«Epopeya del Doppler Cubano-13» narra el dramático desenlace de la saga: la resurrección del proyecto en 2018 gracias al vicepresidente Roberto Morales Ojeda, la fabricación de dos nuevos radares Doppler (RD-100S en Casa Blanca y METEOR-1500S-M en Holguín) durante la pandemia de COVID-19, y el trágico epílogo con la expulsión del equipo LADETEC en 2022. Este capítulo final relata cómo los ingenieros cubanos, trabajando sin descanso y arriesgando su salud, cumplieron la misión de Fidel Castro de llevar el Doppler a Casa Blanca, solo para ver cómo los radares dejaron de funcionar tras su salida. Descubra la historia de perseverancia, innovación tecnológica y la fundación de la empresa privada LADETEC, que hoy ofrece servicios de radar dentro y fuera de Cuba.
«Resurrección y pelea contra las 7 plagas» cierra la saga con un capítulo agridulce de resurrección, triunfo técnico y tragedia institucional. La historia se reactiva en 2018 cuando el vicepresidente Roberto Morales Ojeda, tras leer un resumen preparado por Arturo, convoca una reunión y declara sin ambages: «comprar un radar cuesta entre 3 y 6 millones y ellos lo hacen por menos de 0.5 millones, no hay tiempo que perder». Fue la chispa que encendió la llama, según la frase de Lenin que da título al capítulo. Morales Ojeda, aunque médico sin formación técnica especializada, demostró una percepción clara de las cuestiones tecnológicas y confió plenamente en LADETEC, estableciendo un vínculo fuerte con Leonardo-Ichi. Con el impulso renovado, el equipo —a pesar de la salud deteriorada del autor y la pandemia de COVID-19— se lanzó a fabricar dos nuevos radares Doppler. El RD-100S en Casa Blanca, montado en plena pandemia el 20 de octubre de 2020, fue el primer ejemplar seriado, con armarios nuevos, automática MODBUS distribuida y transmisor con modulador de estado sólido (aunque el prototipo de Camagüey cedió su transmisor para acelerar el proceso). El tercer radar, el METEOR-1500S-M en Holguín, aprovechó la estructura del radar venezolano y comenzó a funcionar en modo Doppler a inicios de 2022. Pero el epílogo es devastador: el 9 de septiembre de 2022, los tres ingenieros de élite (Leonardo, Roberto y Arturo) fueron expulsados del INSMET y del CITMA, y el autor fue separado deshonrosamente de su cargo. Muy pronto, los tres radares Doppler dejaron de funcionar en modo Doppler (Holguín dejó de funcionar totalmente), y actualmente solo Pilón opera. Los cuatro se reagruparon y formaron una empresa privada llamada LADETEC, ofreciendo servicios de automatización industrial y radar, con una línea revolucionaria de productos hardware y software (LAMULA™). El autor concluye con un mensaje final: no es necesario comprar radares nuevos, con pequeña inversión se pueden restablecer y mejorar los existentes; el bloqueo no es excusa, como demuestran los 12 capítulos anteriores. La tarea del Comandante en Jefe fue cumplida —hasta donde les dejaron— y están dispuestos a continuarla, toca a los jefes decidirlo. Aquí va, narrado en primera persona.
Una chispa puede encender la llama, dijo Lenin
Hay que ser verdaderamente obstinados y perseverantes como nosotros para haber soportado los seis años de dilaciones injustificadas sin haber desmantelado el proyecto y habernos dedicado a resolver problemas en las industrias, como mucha gente nos propuso. Quedó claro que no era un problema de que el país tuviera falta de presupuesto, sino de que nunca se elevó con la debida prioridad ¡Gracias Andrea por la chispa, el país le debe a usted dos radares Doppler!
