
El huracán Iván amenazaba el Occidente de Cuba. Como siempre la TV le da un seguimiento total a las explicaciones del Instituto de Meteorología y a las orientaciones de la Defensa Civil. El Comandante en Jefe Fidel Castro dialoga con el Dr. José Rubiera ante las cámaras de la TV, sobre la posible trayectoria de este huracán, y sus posibles efectos. Surge la pregunta del Comandante –¿Qué podríamos hacer para mejorar los pronósticos de los huracanes?– Rubiera le dice, quisiéramos tener al menos un radar Doppler para seguir mejor la trayectoria. ¿Cuánto costaría? –pregunta Fidel, Rubiera le dice –más de un millón de dólares, pero podríamos hacerlo en Cuba con menor costo. Entonces Fidel habla de la UCI, y Rubiera habla de los ingenieros de Camagüey que han modernizado la red de radares. Fidel habla de nuevo que lo haga la gente de la UCI, y Rubiera, cortésmente, insiste en los ingenieros de Meteorología en Camagüey….
Una semana después estaba con algunos de mis ingenieros reunido en Casablanca con un joven del Grupo de Apoyo del Comandante. Comenzó así la «tarea del Doppler».
La idea de añadir la cualidad Doppler a nuestros radares era ya bastante vieja. Uno de los motivos que tuve para viajar por los mejores Laboratorios y Centros del mundo, donde había grupos de ingenieros de radar fue precisamente adquirir conocimientos y experiencias de trabajo con este tipo de radares. En el 2004 ya nuestro grupo tenía las ideas bastante claras sobre cómo modernizar un radar para convertirlo en un moderno radar Doppler que pudiera medir, aparte de la convencional intensidad de las precipitaciones, también la velocidad de movimiento de las partículas dentro de las tormentas y huracanes. Por así decirlo teníamos un proyecto preparado para cuando se diera la ocasión. Algunas voces dentro del Instituto de Meteorología decían que era mejor «dejar que el Comandante lo compre, si él se ofreció», pero la sensatez se impuso y nos dimos a la tarea de diseñar y construir un radar Doppler, encargado por el Comandante en Jefe.
La TV tiene tremendo impacto, nuestro pueblo sigue las informaciones de Meteorología con tremendo interés. Más de un año después, estando en Casablanca, un día se presenta alguien de la empresa eléctrica a hacer un trabajo. No estaba ese día ninguno de los ingenieros de allí, y yo me ofrecí para guiarlo y explicarle las instalaciones eléctricas de la sede del Instituto de Meteorología. En el andar el hombre me pregunta una cosa que yo no sabía, algo así como ¿Qué tiempo hace que pusieron esto aquí? y le digo –ah, eso no lo sé, hay que preguntárselo a alguien de aquí–me dice–eh, y ¿tú no eres de aquí?, le digo –no, yo soy de Camagüey, vine solo a hacer un trabajo en el radar de aquí– Había que haber visto el cambio, el hombre soltó todo lo que tenía para darme las manos y decirme –caramba, ¿así que tú eres uno de los «famosos ingenieros de Camagüey»?–Parece que desde aquel día en la TV nos volvimos «famosos» y yo no lo sabía.
Pero aún hay más. Un par de años más tarde fui a una reunión con una firma en el Miramar Trade Center. Al salir, el extranjero de la firma llama un taxi, me dice que le pregunte cuánto cuesta llevarme y le digo al hombre que hasta el Cristo de Casablanca, el tipo me dice cuanto aproximadamente y el de la firma le da un poco más. Cuando llegamos allá arriba me pregunta que dónde en concreto y le digo que en Meteorología. Entonces me pregunta que si trabajo ahí y le digo que sí, sin haber especificado mucho. Me indaga qué en qué área y le digo, entonces se le abrieron los cielos, me dice –ven acá compadre, si yo hace tiempo tengo la duda ¿y cómo anda el asunto aquel del radar Doppler que iban a hacer los «ingenieros camagüeyanos»?– Nada, que tenemos que rendir cuentas en todas partes, la «fama» tiene su precio.

Pues bien, rindiendo cuentas: el bloqueo ha sido bastante riguroso. Para poder armar el radar Doppler hay que adquirir ciertos componentes que están clasificados. No se venden en cualquier ferretería. A veces no ha sido siquiera el bloqueo, ha sido el miedo a las represalias del bloqueo. Varias veces, con las partes ya preparadas para enviar a Cuba…se «echaron para atrás»…

El camino ha sido largo. Nos han obligado a desarrollarlo todo, partes que pudimos haber comprado hechas, hemos tenido que hacerlas nosotros mismos a partir de componentes y partes más elementales. No obstante, eso ha sido positivo, ahora dominamos todo, no dependemos tecnológicamente de nadie.

Ya está todo listo y probado, estamos en fase de montaje, en breve tendremos un radar en Camagüey Doppler… y 100% cubano. Otro día hablaré de los protagonistas de esta epopeya: los «famosos» ingenieros camagüeyanos, pero aclaro que somos un grupo de especialistas de todo el país, no solo camagüeyanos. Y aclaro que ya los precios de un radar Doppler como este anda por encima de 4 millones de dólares.
Actualizo este post en el 2024, ya hay tres radares Doppler fabricados por LADETEC:

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