«…algunas horas habríamos podido sacar para participar en el foro, de no coincidir con el fenómeno de los huracanes que han tenido lugar casi uno detrás de otro. Primero el Georges famoso, que arrasó República Dominicana y Haití, nos hizo daño a nosotros, bastante, pues llegó después de una intensa sequía….». Fidel, el 21 de noviembre de 1998, clausura del XII Fórum de Ciencia y Técnica.

En 1997, el 3 de abril, para ser más precisos, la Dra. Rosa Elena Simeón Negrín, había inaugurado el Radar Meteorológico Automático, que denominamos MRL-5M en la Loma de la Mula. Era el primero de los 307 radares MRL-5, producidos por Electromash y distribuidos en 15 países, aparte de la Unión Soviética, que había sido automatizado COMPLETAMENTE. Se habían eliminado los mandos manuales y las complicadas consolas de operación, que fueron sustituidas por un mando computarizado que operaba de modo automático y que podía ser comandado de forma remota desde Internet (en ese momento el radar ni siquiera tenía teléfono, menos conexión digital; pero lo demostró años después, todo un precursor del IoT). El radar ya había enseñado su valía al paso del huracán Georges (el radar MRL-5M lo pescó desde Guantánamo hasta Matanzas) y presentamos este trabajo al XII Fórum transitando exitosamente desde la base hasta el evento nacional, ese 21 de noviembre de 1998.
El trabajo venía con fuerza arrolladora. Nosotros, los miembros de LADETEC, montamos este radar, cosa que se hacía por primera vez en Cuba sin participación del fabricante extranjero. Se implementaron múltiples y complejos lazos de control automático para mover y posicionar con gran y delicada precisión la antena en la horizontal y vertical (mucho mejor que en el radar original), más los lazos de encendido/apagado de todos los módulos del radar y un riguroso sistema de chequeo de todos los parámetros. El radar permitía un ahorro de potencia bajando el consumo de 20 kW a menos de 2 kW. Esta versión eliminaba gran parte de la circuitería original que ya se hacía muy difícil de mantener.

Por si fuera poco, el sistema de procesamiento de la información para generar imágenes se adelantó en más de 10 años a todo lo que había en el mundo por su flexibilidad, ligereza y facilidades de procesamiento. Aun hoy, hay opciones que no tiene ningún sistema en el mundo, como no sea nuestro VESTA|Proceso y todo eso corre en una PC de escritorio.

El jurado de la Comisión de Automática quedó simplemente impactado. Ganamos sacándole media calle al más cercano. Miembros del jurado se me acercaron, me felicitaron y me comentaron. Éramos claramente los ganadores del Premio Distinción Especial. Modestia aparte, era un trabajo colosal de un grupo de ingenieros nucleados en LADETEC. En la plenaria, los futuros premiados nos sentábamos en una fila por cada comisión. De frente para el escenario, el Premio Especial se sentaba en el extremo derecho, pegado al pasillo. A su izquierda se sentaban los Premios Relevantes, luego los Destacados y por último las Menciones. Yo estaba sentado en el extremo derecho, como corresponde a la Distinción Especial de mi comisión. La televisión iba entrevistando a los de la extrema derecha en lo que se esperaba la visita de Fidel. Me entrevistaron, luego siguieron entrevistando a los primeros de las filas subsiguientes. Al mucho rato…vino la TV y entrevistó al que estaba a mi izquierda (hummm, mal síntoma).

Finalmente, al anunciar las premiaciones, la Distinción Especial de mi comisión recayó en el que estaba a mi izquierda. Se trataba de una semi-automatización de las cosechadoras de caña, probada en el central Fernando de Dios, el autor principal era de CENPALAB. El Gran Jurado había conmutado la decisión del Jurado de mi comisión y había aupado ese trabajo en el último minuto. La Vida les demostró, a los que la tomaron, cuan e1quivocada fue esa decisión. Yo escuché la exposición del trabajo. No me impresionaron en lo absoluto las soluciones técnicas, al jurado de la comisión, tampoco (OK, tal vez sean celos profesionales o envidia). Nada grave, solo que perdí la oportunidad de mi vida de estrechar la mano del Comandante en Jefe. Ah, si Fidel hubiera escuchado de nuestro trabajo se habría puesto muy contento, Fidel habló bastante de los huracanes y su impacto en su discurso de clausura. Me tocó recibir (y muy honrado) el Premio Relevante; pero no fue justo.

Nada, nosotros seguimos adelante. Automatizamos los otros seis radares cubanos, montamos, sin ayuda extranjera, un octavo radar. En el XV Fórum Nacional (el último) se nos hizo justicia y ganamos de forma inobjetable la Distinción Especial. Fabricamos el prototipo de Radar Meteorológico Cubano (Doppler), fabricamos dos ejemplares (seriados) más. Hemos dejado una estela de hitos en los radares meteorológicos cubanos. Seguimos en Cuba, resolviendo problemas en las industrias cubanas, con el mismo ímpetu de siempre y los premios en sí mismos nunca nos preocuparon, trabajamos por amor a la causa y a nuestro país.


La ironía del destino es que los autores principales del trabajo aquel que auparon en el XII Fórum, desertaron, sabotearon los negocios cubanos en esta esfera y armaron su propia y exitosa empresa en el extranjero, un asunto feo que no me toca contar a mí. Saque mi amable lector, sus propias conclusiones.

Si desea saber más sobre este trabajo pues le dejo los siguientes posts donde hablo del Radar Meteorológico Automático MRL-5M, instalado en la Loma de la Mula.
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