El doctor Morales Ojeda, a la sazón vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, al leerse nuestro panfleto lo dejó claro: comprar un radar cuesta entre 3 millones (como el de Holguín) y 6 millones (como la propuesta rusa que deslumbró a más de uno) y ellos lo hacen por menos de 0.5 millones, no hay tiempo que perder, la cuenta es muy clara y ya está demostrado y funcionando en el radar de Camagüey. No necesitó proyecto, ni estudio de factibilidad. Desde la primera reunión quedó plantado el diálogo entre él y nosotros directamente, los demás escuchaban. Comenzó el método transversal y se comenzaron a comprar las cosas de inmediato.
Nunca he estado prejuiciado por los estudios de nadie. Morales Ojeda, es un médico, sin estudios especiales —hasta donde sé— en cuestiones tecnológicas. Sin embargo, considero que tiene una percepción muy clara de las cosas técnicas. Digamos que sabía poner el dedo en los puntos álgido, en las contradicciones técnicas y veía con claridad los pros y los contras y además, no tenía miedo de tomar decisiones arriesgadas propuestas por nosotros (que somos especialistas en riesgos). Fue un placer trabajar con él. Confió en nosotros y no le fallamos. Morales Ojeda estableció un vínculo fuerte con Leonardo-Ichi por la forma clara y pintoresca (guajiresca más bien debería decir) de Leonardo de explicar todas las cuestiones agudas que Morales preguntaba con mucho tino.
Al igual que René Hidalgo Font cuando la Batalla de Ideas, Roberto Morales Ojeda condujo con mano firme y pensamiento tecnológico avanzado todo el proceso que duró hasta la restructuración del Estado y el Partido en el 2021 en que pasó a dirigir las cuestiones partidistas y que condujo a que fabricaramos dos ejemplares del Radar Meteorológico Cubano encargado por el Comandante en Jefe. Después de eso, esta chispa se apagó aunque teóricamente otros quedaron al frente de conducirla. Claro, la situación económica del país empeoró sensiblemente con la Pandemia de COVID-19 , seamos justos.
Los Ingenieros de LADETEC «no comen miedo»
Desde el 2016 mi salud confrontó serios problemas. Leonardo-Ichi asumió todo el proceso con Arturo y Roberto de escuderos. Durante toda la Pandemia de la Covid-19 yo me mantuve trabajando desde la casa; pero Leonardo fue todos y cada uno de los días al Centro de Radares en los predios del Centro Meteorológico de Camagüey. Iba en su propia moto con su propio combustible.
Ya en el 2018 se habían hecho modernizaciones durante 3 meses en el radar de Casa Blanca con vistas al Doppler. En en el 2019 comenzaron a llegar los componentes y durante la pandemia se fabricaron en Camagüey los bloques para este radar. Mis colegan se trasladaban al Centro por sus medios.
Recuerden mis lectores que el compromiso inicial con Fidel era de fabricar un Radar Doppler para Casa Blanca. Teníamos esa deuda de honor. Nuestra palabra quedó empeñada cuando tomamos la desición de fabricar el prototipo en Camagüey por motivos logísticos para luego reproducirlo rn rl de Casa Blanca, donde está el Centro Nacional de Pronósticos y la sede central del Instituto de Meteorología. Decisión esta que fue avalada por los acontecimientos; pero ahora debíamos cumplir con lo prometido.
En el tercer trimestre del 2020 ya lo teníamos casi todo; pero no las partes y piezas para armar nuestro diseño del transmisor. Entonces Leonardo me propuso una decisión arriesgada: usar el moderno transmisor (con modulador de estado sólido) que habíamos fabricado para Camagüey, en Casa Blanca y retornar el radar de Camagüey al transmisor original (con modulador a tiratrones gaseosos). Era una jugada táctica, cuando llegaran las piezas que se habían mandado a comprar para el transmisor de Casa Blanca, armaríamos un transmisor para Camagüey. A mí me pareció buena idea, todo en aras de echar andar cuanto antes el de Casa Blanca.
