A raíz de esa tragedia, un equipo de ingenieros del Radio Observatorio de Jicamarca, una estación científica del Instituto Geofísico del Perú (IGP), comenzó a idear una tecnología que mida con mayor exactitud las precipitaciones, pueda advertir de potenciales desastres naturales y, además, sea fabricado en Perú. Ahora, luego de cinco años, el concepto finalmente se ha vuelto realidad con el radar meteorológico SOPHy, que ha sido presentado el pasado jueves 5 de mayo durante una conferencia en Jicamarca.
Mis incrédulos y desconfiados lectores pensarán que bromeo o desvarío; pero no. Hace muchos años, a finales de los 80, en una especie de fórum en la Universidad de Camagüey se presentó, por parte de un compañero profesor de Dibujo, un trabajo con ese nombre. El compañero narraba sus experiencias de cómo escribiendo cartas a determinadas personalidades en el extranjero había logrado resolver determinadas carencias en su departamento para la enseñanza de su asignatura. No es exactamente a ese trabajo que me quiero referir, si no a nuestras propias experiencias, que son mucho más antiguas.
El lago Baikal tiene forma de media luna y se encuentra en el interior de la Rusia oriental, en la zona sur de la región de Siberia, cerca de Mongolia. Es considerado el lago más antiguo del mundo, dado que se calcula que tiene 25 millones de años. En invierno, su superficie se convierte en una enorme llanura blanca moteada por espectaculares montículos de hielo que presentan una transparencia muy particular y extraordinaria. En los meses más cálidos, se puede ver con claridad hasta 40 metros de profundidad. El volumen de este lago de la Rusia oriental es equivalente al del mar Báltico. Esto hace que el Baikal sea el lago con más volumen del mundo. Tiene más de 650 kilómetros de largo, 80 de ancho y en algunos tramos posee profundidades que alcanzan los 1.600 metros. Un total de aproximadamente 31.494 kilómetros cuadrados de superficie que contiene el 20% de las aguas continentales no heladas; esto es, del agua dulce del planeta. Uff, como siempre, me dejo llevar por otro tema que no es de lo que quiero hablar, por más fascinante que haya sido para mí el lago Baikal…
The Canadian government is marking the completion of a cross-country, state-of-the-art weather radar network. Nick Westoll has more on what the new technology means: https://www.youtube.com/watch?v=4C_vbCSMWOQ
Llamo la atención que son 33 radares de última generación DE BANDA S, es decir, longitud de onda de 10 cm, que no se atenúa al pasar por zonas de precipitaciones intensas, sustituyendo a la antigua red de radares de banda C. Estos 33 radares se suman a los 159 radares WSR-88DP del servicio meteorológico de los EE.UU., que también son de banda S, igual que el insigne radar del Marshall Radar Observatory de la Universidad McGill, que estuviera ubicado en Sante Anne de Bellevue, desmantelado en 2018.
Continuando con el proyecto iniciado hace más de 10 años por la subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación, hace unos días finalizaron los ensayos de verificación en sitio del nuevo radar en Patquia (La Rioja) recientemente conectado a la red.
Con ese, ya son 13 los radares meteorológicos de doble polarización totalmente diseñados y fabricados en Argentina que están al servicio de toda la población.
Se comandan y monitorean desde el Centro de Operaciones instalado en el edificio del SMN (Servicio Metodológico Nacional de Argentina) ubicado en CABA, Buenos Aires.
Tuvimos hace ya muchos años, en el Centro Meteorológico de Camagüey, un “independiente”, trabajaba él en el área del radar. Él, Rafael y yo estamos de coautores en un trabajo sobre climatología por radar presentado en la 30ma conferencia de radar de la Sociedad Meteorológica Americana en Munich en 2001. Sin embargo, su gran afición era estudiar las manchas del sol por medio de un telescopio y lo hacía “por la izquierda”, en su horario libre, se llamaba Ángel Alberto González Coroa. Angelito, Licenciado en Física y experto en Astronomía, reportaba sus mediciones a observatorios en el extranjero y tuvo más de 20 publicaciones en revistas de impacto. Era Coordinador de las Secciones Solar y Enseñanza por Cuba de la LIADA. Hacía su trabajo con gran pasión y tenía alto reconocimiento en este trabajo. Ni en el centro ni en el INSMET nadie se interesó en eso. Falleció repentinamente, aún muy joven, en 2012, su trabajo se hubiese integrado muy bien con los trabajos de radiación solar que años después acometió el GOAC. Llegue a su viuda y sus cinco hijos mi admiración y respeto. Excelente científico y compañero. Me apena no haber podido hacer más por integrar su trabajo con las observaciones solares a la dinámica del centro. Siempre estuve demasiado ocupado con las cosas de radar.
He escrito numerosos artículos hablando de los radares meteorológicos y su uso; pero ahora deseo sintetizar en un solo documento sus aplicaciones más comunes. No hay muchos secretos, el uso de los radares meteorológicos está confinado a la detección de la presencia de hidrometeoros (precipitantes o no) y la estimación de su intensidad, ubicación y movimiento con vistas a la alerta de posibles fenómenos peligrosos. La detección de otros blancos, de origen ajeno a la meteorología, aunque la mayoría son considerados indeseables, también puede resultar en aplicaciones de alguna forma beneficiosas para la meteorología. A pesar de que en Cuba operamos ocho radares meteorológicos (pues sí, son muy caros), que cubren el territorio nacional de forma excelente, el uso que le damos es olímpicamente ínfimo y en este escrito pretendo demostrar cuántas más cosas podríamos hacer con ellos y no hacemos. Tranquilos, en la mayoría de los países que he visitado también los subutilizan, solo los más desarrollados les dan un uso eficiente. Solo mire mi incrédulo lector la forma en que menospreciamos la basura. Sí, todo lo tiramos a un lugar común y allí se pierden muchísimas materias valiosas cuando justamente, por nuestra condición de país subdesarrollado, deberíamos ahorrar al máximo. Bueno, como casi siempre desvarío, si yo de lo que quiero es hablar de los radares, al menos estos los usamos bastante bien para los casos de ciclones y somos raramente independientes.
