Radares Mirando al Sur

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Etiqueta: URSS

  • Perestroika: las fatalidades que Cuba debería evitar

    Perestroika: las fatalidades que Cuba debería evitar

    El GUM (Almacenes Universales de Moscú, en los difíciles años de finales de la Perestroika cuando prácticamente no había ningún producto)

    Un testimonio en primera persona sobre el inicio y fin de la Perestroika soviética. Análisis de los errores económicos, la ilusión de las cooperativas y las lecciones críticas que Cuba debe tener en cuenta hoy para salvaguardar su soberanía.

    Yo estudié en la Unión Soviética, en Moscú (sí, la que no cree en lágrimas), de 1976 a 1981. Regresé a ese país para una pasantía larga en septiembre de 1985 (extendida hasta enero de 1986) y, por último, volví los dos últimos meses de 1989. En estas dos estancias pude ver y vivir el inicio y el final de la Perestroika. Después… bueno, después ya no hubo más Unión Soviética.

    Fue una experiencia fascinante y, ahora que se habla tanto de cambios en Cuba, he leído lo que otros cubanos han escrito sobre aquel período, me animo a compartir mi punto de vista, a la luz de muchas cosas que solo se conocieron después. Síganme y les cuento.

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  • Oriente Medio: 34. Israel, cuando Los Pájaros de Hitchcock se encuentran con un radar MRL-5

    Oriente Medio: 34. Israel, cuando Los Pájaros de Hitchcock se encuentran con un radar MRL-5

    Una historia del Oriente Medio y sus religiones condensada en 40 capítulos. Capítulo 34.Israel, MRL-5 y los Pájaros. Es solo un intento de explicarme a mí mismo los conflictos sobre los que he estado oyendo y leyendo desde pequeño.

    Antes de volar a Oriente Medio por trigésima cuarta vez, hagamos un alto en la cultura popular (sí, a veces me pongo medio «culturoso» y el Oriente Medio se presta para eso), la famosa película de Hitchcock, Los pájaros (1963) me inspira para eso, pero no salió de la nada: se basa en una novela corta de Daphne du Maurier, la misma autora que escribió Rebeca, esa obra maestra del suspense gótico cuya acción transcurre en la mansión ficticia que en la novela llaman Manderley. Mejor nos detenemos aquí o llegaremos a los fenicios de nuevo.

    Y hablando de castillos con nombre propio: la cantante irlandesa Enya (sí, la de Orinoco Flow) compró en 1997 un castillo en Killiney, Irlanda, por 3,8 millones de euros (en fin, cosas del Orinoco, tú no sabes por qué y yo tampoco). Y ¿Cómo lo llamó? Pues Manderley, en honor al castillo de la novela. Así que ya saben: du Maurier, Hitchcock, Enya y un castillo de leyenda. Dije de detenerme, pero seguí en la matraca. Todo eso en un ajiaco ¿tiene alguna lógica o estoy divagando como siempre? En fin, el mar, volvamos a lo nuestro, que en Israel los pájaros no eran un problema de película de terror, sino un problema de terror real para la aviación militar (al final volveremos sobre los castillos, que mis lectores saben que cuando me la cojo con una cosa…).

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  • Oriente Medio: 22. Afganistán: De la invasión soviética a la huida de EE. UU. – Historia, cultura y tragedia de un pueblo indomable

    Mapa de Afganistán, mostrando la población pastún que fue dividida por la línea Durand, un fatal legado colonial británico.

    Una historia del Oriente Medio y sus religiones condensada en 40 capítulos. Capítulo 22. Los afganos. Es solo un intento de explicarme a mí mismo los conflictos sobre los que he estado oyendo y leyendo desde pequeño.

    Afganistán, situado en el cruce de Asia Central y Meridional, ha sido durante siglos un mosaico de etnias, lenguas y tradiciones. Su historia reciente es la crónica de un pueblo ferozmente independiente que ha resistido invasiones, guerras civiles, experimentos sociales fallidos y dos décadas de ocupación extranjera. Desde la entrada de las tropas soviéticas en 1979 hasta la caótica retirada estadounidense de Kabul en 2021, Afganistán se ha convertido en el espejo donde se reflejan los límites del poder de las superpotencias.

