Yo llevaba ya un tiempo escribiendo cartas de papel con el Profesor Isztar Zawadzki, desde aquella carta que le escribí a su antecesor como Director del Radar Observatory de la Universidad McGill de Montreal, el Dr. Austin y me contestó (en español), Isztar, cuando finalmente nos conocimos en persona en la 29ª Conferencia Internacional de Meteorología de Radar en Montreal, en julio de 1999. Habíamos hablado de muchas cosas, temas teóricos que a mí me interesaban; pero también él me había ofrecido su ayuda para mejorar nuestro desempeño en el Laboratorio de Desarrollo Técnico (LADETEC) en nuestro loable afán de modernizar los radares cubanos. Obviamente, el asunto del Doppler era una prioridad para mí, había muchos pequeñas dificultades prácticas en la implementación que yo no tenía claridad de cómo resolver. Cuando en un receso por fin pudimos sentarnos a conversar, Isztar me preguntó –a ver ¿en qué crees que pueda ayudarte? Yo, ni corto ni perezoso, le dije –yo necesitaría visitar NCAR, el grupo de radar. Cuatro recesos-de-café después Isztar me trajo a Rit Carbone, de quien yo me había leído numerosos artículos proporcionados por Antuña en sus primeras «nupcias» en Meteorología, pero que obviamente no conocía en persona. Rit Carbone que trabajaba en NCAR se ofreció para viabilizar mi posible visita, aclarándome que tendría que conseguir el dinero por otra parte, que él solamente podría comprometerse con la invitación y viabilizar la logística. Yo realmente estaba bastante escéptico, pero Isztar movió varios canales más y la visita comenzó a perfilarse a inicios del 2000, mucho más rápido de lo que yo esperaba.
Rit me puso en contacto con el Dr. Jeff Keeler, líder científico (no jefe) del grupo de radar de NCAR, que me había conocido por estar en la sesión donde yo presenté mi trabajito (esencia de mi tesis de doctorado) y enseguida nos entendimos. Yo le adelanté buena parte de los temas que me interesaban y él me dijo –en abril comenzamos el emplazamiento del radar S-Pol para el experimento STEPS, sería muy bueno que participes con nosotros y allí nos preguntas todo lo que quieras. Y así lo hicimos, yo acudí a la persona que Iztar me mandó para conseguir el financiamiento de la OMM y a la vez Keeler se ocupó de mandarme la invitación y el CITMA me tramitó el enojoso asunto en la entonces Oficina de Intereses de los Estados Unidos en Cuba. Como solía hacer esta Oficina, calculando que se trataba de un evento científico en una fecha determinada, me concedieron la visa; pero a partir de la segunda mitad de junio (como para que desistiera de ir al evento). No obstante, OK, no pude estar en el emplazamiento del radar (en eso sí me jodieron); pero igual estaba decidido a ir con mi abultada lista de preguntas.

Mas decepcionante resultó que la OMM me concedió un financiamiento que no alcanzaba ni para el pasaje de ida. Cuando lo supe le escribí a Jeff y éste me dijo –no desalientes, veremos como te podemos ayudar. Al poco tiempo me contestó –Orlando, NCAR tiene una misión educativa en los Estados Unidos y en el mundo, con respecto a las ciencias atmosféricas, nosotros consideramos que es importante que vengas, muchos científicos del mundo entero nos visitan, pagaremos el pasaje y el hospedaje tuyo aquí y lo que te dio la OMM lo usas para la alimentación. Después de haber pasado por el profundo desaliento, aquello era como renacer. Hubo una dificultad práctica, ellos solamente podían pagar Cancún-Dallas-Denver-Boulder (ida y vuelta). El instituto de Meteorología se encargó del pasaje Habana-Cancún-Habana.

