
Fidel nos lo enseñó y nos demostró durante años, que los principios no son negociables. Cuando cedes en las cuestiones de principios la vida te cobra el error a un precio bien caro. En este caso voy a referirme, como lo he hecho muchas veces, a la soberanía tecnológica en el campo de los radares meteorológicos y a alertar del peligro que representa ceder en este principio. En el año 2004, por indicaciones del Comandante en Jefe, el Instituto de Meteorología entraba en el programa de la Batalla de Ideas con la tarea, entre otras, de diseñar y fabricar un prototipo de radar meteorológico para Cuba, con diseño propio. Hoy, 13 de agosto de 2025 se cumplen 13 años de la puesta en marcha exitosa del radar RD-200SX, el prototipo cubano destinado a ser reproducido en las ocho estaciones de radar.
Bueno, pensarán mis confundidos lectores, pero eso estuvo muy bien. Y sí, claro que estuvo bien desarrollar y poner en funcionamiento el prototipo; pero urgía continuar el desarrollo y la producción seriada, sin embargo, todo esto se detuvo. Nosotros, los ingenieros de LADETEC continuamos presionando, hablando, demostrando en todos los escenarios posibles; pero solo conseguíamos que nos encomendaran tareas dilatorias como la de demostrar la factibilidad de este proyecto. Nosotros y muchas personas sensatas con sentido común lo decíamos –ya tienen un radar funcionando exitosamente, ya sabemos cuánto cuesta cada cosa, cómo se consigue, y cómo se fabrica, el diseño de hardware y software es nuestro ¿qué más hay que demostrar? –decían unos cuantos con sentido común…

Durante seis largos años seguimos insistiendo (sí, somos muy persistentes), detenidos en el mismo punto y perdiendo oportunidades en años de cierta bonanza económica del país. Hete aquí que en el 2018, aprovechando una reunión mixta ruso cubana para celebrar un aniversario del Laboratorio Conjunto Soviético-Cubano para el Incremento Artificial de las Precipitaciones, un representante de la fábrica rusa LEMZ hace una presentación exitosa de su radar DMRL-C. que se implementaban en Rusia desde 2010 en el servicio meteorológico. Ofrecían un precio de seis millones con crédito suave y pintaban este radar como un invento maravilloso. Yo, que les traduje la presentación, me encargué de aclarar, tímidamente, que esa era la opinión de ellos, no la nuestra; pero al parecer no me oyeron. Cuando dije –este es el mejor radar del mundo –solamente traducía lo que había dicho Putin en una visita a este radar.

Lamentablemente, algunas personas de la máxima dirección del CITMA se encandilaron con la propuesta rusa y promovían (tal vez pensando que resolverían todos los problemas) la compra de cuatro de estos radares. Leonardo, el ingeniero principal del Centro de Radares y desde hacía años el número uno de los radares en Cuba y yo, Jefe del Centro de Radares y líder histórico de LADETEC, nos opusimos muy firmemente … con un tsunami en contra (aunque después trataron de decir que no, que ellos no pensaban comprar esos radares, pero … mucha gente es testigo de que sí lo dijeron en varios escenarios). No puedo contar los desagradables vericuetos, finalmente se impuso la cordura, pero nos ganamos la animadversión que condujo (en nuestra opinión) a que ni yo, ni ninguno de mis tres ingenieros principales (mi relevo natural, entrenado durante más de 30 años), estemos hoy en el Centro de Radares, pero estamos en Cuba y seguimos trabajando por el bien del país.

Hoy traigo a colación este hecho, de nuevo, para demostrar fehacientemente la certeza de los principios que defendimos. Explicamos muchas veces que la decisión de no comprar radares a fabricantes extranjeros y de sí fabricar los nuestros era la correcta por cuestiones de principios, muy bien delineados por el Comandante en Jefe. Argumentamos técnicamente, además (en varios y enjundiosos informes) el por qué los radares DMRL-C que proponían los rusos no eran una solución para Cuba. Es más, hemos explicado por qué ningún radar extranjero es una solución para Cuba, ahí tienen el ejemplo del magnífico radar de Holguín traído completamente nuevo que ha tenido una muy pobre actuación.