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  • Estudiando en la Unión Soviética: los exámenes

    En Cuba uno no tenía una idea de lo que era estudiar y vivir en la Unión Soviética, Todo el mundo te prevenía del frío y claro, el idioma era sabido que era un obstáculo; pero ni idea de ninguna de las dos cosas. El problema es que cuando uno no conoce algo se hace ideas, pero estas ideas están basadas en la percepción del mundo que uno tiene hasta ese momento. Te hablan de frío y uno se imagina los episodios de frío que ha pasado en Cuba y te hablan de idioma y uno se imagina el idioma inglés que estudió en el preuniversitario y que ha visto en las películas. Así mismo pasó con los exámenes. Los exámenes no tenían nada que ver con cualquier tipo de exámen que uno hubiera tenido en Cuba en los 13 grados cursados (sí, yo fui de los que sufrió el aberrado experimento que nos condujo a cursar 13 grados). Bueno, nada, siga leyéndome y le cuento de los exámenes en el sistema de educación superior de la Unión Soviética.

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  • Estudiando en la Unión Soviética: colectivos y ciudades

    Al principio, en los años 60, debe haber sido fácil para el Ministerio de Educación (todavía no había un Ministerio de Educación Superior) y la Embajada, eran pocos estudiantes cubanos en la URSS. Ya en los 70 el número de becados había aumentado, y después, en el curso 1978-79 aumentó bruscamente con la doble graduación (12 y 134) hasta el pico en el curso 1980-81, que ya fue mi último año, Si le interesa el tema les explico cómo estábamos organizados. Yo llegué en agosto de 1976 y me fui en julio de 1981.

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  • Becarios cubanos en la URSS

    Yo siempre, desde que tengo «uso de razón», quise ir a estudiar a la Unión Soviética. Mi tío Evaristico fue de esos primeros militantes de la Asociación de Jóvenes Rebeldes cubanos que después de «hacer los Cinco Picos» viajó a estudiar en la Unión Soviética. Sí, cuando se comentaba que allá «les lavaban el cerebro». Mi tío solía mandarme encendidas cartas-arengas (cuando yo apenas aprendía a leer y escribir) ponderando las virtudes del socialismo soviético y me mandaba postales, de la Plaza Roja, de Lenin. No se necesitaba mucho para prender la mecha de mi ilusión. Mi tío emigró para los Estados Unidos en 1991 y desde entonces ha intentado infructuosamente «reprogramarme». Lamentablemente para él yo soy de esos tipos de memoria ROM que se graba una sola vez. No sé si será la Ley de la Atracción o qué, pero yo desde pequeño me veía a mí mismo no solo en cualquier lugar de la vasta Unión Soviética, sino precisamente en Moscú. Por poco no sucede, pero al parecer «estaba escrito» como dice la gente.

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  • Innovación cubana a bordo del trasatlántico Rossya

    Y ahora que finalmente, después de cuatro años en borrador, terminé el post sobre el Incendio a Bordo del Rossya, recordé anécdotas que demuestran el espíritu creativo e innovador del cubano, aun cuando no habíamos estudiado nuestras carreras en la Unión Soviética, cosa que potenciaría mucho más nuestras capacidades. Antes quiero hablar un poco sobre los estudiantes cubanos en la Unión Soviética y la transportación de ellos. Comenzando en los años 60, la Unión Soviética comenzó a recibir una creciente cantidad de becarios cubanos. Yo supongo que el pico fue en 1978, cuando Cuba graduó de preuniversitario a estudiantes de 12 y de 13 grados a la vez. La transportación era en barcos soviéticos. Creo que el primero que utilizaron fue el Ucraina y más tarde lo alternaron el el Rossya y luego vinieron barcos más modernos.