Así pues, el 28 de junio amanecí yo en el Motel Golden Buff de la cadena Best Western, y al día siguiente me recogió Keeler y para el radar S-Pol, ya emplazado. Keeler andaba en múltiples asuntos y me puso en manos del técnico del radar. Yo con tremendo ímpetu le pedí los planos, él consultó y me los dio. Le hice 4 mil preguntas, muchas de ellas no me las podía responder. Al otro día Keeler me dijo –hoy al finalizar la jornada te regresas conmigo, ya el técnico no tiene más respuestas para ti, allá en NCAR tienes más posibilidades de encontrar gente que te pueda responder.

Esa noche dormí en Boulder, en casa de la viejita Louise (76 años, campeona de carreras másters), donde me habían alquilado, sobre quién aun debo un post. Keeler salía de viaje y venían varios feriados y fue cuando me ocurrió todo el rollo del despiste para llegar yo solo a NCAR; pero bueno, me desvío, de lo que quiero hablar es del impacto que tuvo mi visita a NCAR en el desarrollo posterior del Radar Meteorológico Cubano.

En Foothill Lab (una de las dos sedes de NCAR) me asignaron una oficinita, igual a la de todo el mundo, para mi gran honor, era la oficina en la que se sentaba el Dr. Richard Doviak cuando venía a trabajar en NCAR, una computadora, acceso (rapidísimo) a Internet y … arréglatelas como puedas. Todo el mundo pasaba, me saludaba muy amable, pero nadie tenía que ver conmigo, Keeler no estaba. En el grupo trabajaban más de 20 personas, graduados con honores de las mejores universidades e institutos de los EE.UU. Como no sabía qué hacer, busqué en la web interna los informes de investigación de cada uno del grupo y de otros investigadores de NCAR y comencé a estudiármelos, los imprimía, los devoraba y al otro día iba y le tocaba en la oficina a cada uno. En NCAR están acostumbrados a recibir visitantes, ellos, muy amables, dejaban lo que estaban haciendo y me respondían con muy buen gusto todo lo que yo preguntaba … y yo PREGUNTABA, al detalle, para entender, abrumando al interlocutor, por qué así y por qué no de esta otra forma (atrevido que soy para todo) y preguntaba hasta que llegábamos al fondo del asunto y nos quedaba claro dónde estaba la frontera entre lo conocido y lo por conocer.

A veces eran solo 3-4 horas, a veces un par de días de preguntas, que yo me había preparado de antemano. En el grupo habían cuatro colosos (los tanques pensantes) contra los cuales me rebotaban al final de cada interacción, cuando llegábamos al límite y yo quería ir más allá. Sinceramente, a mí me interesaban todos los temas. Ya en esa fecha yo tenía 19 años de trabajo y una visión bastante amplia de todos los aspectos del radar. Ya desde 1988 habíamos desarrollado e implementado el Sistema HERMES en dos radares cubanos.

Básicamente a mí lo que más me interesaba el tema del procesamiento de señales, Por este motivo comencé por Eric Loew y luego pasé a uno de los cuatro pesos pesados, Mitch Randall. Ellos dos habían desarrollado la PIRAQ, el primer procesador digital de señales en el mundo, que digitalizaba a partir de la frecuencia intermedia del radar, Esta fue la parte más complicada de entender. Necesité de varios días haciéndole preguntas a Randall y aun así estuve rumiándolo un tiempo después. Le pedí los planos y la información de los circuitos integrados que había usado (que ya estaban retirados de la producción). Aun entendiendo la matemática del asunto, la implementación en circuitos me costó trabajo asimilar. Cuando nos tocó implementar el nuestro, ya la electrónica había avanzado enormemente y todo fue mucho más fácil. Randall es lo que se dice un inventor de todo tipo de cosas, no solo de procesadores parea radares. Él, junto a Josh Wurman había desarrollado los famosos Doppler On Wheel.