Para que no se pierda en la noche de los tiempos, hoy, 7 de julio de 2024, fecha en la que se conmemora el 58 aniversario de la fundación del Centro Meteorológico de Camagüey, quiero dejar mi testimonio sobre las diferentes tecnologías que hemos tenido, que nos han granjeado, creo yo, un lugar prominente en la historia de la Meteorología y la Ciencia cubanas. Y no, no es cosa que hayamos sido simplemente receptores pasivos de muchas donaciones, nosotros hemos sido líderes en la sostenibilidad de los equipos (los donados y los comprados), y ruego me perdonen los lectores por la inmodestia colectiva, pero, en mi opinión, también hemos sido el “buque” insignia de la innovación tecnológica en el Instituto de Meteorología y en todo el CITMA.
Yo, desde mis comienzos, por mi natural curiosidad técnica, he estado cercano a todas las tecnologías que se han instalado en el Centro Meteorológico de Camagüey, por tanto, me parece que me toca hacer el recuento (con la ayuda de algunos compañeros de muy buena memoria que siempre me auxilian). Pues aquí va mi percepción, como siempre les digo a mis lectores: lea y saque Usted sus propias conclusiones de si el Centro Meteorológico de Camagüey es o no la plaza fuerte en Cuba de las tecnologías que se usan en la Meteorología. El relato va en siete partes.
No pocas veces he escuchado el criterio de que con el desarrollo de los sensores a bordo de satélites y su disponibilidad en la Internet no es necesario gastarse un cuantioso presupuesto manteniendo una red de radares y sosteniendo el servicio de vigilancia por radar. Nada más disparatado. Observe mi avezado lector que la Administración del Océano y de la Atmósfera de los Estados Unidos (NOAA por sus siglas en inglés) mantiene y moderniza constantemente una red de 159 radares WSR-88DP, complementada, además por redes adicionales de radares (CASA y Clima Vision entre otros) a los que se suman los radares operados por las televisoras privadas y los radares de investigación como Horus. Por si no le basta, observe mi inquieto lector, que recientemente Environment Canada desplegó una red de 33 nuevos y costosos radares de características similares a los WSR-88DP. Ya he explicado en otro post por qué los radares sí son un asunto de seguridad nacional. Pero bueno, esta no es una respuesta científica, la que viene a continuación sí lo es.
El radar meteorológico no es una cámara fotográfica como sí lo son los sensores a bordo de satélites (estos son cámaras, es decir radiómetros que captan la luz visible y la radiación infrarroja que re-irradian las nubes y la superficie terrestre). Por tanto, usar el radar solamente para adjuntar una imagen a un pronóstico o una nota meteorológica es subutilizar olímpicamente sus capacidades. El radar explora toda la tropósfera y genera un dato tridimensional expresado en coordenadas polares y, a partir de ahí, es posible extraer muchísima información meteorológicamente útil que finalmente apreciamos en forma de disímiles imágenes. En este post quiero dejar mi apreciación de cómo se hace este proceso.
Las redes sociales, cuando son usadas con fines comerciales o divulgativos de una entidad, vienen jugando el papel que juegan las vitrinas de las tiendas. En la vitrina el dueño de la tienda pone una muestra de sus productos, la más llamativa y atractiva que tenga. Obviamente, no puede exhibir toda su mercancía, no tiene espacio. El objetivo es hacer que el cliente entre y, una vez dentro, mostrarle mucho más de sus productos, sobre todo, ATENDERLO y responderle sus preguntas. Retornando a nuestro símil, las redes sociales deben conducir al internauta a entrar en el sitio WEB del vendedor (prestador de servicios). Es inefectivo hacerse propaganda en las redes sociales y no tener un sitio WEB que le ofrezca al cliente todos sus productos y su atención. Sí, recalco, en el sitio WEB el cliente debe tener toda la gama de productos y alguien que le responda sus preguntas. El propósito de este post es dar la visión del autor sobre el uso optimizado de las redes sociales como “vitrina” de la comunicación de la información analizada de radar.
Los ingenieros de LADETEC han protagonizado numerosas hazañas laborales. Siempre he visto con sana envidia que ante catástrofes naturales los linieros de la empresa eléctrica de unas provincias marchan a apoyar a las provincias siniestradas, y trabajan muchas horas y hacen un esfuerzo extraordinario y loable y son acreedores de banderas de proeza laboral. Yo considero que, en muchas ocasiones, nosotros también fuimos acreedores de semejante distinción. Cuando marchábamos a desplegar trabajos en algún radar casi siempre eso implicaba un esfuerzo muy grande porque, generalmente, la alimentación no era adecuada, las condiciones de vida tampoco y se trabajaba 12-14 horas al día para terminar cuanto antes. Hubo casos que tomaron ribetes épicos, como aquel de la expedición al radar de Punta del Este en la Isla de la Juventud y este que les narraré a continuación si mi indulgente lector desea continuar leyendo.
