
Hoy, 3 de abril de 2012, se cumplen 15 años de la inauguración del primer radar meteorológico que haya operado en Cuba de modo completamente automático. Este radar nos sirvió como una maqueta para demostrar las ideas técnicas que habíamos venido desarrollando desde 1983. Era simplemente una MUESTRA, y estuvo funcionando…hasta el 2005, ¡más de 8 años! Sí, recalco lo de que «teníamos que demostrar», siempre estas ideas se abrieron paso contra muchos escépticos y contra algunos abiertamente opuestos, bueno, ya sabemos, los humanos nos oponemos a los cambios; pero siempre hay quien te apoya, quien confía en tí, fueron unos cuantos, encabezados por nuestra Ministra (con perdón de Elba Rosa que seguro comparte este mismo sentimiento de que Rosa será por siempre Nuestra), a la sazón la Dra. Rosa Elena Simeón, que decía que nuestro equipo era de sus «locos» favoritos.
Durante todo el proceso, especialmente los últimos dos meses tuve la sensación que casi todo el mundo estaba en las gradas del Coliseo de la antigua Roma, y miraban nuestra encarnizada pelea contra todos los factores adversos para luego indicar con el pulgar hacia abajo si salíamos derrotados, al menos…así lo sentí, pero nada estimado lector, triunfamos, y algunos de mala gana, otros muchos de buena fe (no, no me refiero al popular dúo cubano), levantaron el pulgar.

Ya expliqué en un post como llegó a manos nuestras el radar, en otro post expliqué lo de la edificación donde se montó allá en la Loma de la Mula, y en un tercer post expliqué con qué lo hicimos; aunque en realidad debía decir como dijo el Mayor General Ignacio Agramonte: lo hicimos con la vergüenza de los camagüeyanos.

Sigo pensando que hicimos una proeza laboral, aunque el Sindicato nunca nos lo acreditó como tal. Durante meses habíamos construido los circuitos, cableándolos sobre tarjetas de veroboard, teníamos soldadores de baja calidad, la iluminación en los locales era muy precaria, los componentes había que “lucharlos”, sacándolos de cualquier equipo viejo, o “resolviéndolo” con algún “socio” (en la Cuba de hoy significa un amigo que está dispuesto a hacer algo por tí).

Cuando fuimos para la Loma (la Loma de la Mula), las condiciones empeoraron. La alimentación era muy mala, las condiciones higiénicas peor. Bueno, no es que fuéramos muy exigentes con las condiciones sanitarias, era un lugar “de campo” y nosotros somos espartanos, el lío es que una vez vimos al mocetón, hijo de la mujer que cocinaba, bañándose en el tanque del agua de tomar-cocinar, bueno, eso no era el fin del mundo, “herpecito” (como cariñosamente le decíamos) solo estaba refrescándose un poco, eran solo detalles, a fin de cuentas terminamos bien flacos, pero sobrevivimos.

Entrábamos y salíamos en una carreta tirada por un tractor, y llegábamos completamente llenos de polvo, pero ni siquiera eso era seguro, porque ese transporte era del “autoconsumo” y estaba priorizado para las labores agrícolas que se hacían en las áreas del autoconsumo (no amigo lector, no se trata de un consumo de autos, no, era un área de sembrados y de animales, para auto-consumo de nuestra institución: la Delegación del CITMA).

El caso fue que muchas veces tuvimos que salir a pie, 4 km hasta llegar a la carretera, y algunas veces tuvimos que entrar a pie, que es más heroico que salir, porque para salir cuando te cogen las 6 PM y no aparece el tractor no hay que ser muy heroico, más bien para quedarse es que hay que ser…bueno, bobo. No rima con heroico, pero al final no tiene que rimar, yo no soy poeta.

Sí, creo que fue una proeza tecnológica. Por primera vez se montaba un radar meteorológico sin participación de fabricantes extranjeros-desarrollados, por primera vez ese radar ya no tendría aquellas pantallas redondas llamadas indicadores donde las señales de radar se veían solo por la remanencia del tubo indicador. Recuerdo que “alguien” cuyo nombre no recuerdo me decía—¿y a qué le vamos a tirar fotos entonces? Y yo les explicaba que ya no haría falta tirarles fotos a una pantalla, que la información se guardaría por los siglos de los siglos en formato digital.

Por primera vez los operadores ya no tendrían que “operar”, ya no habría botones que oprimir, interruptores que conmutar, manivelas para mover la antena…de todo se encargaría la computadora, lo que nos permitía deshacernos de un mueble enorme llamado “Consola de Operación”. Sí, eran muchas cosas nuevas a la vez…y los humanos nos oponemos a los cambios.