Con toda seguridad no recuerdo mi interacción con todos los investigadores. Algunos temas no tuvieron continuación para mi, se quedaron en la lista de deseos. En realidad, yo hubiese necesitado ir con equipo completo, como fuimos a Met Office. La segunda interacción más importante fue con Joseph Van Andel, programador, desarrollador del software de procesamiento secundario. Van Andel también me respondió numerosísimas preguntas. Curiosamente, Van Andel me suministró materiales sobre. .. Python. Sí, Van Andel es uno de los desarrolladores de Python, que en aquella época era desconocido. Cuando desarrollábamos VESTA|WebView2 puse en contacto a Vladimir, mi hijo con Van Andel y este le suministró bibliotecas de Python específicas de cosas de radar. Van Andel también estuvo en el desarrollo de los clasificadores de partículas usando radares polarimétricos. Van Andel como persona es muy interesante. A la vez que yo le preguntaba, él me interroga a mí sobre cosas de Cuba. Hicimos gran amistad y aun nos escribimos de cuando en cuando por redes sociales. También en el campo del procesamiento secundario tuve contacto con Richard Oye (coautor con Carbone de trabajos clásicos). Con Oye, conversé el tema del formato de los datos, fue él quien me sugirió usar netCDF como formato de intercambio. Con posterioridad Wilfredo Pozas se encargó de implementarlo en el VESTA|Process.

Una muy interesante interacción fue con Cathy Kessinger. Ella se dedicaba al Clasificador de Ecos basados en radares polarimétricos, que finalmente fue implementado como uno de los algoritmos de ORPG, con los cuales he tenido la oportunidad de lidiar en nuestra implementación (VESTA|ORPG) y su cabal comprensión la debo a la paciente explicación que Cathy me proporcionó sobre cada una de las variables polarimétricas que capta el radar S-POL, cualidad que ya tienen todos los 159 radares WSR-88DP de los Estados Unidos. Este tema también pude conversarlo con Terry Schuur, también empeñado en el estudio de características microfísicas de las nubes, estudiadas con radares polarimétricos y con Scott Ellis.

Siguiendo con las interacciones invaluables están mis conversaciones con el ingeniero principal Jonathan Lutz (uno de los cuatro tanques pensantes), con quien también tuve larga interacción sobre todos los temas ingenieriles de radar. La calibración, la medición de todos los parámetros del radar, la colimación del sol como método de calibración, el accionamiento de la antena, la lectura de la posición de la antena y claro, el procesamiento de señales visto desde la práctica ingenieril y su influencia en la sensibilidad del radar. Lutz me llevó de nuevo a S-Pol e hicimos todas las mediciones habidas y por haber de cada parámetro del radar y por supuesto, me contestó todas las preguntas hasta que vació mi lista, incluyendo todas las que se habían quedado pendientes en las interacciones con los distintos ingenieros. Cuando hablábamos del procesador de señales, Lutz me inquirió, intrigado por mis incisivas preguntas –y tú ¿Cómo sabes todas estas cosas como para preguntar con ese detalle? Me hablas de cosas que pocos saben en la práctica. Yo le comenté que desde 1983 habíamos hecho el primer procesador digital de señales para radar, muy primitivo, con conversor análogo-digital hecho con comparadores, de solo 5 bits de resolución; pero 2 MHz de frecuencia de actualización. Me dijo –no te de pena, yo hacía eso mismo más o menos en esa misma época, hemos recorrido la misma escala evolutiva, lo curioso es que tú lo hayas hecho en Cuba. Lutz había programado algunas cosas de bajo nivel para el control del radar, ese era otro punto en común conmigo, que no soy un programador; pero he hecho programitas y fragmentos de programas (como el de las ecuaciones para colimar el sol), por tanto, nos entendíamos bien.

Estando en NCAR hubiese sido imperdonable no alimentar a mi faceta de meteorólogo, más débil que mi faceta de ingeniero, debo reconocer; pero no menos interesante. La mayor interacción fue con la Dra. Tammy Werckwerth (sí, el apellido es impronunciable para mi estropajosa lengua cubana); pero eso y lo de los tornados ya lo narré en otra parte. En este campo meteorológico tuve una oportunidad única de conversar con Jim Wilson sobre el tema de la detección temprana de tormentas (basado en la formación de la línea de convergencia y los rollos convectivos) y el AUTONOWCASTER, el sistema de pronóstico de tormentas de NCAR. Ambas cosas, si bien no las desarrollé en lo adelante, sí me sirvieron para entender los algoritmos implementados en ORPG, el cual sí implementamos en todos los radares cubanos a partir de 2009. Se me quedaron cosas por hacer (o por transmitir a alguien) en este campo.

