de Lluvias Provocadas desarrollada en el norte del oriente cubano. Costó en su momento ~3 millones USD. Era un préstamo de la República Bolivariana de Venezuela por la intensa sequía que abrumaba a las provincias orientales, ellos se habían comprado otros ocho radares. Ya conté cómo llegó a nosotros y las vicisitudes de un montaje que desarrollamos en tiempo récord y que a nosotros, los ingenieros de LADETEC, nos valió la certificación tácita y el reconocimiento del fabricante ¿qué mejor podría desearse? Los que abogan por radares nuevos para Cuba ni en sueños podrían conseguir uno mejor. El de Holguín es un radar muchísimo mejor que cualquiera de los otros siete que tenemos en Cuba.

Veamos cómo fue su comportamiento. A fin de cuentas, la práctica es el mejor criterio de la verdad. Las estadísticas que muestro no son secretas, están tomadas de las imágenes que pone el Instituto de Meteorología en la WEB. Los proveedores de información meteorológica en Internet toman esas imágenes y llevan esas estadísticas. Yo, como jefe del servicio de vigilancia meteorológica por radar durante 20 años, por supuesto, tengo estadísticas más detalladas; pero no hace falta más para convencerse de lo evidente. A continuación les muestro el gráfico de observaciones ejecutadas (y visualizadas en la WEB).

¿No era que debíamos comprar radares modernos y botar los viejos? Dato mata relato. El radar de Holguín en sus primeros diez años de vida tuvo un desempeño similar al de los «viejitos» Gran Piedra y Punta del Este y muy por debajo del otro «viejito» de La Bajada., que fueron fabricados en el 1972, y el de Holguín fue fabricado en el 2004 ¡32 años más joven! La misma diferencia que entre Myke Tyson y Paul Jakes, con la diferencia que aquí gana el viejito ¿Que pusimos al de Holguín en peores condiciones de explotación? Negatorio, el radar de Holguín contaba con excelente climatización (dos consolas de 5 Toneladas), deshumidificador, red industrial con UPS (que cubre a todo el radar), sistema de aterramiento y pararrayos certificado, y generador Diesel de respaldo con arranque automático. Los tres viejitos RC-32B en igual periodo han tenido condiciones de explotación mucho peores. Si lo comparamos con los cuatro radares de origen soviético (MRL-5) entonces el de Holguín resulta aún menos favorecido ¿Que se le dio peor servicio técnico por no tener personal calificado en tan moderno radar? Negatorio, mis colegas Leonardo (Ichi), Arturo y Roberto están certificados por el fabricante SELEX, más que eso les puedo comentar: les han ofrecido deslumbrantes salarios para irse a trabajar con ellos. Han impartido cursos de capacitación a nombre del fabricante en otros países. Han montado, aparte del de Holguín, otro radar, también con la venia del fabricante (en Nicaragua). Han ejecutado numerosas reparaciones en radares de este fabricante.

Podría dar por terminada aquí mi demostración y decirle a mis lectores: LQQD («lo que se quería demostrar», para el que no está familiarizado con las siglas usadas en la matemática) pero me siento en la obligación de explicar un poco más. Sigo manteniendo que el radar METEOR-1500S de Holguín es un excelente radar, el mejor que hemos tenido en Cuba, producido por un excelente fabricante, tuvo muy buenas condiciones de explotación y contaba con un excelente servicio técnico (el mismo que los otros siete radares que tuvieron mucho mejor desempeño). Entonces … ¿qué pasó?

Pasó lo que le pasa a muchos países e instituciones del mundo (no solo los subdesarrollados), incluídos algunos de países muy desarrollados: la DEPENDENCIA TECNOLÓGICA del fabricante. Hoy, casi 20 años después de la inauguración, de los nueve radares comprados por Venezuela, hace rato que solo el de Holguín queda en condiciones de operar. Pasó lo mismo con los nueve radares RC-32B que se instalaron por PNUD-OMM en el Caribe en 1972-73, en menos de 10 años solo quedaron los tres instalados en Cuba. Igual con los radares soviéticos MRL-5, honrosamente, son de los pocos que se mantienen en funcionamiento, ningún otro, en países fuera de Rusia ¿Alguien cree que es casualidad? Lamento desilusionarlos, no hay casualidad ninguna, la divisa de LADETEC siempre fue: «En pos de la innovación sostenible«, una pelea a muerte contra la dependencia tecnológica de los fabricantes, que ya he explicado cómo la logran. Básicamente se resume en los siguiente: i) los diferentes módulos y bloques del radar son sellados, solo el fabricante los puede reparar, no entregan planos ni información suficiente para ejecutar reparaciones por los técnicos locales; ii) el software es propietario, hay que pagar licencias y pagar cualquier actualización inducida por obsolescencia programada; iii) si no tienes contrato de mantenimiento que debes pagar anual, no serás atendido; iv) no garantizan repuestos por el tiempo prometido, hay que pagar costosas actualizaciones y modernizaciones.

En general, antes de la compra los vendedores prometen todas las potencialidades del radar; pero después de comprado resulta que no leíste bien las letricas chiquitas y compraste opciones muy limitadas. y tendrás que pagar muy cara la ampliación. Ahora con las nuevas tecnologías IoT (Internet de las Cosas), la dependencia es mayor. El fabricante pone todas las parametrizaciones y ajustes del software en la nube (desengáñese, «la nube» son servidores en las dependencias del fabricante) y podrás acceder a eso mientras pagues, en cuanto dejes de pagar se te paraliza todo el hardware. El problema no es privativo de los radares, toda la industria está expuesta a este flagelo que profundiza la brecha entre países desarrollados y países eufemísticamente llamados «en vías de desarrollo».

Pues sí, ya lo dijo Martí: «Ser culto es el único modo de ser libre» y yo lo traduzco como: ser competente técnicamente es el único modo de no ser dependientes de los fabricantes monopólicos. La institución que no tenga especialistas preparados para asimilar una nueva tecnología (radares o cualquier otra cosa) está condenada al fracaso. Yo veo con preocupación que nos descapitalizamos, hay una fuga precipitada de especialistas. Si el Estado Cubano no reacciona enérgicamente, será irreversible. El conocimiento y la pericia técnica hay que pagarla. La inusual independencia tecnológica lograda por Cuba en materia de radares meteorológicos, en mi opinión, está en peligro y los cercanos a nosotros saben muy bien por qué. Formar un ingeniero de radar meteorológico no es asunto de un cursito de 15 días, son muchos los aspectos técnicos que deben dominar y es una tarea que toma varios años, a mí me tomó cinco años, teniendo la asesoría de los mejores especialistas de radar meteorológico de la Unión Soviética y habiendo pasado la certificación de fábrica en Nalchik. La vida pondrá en claro quién hizo por hacer crecer a los radares cubanos, quién hizo por hacerlos desaparecer y quien miró indiferente y tolerante.

Usted amable lector, no me haga mucho caso, saque sus propias conclusiones y si le interesa el tema puede curiosear estas otras publicaciones:

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