Ahora ya tenemos la demostración de lo acertado de nuestros planteamientos al contraponer ¿Fabricar o comprar hecho? Al iniciar Rusia la Operación Militar Especial en Ucrania, los rusos tuvieron en la práctica la demostración de lo desacertado de adquirir radares extranjeros (allá también hubo gente encandilada, que al parecer nunca oyeron al Che decir lo de «al imperialismo, ni un tantito así»). Los radares que ellos tenían de los fabricantes EEC, VAISALA y LEONARDO (antigua SELEX-Gematronik), que operaban en Rusia, dejaron de recibir piezas de repuesto, actualizaciones de software, licencias de operación y colapsaron total o parcialmente por falta de soporte del fabricante.

¿Y los radares DMRL-C que sí eran rusos? Pues están colapsando también. El fabricante LEMZ, tal como habíamos advertido a todos en muchísimas ocasiones, había elegido un camino que a nosotros, los expertos en radares de LADETEC, nos pareció incorrecto para Cuba. Y ahí están los chatbot de los sistemas de Inteligencia Artificial susurrándonos que los radares DMRL-C están siendo sustituidos en Rusia porque ya no cumplen con los requisitos actuales y por problemas de roturas y falta de repuestos (LQQD). Se aducen limitaciones táctico-técnicas en estos radares: 1. Poco alcance. 2. Polarimetría ruidosa, inferior a sus homólogos occidentales. 3. Severa atenuación por el uso de la banda C, que distorsiona la estimación de precipitaciones intensas. 4. Menor rango de estimación de velocidades Doppler por la banda C empleada, lo que afecta la detección de tornados y aeroavalanchas que provocan cizalladuras del viento y 5. Dificultades para enlazar con otros sensores y con los sistemas de IA ¿Dónde habré escuchado eso antes? ¿O es que eso era justamente lo que decíamos nosotros cuando los cantos de sirena clamaban por comprar esos radares y endeudar al país?

Sin embargo, la principal causa de la sustitución de esos radares DMRL-C es lo que llaman «problemas geopolíticos». Digámoslo de una forma más entendible para los cubanos: se trata del bloqueo y las sanciones de firmas norteamericanas y europeas a las empresas rusas (en este caso a la fábrica LEMZ) por motivo de la Operación Militar Especial de Rusia en Ucrania. Lamentablemente para ellos (lo rusos), el radar DMRL-C se fabricaba usando algunas partes y piezas de fabricantes occidentales (en Internet pueden encontrar los nombres de las firmas y lo que dejaron de suministrar). Esto incluye también el uso de aplicaciones de software, transistores para la fabricación de transmisores a estado sólido, sistemas digitales de fabricantes occidentales, uso de algunas partes y componentes fabricados en Ucrania. Todo esto trajo como consecuencia que se esté produciendo un remplazo paulatino y obligatorio de los radares DMRL-C por soluciones tecnológicas más fiables y precisas, que sean además, 100% rusas.

¿Qué nos habríamos hecho si en Cuba hubiésemos sustituido, como algunos compañeros pretendían (estoy seguro que con la mejor intención), nuestros viejos radares MRL-5 (modernizados con soluciones propias), por estos radares DMRL-C que ellos, los rusos, no han podido sostener? Afortunadamente defendimos sólidamente nuestros razonamientos. que no hacían más que seguir la línea visionaria del Comandante en Jefe de fabricar nuestros propios radares Doppler. Finalmente, llegamos a fabricar tres ejemplares según nuestro diseño 100% cubano, lea sobre las ventajas de estos equipos para las condiciones de Cuba.