Over the past year, our team has dedicated significant effort to crafting multiple technical solutions tailored to the needs of developing countries. Take a look,
Suelo decir que los griegos lo inventaron todo y los romanos lo sublimaron. Cuando en el Senado de la Roma Antigua se discutía un asunto que algunos senadores no deseaban aprobar se comenzaban a aplicar todo tipo de técnicas dilatorias: el filibusterismo que consistía en argumentar extensamente sobre un tema, incluso repitiendo argumentos o desviándose del tema principal, con el objetivo de retrasar la toma de decisiones; la obstrucción legislativa, que consistía en que algunos senadores podían bloquear el avance de ciertos proyectos presentando continuamente enmiendas o exigiendo nuevas argumentaciones; la argumentación sofística que los senadores podían utilizar para confundir o desviar la atención, dificultando así la llegada a un consenso y el uso de comisiones para dilatar un tema hasta que se olvidara el propósito original…en fin, que no hay nada nuevo bajo el sol y yo también desvarío, si yo no sé nada sobre Historia Antigua que lo mío son los radares, así que vayamos al grano, como diría el dermatólogo.
Se estima que en la actualidad en el mundo hay más de 1500 radares meteorológicos en uso. En la Base de Datos de Radares Meteorológicos de la OMM se listan 845 radares reportados por los servicios meteorológicos. En esta base de datos el 40% de los radares son de banda S, el 53% son de banda C y solo el 7% son de banda X. La mayor concentración está en Europa y en Norteamérica, como puede observarse en el mapa.
¿Qué banda usar en los radares? Pues por mí, los Beatles, lo digo sin titubear. La única música que yo puedo escuchar repetitivamente sin cansarme es la de los Beatles y las canciones del cantautor cubano Silvio Rodríguez ¿Ah, no era eso? Uff, desvarío como casi siempre. Si la pregunta es referida a la banda de frecuencias que se debe usar en los radares de vigilancia meteorológica, entonces mi respuesta es también categórica: sin dudas, la banda S, que es la que usan los 8 radares que opera el Instituto de Meteorología de Cuba. Si mi incrédulo lector cree que soy demasiado categórico y sospecha que mi afirmación es festinada y tendenciosa, pues siga leyendo y saque sus propias conclusiones con los elementos que le daré. Comencemos por esclarecer algunos conceptos antes de entrar en la selección de la banda de trabajo del radar propiamente.
La société LADETEC, fondée par des spécialistes en radar avec une expérience étendue à l’Institut de Météorologie de Cuba, s’est imposée comme un acteur fiable et compétent dans le domaine de la technologie radar. Leurs réalisations et leurs capacités sont remarquables.
LADETEC is a small company, founded by radar specialists with extensive experience (more than 30 years) in the Cuban Institute of Meteorology. It has established itself as a reliable and proficient entity in the radar technology field. Their achievements and capabilities are notable:
LADETEC is a small company, founded by radar specialists with extensive experience (more than 30 years) in the Cuban Institute of Meteorology. It has established itself as a reliable and proficient entity in the radar technology field. Their achievements and capabilities are notable:
Pues sí, el 3 de abril de 2024 se cumplen ya 27 años de materializado algo que muchos afirmaban que era un imposible. En 1988 el grupo, que aun no era LADETEC, había logrado la primera conexión en el mundo de un radar con una computadora personal para procesar la información de radar. Ese mundillo estaba dominado por la PDP-11 o sus similares soviéticas SM-4. El Sistema HERMES no controlaba el radar; pero rápidamente, en 1992, siendo ya LADETEC, diseñamos y probamos un Operador Automático para los radares MRL-5 y en 1993 ya era un sistema completo haciendo observaciones en modo automático (Sistema ARGOS) simultaneándolas con el modo manual de observaciones en el estilo convencional (Vea LADETEC, proyectos).
«Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles». Bertolt Brecht
He tenido el privilegio de trabajar con personas extraordinarias. Con éste, he compartido casi toda mi vida laboral. Él comenzó en febrero de 1982 y yo había entrado en noviembre de 1981. Bueno, déjenme presentarlo, hablo de mi amigo Pedro Fidel Pérez Picón, que comenzó como observador meteorológico y más tarde pasó a operador de radar, yo personalmente lo entrené para estos menesteres y fue un gran placer hacerlo. Hace ya 42 años que se unió al Centro Meteorológico de Camagüey. Picón es uno de los observadores de radar excepcionales que hemos tenido en Cuba. Siempre está apercibido de la situación sinóptica general y de las especificidades de la mesoescala y tiene habilidades excepcionales para identificar y seguir los fenómenos meteorológicos potencialmente peligrosos. Él, como algunos otros observadores «extraclase» de radar, sabe discernir muy bien cuál de ellos se convertirá en peligro real. Es como una especie de “olfato” especial para “cazar” tormentas.
Se promueve en el país desde la máxima dirección, el uso de la Ciencia y la Innovación en todas las esferas, incluida la Gestión de Gobierno. Eso me parece muy bien, va en sintonía con las palabras de Fidel sobre el futuro del país que tiene que ser necesariamente de hombres de Ciencia y con los documentos rectores del país. Sin embargo, no me parece coherente con los porcentajes del presupuesto que se asignan a la Ciencia, comparados, digamos, con lo que se asigna al turismo y sobre todo, a la construcción de más capacidades hoteleras, cuando solo se logra una magra ocupación del parque existente. Muchos dirigentes usan las dos palabras como si estuvieran estrechamente relacionadas y no pudieran existir la una sin la otra, lo que me hace pensar que solo repiten consignas que no entienden bien. Bueno, divago, como casi siempre, si yo lo que quiero es volver sobre el tema de la Innovación del cual ya comenté algo en el periódico Granma (Innovación Tecnológica: pasado, futuro y ¿presente?).