Hago un pequeño paréntesis técnico (en un post aparte lo explicaré con lujo de detalles). Nosotros habíamos probado el prototipo de Radar Meteorológico Cubano (Doppler) usando el transmisor original del MRL-5. Este transmisor usa un modulador con tiratrón para descarga total de la línea acumuladora. Este tiratrón está diseñado para un máximo de 500 Hz de frecuencia de repetición de los pulsos. En el Doppler lo forzamos a 1000 Hz y funcionaba; pero el desgaste era visible. Al paso del huracán Irma tuvimos que cambiar el tiratrón. Funciona, pero no por mucho tiempo. Por este motivo habíamos fabricado un transmisor con modulador a estado sólido (con componentes semiconductores).
Pensamos con razón, que nosotros estábamos acá en Camagüey y podíamos lidiar con los tiratrones hasta que llegaran las piezas que se compraron para el de Casa Blanca, entonces lo sustituiríamos. El transmisor de Camagüey se puso en Casa Blanca. Las piezas para el de Camagüey fueron compradas y llegaron y … allí están aún, en el almacén del Centro de Radares, cogiendo telarañas; pero ya nosotros no estamos. Es una inversión cara, lo más caro del radar. Pero esa es otra historia …
En el radar de Casa Blanca mi participación se limitó a resolver algunos problemas de software y a implementary mejorar la informática. Leonardo, Arturo y Roberto llevaron la punta de este diseño, bajo la conducción principal de Leonardo-Ichi. En este radar pudimos dar rienda suelta a toda la creatividad. En el de Camagüey, para abaratar la inversión de desarrollo habíamos usado los armarios del MRL-5 original, para el de Casa Blanca se compraron armarios nuevos, a la medida de nuestros diseños. Se compraron armarios para dos radares más. Allí están, en el taller abandonado de Ichi, como los sirvientes del Palacio de la Bella Durmiente.
Se usaron los nuevos motores para el accionamiento de la antena. El procesador Doppler fue donativo de los ingleses (nos regalaron 10 procesadores). Se usó la automática nueva, con módulos MODBUS distribuidos, que ya había sido probada en el radar de La Bajada en la modernización del 2018. Se compró la automática para todos los ocho radares; pero solamente pudimos ponerla en La Bajada y en Casa Blanca.
Al radar de Casa Blanca le llamamos RD-100S, se hizo para una sola longitud de onda en la banda S y fue el primer ejemplar seriado. Ya teníamos bien pulidos todos los circuitos, todos los algoritmos, las vías para adquirir los componentes críticos habían sido perfeccionadas. No usamos los mismos componentes que describí en capítulos anteriores. En este radar todo está optimizado y habíamos encontrado el modo de comprarlos a los mejores precios. EMIDICT hizo un trabajo ejemplar que mucho trabajo nos costó acoplar, pero lo logramos.
Con el RD-100S ya llegamos al Radar Meteorológico Cubano (Doppler) en su mejor versión. Funcionalidad, parámetros de alto performance, sostenibilidad, flexibilidad y ajuste a las necesidades del servicio meteorológico cubano. Una joya.
Y sí, se montó en plena pandemia, el 20 de octubre de 2020 se echó a andar. Mis compañeros vivieron en el radar, sin salir, les traían la comida en cajitas. El riesgo de contaminación fue muy grande, pero Dios estuvo de nuestra parte. Ninguno de los valientes se enfermó.
Estando nosotros aún en meteorología el heterodino de este radar falló (a pesar de ser de una muy reputada firma, mejor que el que se puso en Camagüey). Compramos un sustituto diferente físicamente, pero igual funcionalmente, para ser adaptado y llegó; pero ya nosotros no estábamos. Acompaña al transmisor para Camagüey compartiendo telarañas. El radar de Casa Blanca no es Doppler actualmente, muy lamentable y dolorosamente para nosotros.