En este campo meteorológico tuve una larga sesión con Wen-Chau Lee, especialista de huracanes. curiosamente, no lo busqué, él supo de mí y se presentó y yo, por supuesto, con muchísimo gusto traté de asimilar lo más posible de su trabajo, no faltaba más, si los huracanes han sido los que han propulsado el desarrollo en Cuba de los radares. Fue muy interesante escuchar sus explicaciones sobre cómo obtener la estructura de los huracanes con un solo radar Doppler. Este tema me resultó interesante para mi interacción posterior con Frank D. Markz.

Otro de los cuatro tanques pensantes era Charles Frush. Con Frush fueron varios días de interacción. Había muchos temas interesantes con él. En esa época él estaba muy entusiasmado con el uso del MATLAB para las investigaciones con datos de radar, y especialmente me contagió con el uso del interfaz gráfico (una novedad en aquel momento) que me fue muy útil en mi pasantía en Roma. Frush desarrollaba en aquel momento uno de los métodos de mitigación de la ambigüedad en distancia de los radar Doppler. Pero Frush era uno de los grandes, había participado en el diseño de numeroso equipos, de Lidar, de radar a bordo de aviones y muchas cosas más. También tuve mucha interacción como persona con él, le gustaba enseñarme y explicarme cosas, se retiró un corto tiempo después de mi visita.

Claro, mi objetivo principal era Keeler, uno de los líderes mundiales en el procesamiento de señales para los radares meteorológicos. No tuvimos mucho tiempo de interacción, porque regresó ya casi cuando yo me iba. Me dijo — Orlando, con tus preguntas has metido en aprietos a muchos aquí, no hablan de otra cosa a cada uno lo llevaste a conocer el límite de su conocimiento, fenomenal. Si algún día quisieras venir para acá, tienes las puertas abiertas. Frush, Lutz y yo, estamos a punto de retirarnos. Necesitamos ingenieros integrales. Con Keeler he mantenido correspondencia durante muchos años. Si con Randall aprendí la circuitería, con Keeler aprendí la teoría por detrás de los receptores digitales. Un problema que no entendía era lo de muestrear a una frecuencia más baja que la frecuencia intermedia muestreada (subsampling) y él me explicó y me enseñó cómo calcular la frecuencia de muestreo para evitar la interferencia de los armónicos y unas cuantas cosillas más sobre la teoría del procesamiento de señales, que no me estudié cuando debía.
Mención aparte merece la biblioteca de NCAR y la bibliotecaria Leslie, que me permitía quedarme fuera de hora y llevarme lo que quisiera para la casa, solo tenía que dejarle un papelito con los títulos que me llevaba. Ella me facilitó la fotocopia de numerosos documentos y fragmentos de libros. Yo solía irme muy tarde y abría y cerraba la puerta trasera con mi pase. Allí estaban todos los libros que yo había estado añorando durante casi 20 años. Como NCAR tiene dos sedes (Foothill lab y Mesalab) a veces le pedía algún libro y tenía que mandarlo a buscar a la otra sede; pero en corto tiempo (a veces menos de una hora) lo tenía en mis manos. Aquí leí por primera vez el libro de Rinehart que traduje al español.

Lo cierto es que la mayoría de los conocimientos que adquirí en NCAR fueron implementados en el Prototipo de Radar Meteorológico Cubano (Doppler) encargado por el Comandante en Jefe. Yo creo que todo lo que aprendí se lo transmití a mis ingenieros principales y ellos desarrollaron ese conocimiento aún más allá. Algunas cosas, claro, están aun por hacer.

Deja una respuesta