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  • Incendio a bordo

    El 23 de mayo de 1945, los representantes del Consejo de Control Aliado, en las personas del Gral de División Rooks, por los EE..UU., el Gral de Brigada Foord, por Gran Bretaña y el General de División Truskov, por la Unión Soviética, llamaron a bordo del crucero de lujo MV Patria, al Gran Almirante Karl Dönitz (nombrado por Hitler como Jefe de Estado de Alemania, el 30 de abril, antes de suicidarse con el título de Reichspräsident, Presidente de Alemania), al General Jodl y el Almirante Friedeburg (miembros del gobierno formado por Dönitz). Este gobierno fue el firmante de la capitulación el 7 de mayo en Reims (que no fue aceptada por la Unión Soviética) y de la verdadera capitulación y rendición incondicional el 8 de mayo (9 para los rusos) en Berlín, ante el Mariscal de la Unión Soviética Gueorgui Zhukov. El motivo de la reunión a bordo del Patria fue para informarles que por órdenes de Eisenhower, contando con el apoyo de Stalin al respecto, eran destituidos de sus cargos y en lo adelante serían prisioneros de guerra (después del juicio de Nuremberg Jodl fue ahorcado y Dönitz condenado a prisión). Mis impacientes lectores pensarán que me picó una mosca y me dio por desapolillar archivos históricos, o por creerme historiador, pero como bien saben, yo solo sé un poquito de radares y no soy experto en cosas de historia. El lío es que quiero contar algo sobre este barco. Sea paciente, sígame y les cuento el chisme del incendio.

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  • El Marinsky nuestro de cada mes

    Esta era «LA» tienda a la que íbamos durante cinco largos años los estudiantes del Instituto Moscovita de Ingenieros del Transporte. Aquí hice mis primeras compras: las libretas, los bolígrafos…me encantaba cómo olía el departamento de útiles escolares. Todavía conservo algunas de las libretas compradas ahí. Después, poco a poco uno fue conociendo los grandes almacenes centrales: el GUM, el TSUM, el Dietskii Mir, las MIL y UNA Mielochi…pero al Marinsky Univermag íbamos después de cada cobro mensual…a por cualquier bobería. Como los asesinos que regresan a la escena del crimen, retorné allí en 1985 y en 1989. Nada, era una pequeña tienda por departamentos, de tres pisos; solo que se hizo un lugar entrañable a fuerza de ir una y otra vez. Ahora luce muy bonito y moderno. Ubicado en la calle Suchyosky Val Nº 46, muy cerca de nuestro Instituto ¿Alguien más lo recuerda?

  • Orientación Vocacional

    Muchacho, estás más confundido que una pluma en un remolino de viento…

    Debo confesar que yo llegué al último año del Preuniversitario (en mi caso el grado 13º) sin tener una idea clara con respecto a la carrera que yo habría de estudiar, algo así como que estaba “más confundido que una pluma en un remolino de viento”, como dice el Gallo Claudio al Pollito Sabihondo. Cero de orientación vocacional. Mi amigo Manuel Adolfo Guerrero Fernández tenía un folletín en el que se explicaba muy someramente a qué se dedicaba un ingeniero eléctrico, un ingeniero mecánico, un ingeniero químico…provenía de su hermana María Irene, que había elegido Medicina unos añitos antes; pero esto a nosotros no nos decía nada en absoluto. No me veía a mí mismo en ningún trabajo después de graduado. Así las cosas, ya después de enero de 1975, todo se simplificó un poco para mí: yo quería ir a estudiar a la Unión Soviética (desde muy pequeño mi tío Evaristico me había inculcado el amor por ese país, cuando él fue a estudiar a Járkov y me mandaba bellas postales de Lenin y la Plaza Roja…). Ya eso contaba como la Primera Opción (además, era carrera priorizada), de no clasificar para carrera en el extranjero (pedían un promedio elevado), uno iba a competir por otra carrera en Cuba como Segunda Opción, es decir, cualquiera que la pidiera en Primera Opción, estaría por delante, por tanto, la probabilidad de atrapar la segunda opción era baja si se trataba de una carrera de las codiciadas. No obstante, yo estaba dispuesto al riesgo, es más, me parecía que no corría ningún riesgo, yo no veía ninguna causa para que yo no pudiera ir a estudiar a la Unión Soviética (yo era uno de los 4 primeros expedientes del Pre), como en efecto, no la hubo; pero pudo haberla habido…

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