Muchas personas me tildan de exagerado y tienen razón, lo soy, herencia asturiana materna. También soy bastante alardoso y bocón; pero ya eso no se lo puedo cargar a la herencia. Sin embargo, cuando hablo de LADETEC y de mis esforzados ingenieros no exagero ni un poquito, más bien me quedo corto, no tengo palabras para describir a personas tan esforzadas, abnegadas y trabajadoras. Admito que hablar de éxito es un asunto complicado y subjetivo. No obstante, yo pienso que LADETEC ha sido y es un grupo exitoso y estoy dispuesto a sostener mi punto de vista contra cualquier caballero en duelo singular, a pie o a caballo, con espada o con lanza, incluso en duelo a primera sangre a las escupías. Yo siempre pensé que el CITMA debería estar interesado en reproducir grupos como el nuestro (Rosa Elena, Fernando y Chomi me indujeron a pensar eso); pero me equivoqué en mi percepción o algo cambió, el CITMA no solo no estaba interesado en reproducir un grupo como el nuestro, sino dejó de estar interesado en nuestro grupo: lo desintegraron sin tener en cuenta los años que tomó formarlo, y mucho peor, sin pensar en las consecuencias para el país. Así pues, les doy mis argumentos y mi amable lector decide si tengo razón o no. Sígame.
LADETEC tiene un largo historial de ejecución de proyectos. A pesar de haber desarrollado nuestra propia metodología para la ejecución de proyectos, por no ser la metodología oficial del CITMA adecuada para el tipo de trabajos que ejecutamos (en otro post, donde expliqué las principales características de nuestra filosofía de proyecto), nosotros, en LADETEC, a lo largo de los años, llevamos a cabo 6 mega proyectos de investigación-desarrollo asociados a programas nacionales o a programas territoriales siguiendo rigurosamente las metodologías establecidas por la ACC y luego por el CITMA. Así pues, comencemos por estos, los que ejecutamos por las vías formales.
No somos un grupo que se haya caracterizado por abundantes publicaciones (lea mi amable lector mi opinión sobre las publicaciones). Dada la naturaleza de nuestro trabajo de desarrollo, más bien lo que hacemos es ingeniárnosla para obtener el know-how que nos ha permitido asimilar y reproducir los resultados de punta en el mundo de los radares meteorológicos. No obstante, hemos publicado 59 artículos científicos en diversas revistas científicas nacionales y extranjeras. Se han presentado trabajos en 31 eventos científicos internacionales, 13 de ellos en el extranjero. Se han escrito un total de 19 informes científico-técnicos de circulación interna que se hayan conservado. Se obtuvo una patente. En interacción con las actividades de LADETEC se han defendido 8 tesis de maestría (una de ellas en el extranjero) y 4 tesis de doctorado (una de ellas en el extranjero). Véalas por sí mismo.
«Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles». (Bertolt Brecht)
Hay un radar meteorológico en el Alto del Mamey, en Pilón, en la provincia Granma. Desde hace mucho años este radar funciona como un reloj, con una efectividad más alta que la que promedian los radares WSR-88DP del Servicio Meteorológico de los Estados Unidos. Esta proeza tiene acuñado el nombre de una persona extraordinaria que la vida me ha premiado al poderlo conocer y compartir con él gran parte de mi vida laboral. Su nombre es Dennis Naranjo Oliva.
Los ingenieros de LADETEC tenemos una bien ganada fama de «explicadores«. Dondequiera que vamos, no solo proporcionamos soluciones innovadoras, sino que tratamos de transmitir nuestros conocimientos al personal con el que interactuamos. Hemos entrenado a personas de Venezuela, Colombia, Nicaragua, República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Honduras, Sudáfrica, Costa Rica y Taiwán, y por supuesto, a nuestros compañeros de todo el servicio meteorológico en Cuba. Hemos brindado cursos, asesorías, talleres, entrenamientos, conferencias teóricas y asesorías de tesis de maestría y doctorado dentro y fuera de Cuba, además de impartir docencia de pre y posgrado en la Universidad.
A partir del año 2023, LADETEC se convirtió en una empresa (cooperativa no agropecuaria) del municipio Camagüey. Hemos ampliando nuestro perfil para llevar nuestra larguísima experiencia en la automatización de los radares meteorológicos a otras esferas de la Economía Cubana. A lo largo de más de 33 años nos dedicamos a ejecutar trabajos de reparación y mantenimiento en los radares meteorológicos y a modernizar los radares del servicio meteorológico cubano, lo que incluyó trabajos de montaje y re-montaje de radares. En estos menesteres desarrollamos numerosos trabajos de automática, electricidad, electrónica analógica, electrónica digital, electrónica de potencia y radioelectrónica, con soluciones orientadas a la Industria 4.0 y la Internet de las Cosas (IoT).
El montaje del radar de Holguín fue una verdadera epopeya. Me quedé esperando que el Sindicato nos diera una Bandera de Proeza Laboral, creo que bien que nos la ganamos (hum sueno envidioso); pero bueno…el reconocimiento de mucha gente que presenció nuestro trabajo sí que lo tuvimos. El 16 de mayo comenzó la construcción de la edificación y ya el 29 de julio ya entregábamos el radar funcionando.
El montaje fue muy apresurado, los propios fabricantes alemanes consideraron que habíamos roto todos los récords de rapidez de montaje, y a eso súmele mi incrédulo lector que una vez que terminamos el montaje, cuando vino Harry, el integrador de la fábrica, encendió el radar y todo funcionó correctamente. Harry no se cansó de repetir a todo el que lo quiso oír, que nunca había tenido un caso así, de CERO errores en el montaje, mucho menos hecho por ingenieros que no habían recibido capacitación de la fábrica. Siempre hubo sus problemas, pero, soluciones también…lean la siguiente anécdota.