En cuanto a los rusos, pues no hay que preocuparse, son una potencia invencible en todos los campos, la Historia lo ha demostrado. Ya están implementando una nueva generación de radares (Doppler y Polarimétricos), se llaman ARMRL-S (АРМРЛ-С, Avtomatizirovannyi Radiolokator Meteorologicheskiy – Srednevolnovoy, Radar Meteorológico Automatizado de Banda S), comparables con los WSR-88DP de los norteamericanos. Sí, de banda S ¿Alguien recuerda lo que hemos dicho sobre la banda en la que deben trabajar los radares? Los complementan con radares móviles, Doppler y Polarimétricos, de banda X (ROSA-1) que son de bajo costo y rápido despliegue, para rellenar los huecos en la cobertura de los nuevos radares ARMRL-S (esta idea del radar móvil como complemento de nuestros 8 radares banda S la esbozamos para Cuba incluso antes de terminar nuestro prototipo RD-200SX, en el 2012).

¿Y si los rusos nos vendieran (a bajo precio y créditos blandos) ocho de esos radares ARMRL-S, que sí tienen todas las características técnicas para captar nuestros fenómenos? Pues, igual le sugeriría que no los compren (recuerden el de Holguín), se establecería nuevamente una dependencia tecnológica con otro país, modernizar los nuestros siempre será muchísimo más barato que el precio más bajo que le puedan poner a uno de estos radares. Nuestro diseño satisface las demandas del servicio meteorológico en Cuba, aunque no llegue a ser un súper radar como esos, pero está diseñado de modo de poder escabullirnos de cualquier bloqueo y cualquier dependencia tecnológica gracias a su diseño flexible para asimilar cambios (de hardware y software). Por otra parte, nuestro radar demanda muy poca energía eléctrica, mucho menos que cualquier otro radar de semejantes prestaciones, puede ser alimentado con paneles solares y no tengo que argumentarles a mis lectores la importancia que esto reviste para Cuba.

¿Y si nos los regalaran? Bueno, «a caballo regalao no se le mira el colmillo»…a fajarse con ellos y sostenerlos como hicimos con los radares MRL-5 que al principio daban muchas averías … hasta que los modernizamos y «cubaclimatizamos»; pero no sueñen, la Unión Soviética colapsó hace muchos años.
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Yo espero que en Cuba no se deje perder nuestro modesto legado. Sin embargo, tristemente, hoy ninguno de los tres radares que fabricamos funciona en modo Doppler. Lo penoso es que todo lo que se necesita para restablecer esos tres radares al modo Doppler y hacer otras muchas cosas más en el camino de los Doppler en los otros cinco radares, ya ha sido comprado y echa raíces en los almacenes (tal vez la idea innovadora es que se reproduzcan estos equipos en cautiverio). Como dice mi amigo y colega Leonardo (Ichi), el listón lo dejamos alto, confiamos que los que nos sustituyeron cuando el CITMA no nos quiso más, cumplan con los retos pendientes. También sigo confiando en que las ideas de Fidel no mueran en nuestro país.
De cualquier modo LADETEC, ahora como empresa privada, entre otros muchos tipos de servicio de innovación de hardware y software que está brindando a empresas estatales cubanas, también puede brindar servicios de radar, en Cuba y en el extranjero, como lo hemos hecho en 10 países. Aun estamos vivos y activos, seguimos fieles a nuestra divisa expresada por Marx:

En cuanto a Usted, amable lector, a mí no me crea, lea (como dijo Martí), documéntese, pregunte a la IA de ChatGPT o a cualquier otra que le guste y saque sus propias conclusiones sobre si teníamos o no razón. Yo … moriré como viví, mea culpa (pero no se entusiasmen, no será pronto, tengo en planes vivir para siempre o morir en el intento, aun me queda mucho por hacer).

Los dejo con el cuarto bate de los radares en CUBA, listo como siempre para batear cualquier bola, especialmente si es radárica. Si nos necesitan, ya saben dónde encontrarnos.

Si desea puede leer estos otros dos trabajos relacionados con los radares y con el Comandante en Jefe (también publicados en CUBADEBATE).
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