Por aquellos días vino un ruso, muy conocedor de los radares MRL-5, que insistió en ver aquello. Se lo enseñamos todo funcionando. Muy receloso quería ver en qué cuarto “secreto” habíamos metido todo lo que le “faltaba” al radar. Muy suspicaz, hubo que enseñarle la antena en movimiento y los radiocecos reales, porque creía que todo aquello eran “muñequitos” simulados en la computadora. Es que …le faltaba tantas cosas al radar, y yo le decía–sí, tanto que de 20 kW que consumía el original, el nuevo consumía menos de 4 kW.

Las condiciones de la puesta a punto fueron todo lo más adversas que se pudo concebir. A pesar de que lo pedí con mucha antelación, la conexión de la energía trifásica de 220 V la pusieron solo 9 días antes de la inauguración, que estaba pactada para el día 4 de abril…pero unos días después, la Dra. Rosa Elena Simeón anunció que no podía venir el 4, que vendría el 3, con los que nos quitaba unas importantes 24 horas.

Recuerdo que esa última semana fue simplemente un infierno. Los constructores no habían terminado, ellos también se “acogieron” a la misma fecha de terminación y cuando soldaban con arco eléctrico había que apagarlo todo. Francamente era una sublime subestimación del trabajo que teníamos que hacer en la parte tecnológica. Recuerdo que las brigadas de la fábrica que venían a montar los radares en Cuba, se pasaban hasta 4 meses, eran 20 personas, se alojaban en habitaciones confortables, los llevaban a la playa, la alimentación era buena, no comenzaban a montar hasta que se hubiera terminado por completo la obra civil (como es lógico)…en fin ¿sueno un poquito celoso? Bueno, pues nada, nadie es profeta en su tierra dice el dicho…nos tocaron aquella vez condiciones muy difíciles, esa semana renunciamos a dormir.

Y no obstante…terminamos en tiempo, lo hicimos funcionar todo. En mi opinión fue un hito tecnológico importante, no solo para los radares, y no solo para la Meteorología en Cuba. Fue una muestra de nuestra potencialidad para librarnos de ese flagelo que hoy ataca a muchos (incluyendo a instituciones de los «desarrollados»): la dependencia tecnológica.

Aquella vez tomamos la firme determinación de no volvernos a meter “en camisa de once varas”…y aquí estamos, 15 años después, también en condiciones difíciles (no tanto como aquellas)…montando el nuevo radar VESTA| RD-200SX, un radar Doppler en sus dos canales con el último grito de la tecnología, ya en fase de pruebas.

Pero bueno, ya lo saben, no tengo un equipo de humanos…sino de «monstruos«. Nos gusta eso de pulverizar los mitos y vencer los imposibles y nos gusta meternos en problemas. Parece que nos hemos eternizados en aquel lema que hace unos años coreaba la juventud cubana: ¡nacimos para vencer y no para ser vencidos!
…
Y pasó el tiempo y pasó un águila por el mar…Un día como hoy, 8 de septiembre (de 2024), Día Internacional del Periodista y Día de honrar a la Virgen de la Caridad del Cobre, pero hace 27 años, el radar MRL-5M, instalado en la Loma de la Mula e inaugurado por nuestra querida Rosa Elena Simeón Negrín, a la sazón Ministra del CITMA, el 3 de abril de 1997, comenzó a hacer observaciones de rutina ya de forma operativa.

Desde el 3 de abril del 1997 coexistían el radar MRL-5 en el Centro Meteorológico de Camagüey, solamente con el canal de banda X (3 cm) haciendo las observaciones oficiales (manuales), y el nuevo radar MRL-5M en la Loma de la Mula con el canal de banda S (10 cm) haciendo observaciones de prueba y ajustando los asuntos operativos del software (VESTA|Acquire y VESTA|Process).

A partir del 8 de septiembre se completó la mudada (ambos canales) y ya se habían organizado todos los detalles logísticos para la convivencia en la Loma de la Mula. Yo no me acordaba de la fecha, me lo recordó hoy (8 de septiembre de 2024) temprano Félix Gamboa Romero (desde Angola) y más tarde Rafael Valdes Alberto (desde el Centro Meteorológico de Camagüey, haciendo su turno).

Es decir, a partir del 8 de septiembre de 1997 se dejaron de hacer observaciones con el mando manual ver foto anterior (foto a la izquierda que es el Mata en el radar de Casa Blanca) y se comenzaron a hacer con el mando automático a través de la computadora (foto a la derecha, Rafael en la computadora).

Felicitaciones para todos los monstruos que contribuyeron a eso: Rafael, Marco, Eduardito, Rixsy, Picón, Leandro, Felix Gamboa, Bisbé, Albio, Ichi, Robert, Alexey, Arturo, Neisy, Arencibia, Albernas, Mora, Odalys, Pedro Camión, Osmelito…ufff, se me olvidan los nombres, los agregaré en la medida que los recuerde a todos.
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