En algunas ocasiones en mi vida me vi involucrado en sucesos extraordinarios, como aquel surrealista encuentro con la embajadora de Canadá. En otro post narraré la secuencia de acontecimientos que me llevó a presenciar cómo se consiguió un radar para las operaciones de lluvia provocada en el año 2005. El asunto era muy simple: había una sequía feroz en el norte del oriente cubano. Había que hacer llover de todas todas. Para el éxito de las operaciones del Programa de Lluvias Provocadas desplegado por el Gobierno Cubano se requería un radar. La tarea de hacer llover en la zona oriental se la habían encargado al audaz guerrillero, a Rogelio, y él nunca falló en ninguna misión, tampoco estaba dispuesto a que esta fuera su primer fracaso, por eso hizo … LA APUESTA.
Entrevista realizada por Lluís Amiguet para el Foro del Tiempo de Meteored el 29 de septiembre de 2005, al Dr. Isztar Zawadzki, mi gran amigo, lamentablemente fallecido en febrero de 2023. Me robo la entrevista sin su permiso y la reproduzco aquí en mi blog, dándole todos los créditos, por el gran aprecio que siento por el Dr. Zawadzki y la importancia que concedo a los temas aquí tratados. Sin más, dejo a mis lectores con esta excelente entrevista.
LADETEC tiene más de 33 años haciendo trabajos de todo tipo en los radares meteorológicos con gran éxito. Mantuvimos en funcionamiento en Cuba 7 radares fabricados con tecnologías de los años 70, algunos de ellos se encuentran en funcionamiento hace más de 50 años.
A finales de los años 60 del siglo pasado, mis padres me llevaban a La Habana y pasábamos una o dos semanas que me permitían saciar mi afición a las películas. Lamentablemente, el moderno cine Ambassador, ubicado en avenida 44, entre 33 y 35, en Playa, estaba fuera de mi alcance, pero aun recuerdo que goloseaba los estrenos que allí se hacían. Pero bueno, como siempre, me desvío de mis intenciones originales, si no es de cines de lo que quiero hablar, recuerden mis lectores que yo a lo que me dedico es a los radares meteorológicos, y si bien quiero hablar de ambassador, no es del cine de Playa.
Este era una vez que estábamos Leonardo (alias Ichi), Arturo, Roberto, Luisi y yo en Met Office, en la sede del Servicio Meteorológico de Gran Bretaña, en la pequeña y florida ciudad medieval llamada Exeter. El primer día que fuimos a almorzar, pasábamos e íbamos cogiendo los platos servidos para luego pasar simbólicamente por la caja (los ingleses, cortésmente, nos financiaban el almuerzo). Pues sucede que veo un platillo con gelatina, ¡qué rico! –pienso yo. Como me quedaba un poco lejos le pido al mostro Ichi que me lo alcanzara. Cuando llegamos a la caja, la mujer muy asustada me quitó mi platillo «de gelatina» y me dijo –no, eso no se come ¡Qué pena tú!, debe haber sido algún tipo de ambientador anti-olores o un espanta-cucarachas, sabe Dios. Nada, que en ese viaje rompimos todos los récords de papelazos que hay en el Libro de Güines. Ichi, cortésmente, no se lo contó a nadie y por eso yo, por solidaridad conmigo mismo, tampoco se lo digo a nadie…vaya lo mismo que con la historia aquella del Full English Breakfast que no dije nada.
Llevamos muchísimos años juntos reparando radares, diseñando y desarrollando nuestra circuitería, estudiando esquemas de radar, «descubriendo» el cómo se hace, desvelando los secretos del know-how de los grandes fabricantes de radares y buscando nuestras propias soluciones técnicas. Siempre lo hemos hecho hombro con hombro, en todos los radares cubanos, en Venezuela, en Canadá, en Inglaterra, en nuestro cuartel general de LADETEC. Pero en muchas ocasiones, compartimos los análisis y razonamientos sobre las señales de un radar…incluso a más de 14 mil km de distancia y con 13 horas de diferencia, yo aquí, en Cuba, él en las Antípodas…Es una suerte para mí haber compartido más de 32 años de trabajo, con el mostro Leonardo-Ichi. Yo siempre quise ser el tipo de ingeniero que eran mis asesores soviéticos. Nunca lo logré, me faltaba talento para eso; pero mi amigo Leonardo sí que logró materializar mi anhelo y eso me hace muy feliz.
Ambos estamos convencidos que el futuro es la Telereparación de radares, auxiliados por la Inteligencia Artificial y los medios de Telemedición modernos basados en IoT.
Los santiagueros, con sobradas razones, viven muy orgullosos de “su” radar, ubicado en la Gran Piedra desde 1973, todo un coloso cazador de huracanes, que por otra parte es una maravilla arquitectónica que se imbrica grácilmente con una naturaleza privilegiada. Ante cada evento político o social que se va a realizar en la ciudad (visitas de los papas, celebraciones del 26 de julio y otras muchas actividades) las autoridades del Partido y del Gobierno reclaman que el radar de Gran Piedra se encuentre en funcionamiento, a veces a cualquier costo, incluso el de parar otros radares y con esto dejar verdaderamente desprotegida a la ciudad al detener a otro radar que SÍ ve la lluvia sobre Santiago). Igual sucede ante situaciones de lluvias que afecten la ciudad. El objetivo, por supuesto, es garantizar una buena cobertura meteorológica para alertar a las autoridades, dando por sentado que la información que brinda este reputado radar es indispensable para garantizar un buen servicio de vigilancia meteorológica a la ciudad ¿Tienen razón en sus reclamos? Veamos en detalle…
El radar de la Gran Piedra, el “Capitán de Capitanes”, el “Señor Radar”, está ubicado a 1256 metros sobre el nivel del mar y con esto tiene una cobertura única entre todos los radares del Caribe. Esto le permite garantizar más de 500 km de alcance efectivo para detectar y seguir huracanes. Al paso de los huracanes Matthiewe Irma este radar ha mostrado su valía, por encima de otros radares en el Caribe cercanos a Cuba (mucho más modernos). Este performance de excelencia (que se logra a pesar de los 50 años de servicio de este radar a partir de su inauguración en 1973) es de gran utilidad, no solo para Cuba, sino también para los países vecinos. En numerosos boletines del Centro de Huracanes de los EE.UU. pueden verse elogiosos comentarios sobre la utilidad de este radar. También el Dr. Lixion Ávila, experto, ahora jubilado, del Centro de Huracanes de EE.UU., ha manifestado reiteradamente magníficas opiniones de este radar en los Congresos de Meteorología en Cuba.