Holguín, Doppler de nuevo
El radar METEOR 1500 S, que nos prestó Venezuela era un radar Doppler. En el año 2011 colapsó después de seis años de trabajo muy intermitente (anoten los que han hablado de comprar radares nuevos). En el 2017 nos autorizaron a ponerle nuestro sistema de control (VESTA|RDA-M); pero al no tener acceso al procesador Doppler original hubo que pasarlo a modo convencional. Aprovchando el impulso de la ofensiva de Morales Ojeda, se compraron algunos componentes imprescindibles y decidimos hacer nuestro tercer radar Doppler.
El METEOR 1500 S es un excelente radar moderno. De él aprovechamos todo: transmisor a klistrón, receptor analógico, accionamiento de la antena con motores modernos, automática distribuida con módulos PROFIBUS (Leonardo Gómez Romay ya había adaptado nuestro VESTA|RDA en el 2017 y ahora hizo la adaptación al VESTA|RCP). Se fabricó un nuevo receptor digital con procesador de señales del donativo inglés.
El radar METEOR-1500S-M comenzó a funcionar en modo Doppler a inicios del 2022, lo llamamos RD-100S-K (por ser a klistrón, a diferencia de los otros siete radares cubanos que son a magnetrón). En el mismo año se detuvo su funcionamiento por baterías de la UPS (¿un radar Doppler moderno, de 3 millones USD, parado por un juego de baterías? ¿alguien me explica la lógica?).
Epílogo
El 9 de septiembre del 2022 mis tres ingenieros de élite (Leonardo, Roberto y Arturo) fueron expulsados del INSMET y del CITMA por sanción tomada por el director del INSMET, respaldada por la presidenta de la Agencia de Medio Ambiente y por la ministra del CITMA y yo fui separado deshonrosamente del cargo de jefe del Centro de Radares.
Creimos que fue injusto y apelamos a todas las instancias hasta el presidente del país, infructuosamente. Ellos sabrán. Lo cierto es que muy pronto los tres radares Doppler dejaron de funcionar en modo Doppler (el de Holguín dejó de funcionar totalmente). Los trabajos de desarrollo para poner en funcionamiento componentes y partes ya compradas se detuvo. Actualmente solo el radar de Pilón está en funcionamiento. Crónica de una muerte anunciada en las apelaciones. No se forman ingenieros de radar de élite eun un curso de un mes. Tampoco lo han intentado porque he expresado reiteradamnte mi disposición a impartir cursos de servicio técnico y explotación de los radares.
En cuanto a nosotros cuatro (Leonardo, Arturo, Roberto y yo) nos reagrupamos y formamos una empresa privada con el nombre que honramos desde 1990: LADETEC. Brindamos servicios en las empresas estatales del Camagüey en automática industrial, electrónica y computación. Hemos brindado servicios de radar fuera de Cuba y hemos expresado nuestra disposición para reparar todos los radares cubanos y añadirles la cualidad Doppler, cosa que creemos factible y no cara. Tenemos toda una línea revolucionaria de productos de hardware y software (LAMULA™) basados en nuevos desarrollos de hardware y software libre y abierto.
Nosotros cumplimos con la tarea del Comandante en Jefe hasta donde nos dejaron y estamos dispuestos a continuarla, toca a los jefes decidirlo. A mis lectores les digo —no es necesario comprar radares nuevos, con muy pequeña inversión se pueden restablecer y mejorar. No dejen que les digan que es por el bloqueo, lean los 12 capítulos anteriores y comprenderán que tenemos razón. Dejo a mis lectores sacar sus propias conclusiones.
¿Son continuidad? Desapareció el movimiento del Fórum de Ciencia y Técnica, las BTJ y la ANIR apenas si se sienten, desapareció el Sindicato de las Ciencias, la Academia de Ciencias perdió funciones y atributos, desaparecieron los radares y ahora desaparece el CITMA. Yo no sé a ustedes, a mí algo como que no me cuadra con el legado de Fidel, lo digo hoy, justo en su centenario.

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