Denominación codificada: ARGOS. En la Mitología Griega, Argos era un eficiente gigante de cien ojos, que actuaba como guardián de Hera y se le atribuía la personificación de la vigilancia. El nombre hace alusión a la capacidad del sistema de garantizar la vigilancia meteorológica automática por radar.
Ocurrió en la plácida (si exceptuamos el día que estalló un artefacto en la tienda donde un rato antes habíamos estado Arturo y yo), hermosa y florida ciudad de Exeter, donde he estado tres veces; pero la vez que más me divertí fue cuando fuimos cinco de nosotros a recibir la transferencia tecnológica británica que nos adelantaría un buen tramo en el diseño y fabricación de nuestro prototipo de radar Doppler. Allí tuvo lugar aquel asunto del Full English Breakfast, que mis fieles lectores conocen bien. También fue sede del asunto de las brujas de Devon. Hoy quiero hablarles de un personaje importante: Sir Walter Raleigh, que fue un marino, corsario, escritor, cortesano, pirata y político inglés, Este personaje nació en East Budleigh, muy cerca de Exeter, en el centro del Condado de Devon. Esta foto la tomé en el down-town de Exeter.
«Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles”. Bertolt Brecht
He tenido la oportunidad de trabajar con personas extraordinarias, este es uno de los casos. Marco Antonio Pérez Saavedra, graduado de ingeniero en Automática en la Universidad Central de Las Villas, comenzó a trabajar con nosotros a principios de septiembre de 1995. Casi tengo un problema con la justicia porque tenía solo 21 años y ya yo “lo explotaba» como ingeniero, algo así como explotación infantil. Suerte que el 17 de septiembre de ese año ya cumplió 22 años y yo «libré» de esa acusación. De todos los que han hecho aportes relevantes a la modernización de los radares cubanos, el de Marco es el más notable porque físicamente trabajó con nosotros solamente hasta el 2000, es decir 5 años; pero en ese corto intervalo, desarrolló y puso en práctica ideas que revolucionaron nuestro pensamiento colectivo, más allá incluso de mis muy fantasiosas y atrevidas previsiones. El desempeño de Marco en ese corto tiempo fue verdaderamente fenomenal y aquí les cuento por qué.
En el año 1986, de forma alocada, habíamos conseguido que nos prestaran una computadora personal (les decíamos microcomputadora, para diferenciarlas de las minicomputadoras y de las computadoras grandes; pero era nada más y nada menos que una épica Olivetti M24) para, supuestamente, automatizar el procesamiento de los datos de radar, cosa que todo el mundo dudaba pudiéramos hacer. Un poco después, recibimos una visita de dos especialistas del Observatorio Aerológico Central (ЦАО por las siglas en ruso). Era un suceso común, como Camagüey era la base del polígono experimental para los trabajos de influencia activa que se ejecutaban bajo la égida del Laboratorio Conjunto Soviético Cubano para la Meteorología Tropical. Así pues, era frecuente que vinieran especialistas con diferentes misiones. Siempre había algo que hacer. Para mí, aquella visita fue una más, no le presté especial atención, solo facilitarles, como siempre, lo que tuvieran que hacer en el radar.Todos los que venían, rusos y cubanos, gustaban de curiosear y ver a nuestra bella Olivetti M24. Como nos demoramos casi año y medio para echar a andar el sistema HERMES, yo usaba la Olivetti para escribir, y otros la usaban para jugar. Eran las aplicaciones típicas para las que se usaban las computadoras personales. La pareja de especialistas soviéticos, cuyos nombres no diré por lo que entenderá mi avezado lector más adelante, también quisieron conocerla y se las mostré y los dejé probar juegos y escribir.
Fue un hito tecnológico en general, no solo en el ámbito de la Meteorología; pero nadie le hizo mucho caso. El Dr. Rubiera, la Dra. Rosa Elena Simeón, el Dr. Orlando Núñez y tal vez unos pocos más sí le dieron la importancia merecida. Yo esperaba que nos dieran un apoyo decisivo para llevar rápidamente eso a todos los radares; pero no fue así, la automatización de todos los radares no se completó hasta el año 2006. Desde el punto de vista de conducción de una actividad científica lo consideré como un fracaso mío. Todavía me faltaba mucho por aprender para llevar una buena idea científico-técnica a su materialización completa, ni aun haciendo la demostración práctica en dos radares. Fue una pena porque según pudimos constatar después, fuimos los primeros en el mundillo de los radares meteorológicos en usar una computadora personal para el procesamiento de la información de radar, al menos por unos cuantos meses. He comentado sobre cómo obtuvimos esta computadora y sobre el estreno exitoso de esta innovación. Ahora quiero comentarles a mis queridos lectores sobre las interioridades técnicas de este ingenio.
En el mundo moderno las imágenes juegan un papel de primordial importancia, ya expliqué en otro post por qué esto sucede. También di mi opinión, tal vez sesgada por mis 42 años trabajando en eso, sobre el tema de si los radares meteorológicos son o no importantes para la seguridad nacional. Por otra parte, muy importante, pienso yo, es colocar las imágenes correctas con respecto al texto que se publica, de lo contrario se manipula la opinión de los lectores. No se debe hablar de precipitaciones y endosar imágenes satelitales que lo que muestran es la temperatura de las nubes…digo yo, tal vez no tenga razón. Hoy deseo comentar sobre las llamadas “imágenes de radar”. Las comillas vienen porque pretendo con este post romper algunos mitos alrededor de la información que se obtiene de los radares meteorológicos, que antes solo la veía el operador del radar; pero que ahora en menos de un segundo dan la vuelta al mundo.
Corría el año 1986 cuando sucedió este extraño suceso que les voy a contar. Desde 1983 yo había visto en Cuba lo que llamábamos «microcomputadoras», eran japonesas, de la marca NEC y me resultaron fascinantes. Luego aparecieron las PC IBM-XT que nunca vi. Pronto en Cuba comenzaron a ensamblarse clones por la industria cubana que se conocieron como LTEL-XT. Yo había visto una de esas que me enseñó el Mostro Tomás en Casa Blanca cuando me «animó» diciéndome que en Camagüey tendríamos una cuando…hubiera más de 100 en el INSMET. Nada, mi mejor cualidad es que siempre he sido muy persistente (pertinaz dicen algunos envidiosos, pero ustedes, mis fieles lectores, saben que es mentira) y por eso cuando «ella» apareció, renacieron mis esperanzas. Sí, a la delegación territorial (Camagüey-Ciego de Ávila) de la Academia de Ciencias de Cuba le asignaron UNA microcomputadora, muy coqueta y promiscua (era italiana, como Sofía Loren), se llamaba Olivetti M24, y en torno a ella gira esta crónica.
Hubo un período de 1983 a 1989 en el que numerosas acciones de innovación tecnológica en el radar MRL-5 de Camagüey gestaron la creación de un grupo de investigación/desarrollo en el Centro Meteorológico de Camagüey. La Dra. Rosa Elena Simeón Negrín, presidenta de la Academia de Ciencias de Cuba, en persona, nos concedió cinco plazas para trabajos de desarrollo vinculados al servicio técnico a los radares. Éramos de sus “locos favoritos”. Nosotros nos dimos en llamar Laboratorio de Desarrollo Técnico y desde el 15 de enero de 1990 comenzamos a usar las siglas de LADETEC y a honrar con nuestro máximo esfuerzo y dedicación la encomienda de Rosa Elena (lea aquí sobre el inicio de este grupo).
Yo siempre he sido fan de la revista científico-popular JUVENTUD TÉCNICA que hoy cumple 58 años. En los primeros años, signados por una gran escasez informativa, JT fue para mí, como una ventana al fascinante mundo de la ciencia y la tecnología. A mí me ayudó a expandir mi comprensión del mundo y a desatar la imaginación y la fantasía en el campo tecnológico. Hoy, en un mundo sobresaturado de información, JT juega un papel aún más importante para ayudar, sobre todo a los jóvenes, a cernir toda la escoria informativa en los temas de ciencia y técnica. JT es como un Quijote rompiendo lanzas en favor de la ciencia y en contra de la ignorancia y la manipulación mediática mal intencionada. Periodismo científico de alto nivel, sólida asesoría científica e inusual habilidad para expresar de forma simple y popular la esencia de los complejos problemas del mundo de hoy en múltiples especialidades. Eso es JT, y yo estoy y estaré con ustedes hasta el fin de los tiempos. Cierta vez, allá por 1984, cuando el Centro Meteorológico de Camagüey se afianzaba como la plaza fuerte número uno de la tecnología en el Instituto de Meteorología en todo el territorio nacional, la Revista Juventud Técnica nos visitó y nos dedicó un reportaje de varias páginas. Aquí les muestro.
Salir de compras es algo muy agradable para algunas personas, para otros, algo aborrecible, pero para todos…imprescindible. A los cubanos que residimos en Cuba no nos queda más remedio que acudir a Francisco porque las necesidades nos desbordan y uno, que la mayoría de las veces es el único exponente de la familia que tuvo la posibilidad de viajar al extranjero, pues tiene que entendérselas con Francisco, le guste a o no. Caramba, es que soy medio despistado, y no les acabo de decir quién es Francisco, me refiero, claro, a alguien que ustedes todos conocen: Francisco Tilla, lo que pasa es que la gente suele decirle más familiarmente Paco Tilla ¿no me van a decir que no lo conocen?
Bueno, como siempre, desvarío. Yo de lo que quiero hablar es de la extraordinaria habilidad que adquirimos en LADETEC para adquirir componentes electrónicos, partes y piezas de repuesto para radares, en condiciones excepcionalmente desfavorables: sin posibilidad de preguntar al proveedor, mucho menos al fabricante, sin posibilidad de devolver si nos equivocamos, burlando la compleja telaraña que ha tejido el bloqueo de los Estados Unidos para con Cuba, muy especialmente, en este sector tecnológico relacionado con los radares meteorológicos.
Serrat, Aznavour, Perales, Julio Iglesias, Manzanero…los grandes artistas que alegraron mi vida, al final de su carrera hicieron una gira por todos aquellos escenarios donde reinaron. Bueno, yo ni canto ni como frutas (porque están muy caras), ni soy famoso; pero ya a punto de que me llegue la jubilación hice una girita (sí, no es posible dar una gira por todos los radares, como quisiera para despedirme de ellos y de su gente, en las actuales condiciones). El radar de Pico San Juan era el que me tocaba apadrinar, y es el radar donde más tiempo he estado trabajando, claro, con excepción del de Camagüey, desde que hicimos la modernización en el año 2000, y como se dio la oportunidad de que el radar llevaba un tiempo roto, pues me brindé para intentar repararlo y de paso organizarme mi «gira de despedida». Como hoy se cumplen 34 años de su inauguración por Rosa Elena Simeón Negrín (Presidenta de la Academia de Ciencias de Cuba) y José Ramón Balaguer Cabrera (miembro del Buró Político), pues los dejo con algunas imágenes que capturé en mi última visita, los días 6 y 7 de mayo.
“Caminante son tus huellas, el camino y nada más; Caminante no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace el camino, y al volver la vista atrás, se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante no hay camino, sino estelas en la mar”. Antonio Machado
Montar radares es una actividad viril y heroica. No es un conocimiento científico, ni técnico, no hay que ser experto reparando radares, solo requiere pericia, acuciosidad, buena forma física y mucho arrojo. Todo el tiempo caminas por el borde de un precipicio, cualquier error te puede matar. Nadie nunca nos entrenó para esto, aprendimos solos. Es el clásico “sacando huevos se aprende a capar”. No obstante, algunas cosas sí me habían enseñado que contribuyeron grandemente a obtener la experticia de la que hoy blasonamos. Probablemente todo comenzó en 1981, cuando el asesor del Laboratorio Conjunto Soviético Cubano para la Meteorología Tropical, el ingeniero Román Pávlovich Tychina vino a Camagüey a recibir el primer radar MRL-5 que se instaló en Cuba y se encontró con que finalmente los astros se habían alineado y en el Centro Meteorológico de Camagüey coincidieron dos aspectos por él anhelados: había aparecido un graduado de nivel superior de perfil eléctrico y, casual y afortunadamente, hablaba en ruso. Yo estaba muy lejos de imaginar que comenzaba una saga que nos llevaría a convertirnos en expertos en montar radares y de hacerlo por diferentes partes de Cuba y del mundo. Como comprenderán mis suspicaces lectores, ese “aparecido” era yo; pero antes de contarles esta historia debo retroceder un poco en la línea del tiempo…
La Doctora Rosa Elena Simeón Negrín, primero presidenta de la Academia de Ciencias de Cuba y a partir de 1994, ministra del CITMA, siempre le tuvo gran aprecio a nuestro colectivo y a nuestra creación, el radar de Camagüey. Éramos de sus locos favoritos. Ella no perdía oportunidad de pasar a vernos, o al menos, llegarse al radar de súbito, sin mucho aviso. El día de la inauguración, el 3 de abril de 1997 (que ya la institución no desea recordar), nos comimos un cake grandísimo; pero en un aparte ella le pidió arroz con leche a las cocineras, que era su platillo favorito. Pero en la visita de la que quiero hablar hoy no fue así. Ella había anunciado que pasaría por el radar a pesar de tener un programa muy complicado. Se la esperaba desde dos días antes. Narro esto porque Picón y Rafael a cada rato me lo recuerdan.
Los radares, en general, son más bien conocidos por su capacidad de detectar aviones y barcos y ubicar su posición en el espacio, de ahí es de dónde proviene el acrónimo en inglés: RADAR: RAdio Detection And Ranging. Repasemos antes de “fajarnos” con el radar, algunas de las variables meteorológicas y los instrumentos que las miden: la temperatura se mide por medio de termómetros y se expresa en grados Celsius, grados Fahrenheit o grados Kelvin; los barómetros, miden presión en hectopascales o en milímetros de la columna de mercurio; los anemómetros miden velocidad del viento expresada en metros por segundo, kilómetros por hora o millas por hora; la lluvia caída se mide por medio de pluviómetros y se expresa en milímetros o en litros por metro cuadrado. Cuando se habla de los radares meteorológicos es común escuchar a los presentadores del tiempo decir: “según nos muestran las imágenes de nuestros radares…”. Entonces, ¿Qué miden los radares meteorológicos? ¿Acaso imágenes? ¿No? ¿Qué variable meteorológica miden que los ha hecho tan imprescindibles a lo largo de 58 años, especialmente cuando se acerca un huracán a Cuba? ¿Son o no son instrumentos de medición?
He narrado en otra entrada de este blog los avatares que me condujeron a trabajar desde 1981 en el Centro Meteorológico de Camagüey como “ingeniero de radar” y el largo camino que tuve que seguir para realmente llegar a formarme como tal, así como también comenté sobre los principales “culpables” de esta, mi adicción a los radares meteorológicos. Luego de haber nucleado a un colectivo (que nos dimos en llamar LADETEC, con un peculiar modus operandi) que está entre las muy pocas instituciones del mundo que pueden fabricar un radar meteorológico, muchos me preguntan ¿qué debe dominar un ingeniero que habrá de atender la tecnología de un radar meteorológico moderno? Dado que he entrenado a 33 ingenieros a lo largo de 40 años, creo tener “algo” de experiencia para dar una opinión sobre este tema.
“Siempre que se hace una historia, se habla de un viejo de un niño o de sí, pero mi historia es difícil: no voy a hablarles de un hombre común…”. Silvio Rodríguez
La vida me ha concedido la oportunidad de conocer y hasta de trabajar con personas extraordinarias. Hay un motivo especial para que precisamente hoy, 23 de marzo de 2023, escriba este post, más adelante le contaré a mis impacientes lectores. Yo debo haber conocido a Mayito a principios de los 80, en mis primeros años de trabajo, pero no recuerdo exactamente el momento. Él venía al Centro Meteorológico de Camagüey con relativa frecuencia, como para que uno no se olvidara de él. Es como dicen “el asesino siempre retorna al lugar del crimen” y como yo comencé trabajando en el radar aerológico (RMS-2), es lógico que no viéramos, pues en aquel entonces él trabajaba en las FAR, en el área de aerología. Bueno, es hora de aclarar que hablo del Dr. C. Mario José Carnesoltas Calvo, un grande de la Meteorología en Cuba y uno de los pastores-meteorólogos ilustres.
A primera vista mis amables lectores, casi seguro, responderían que sí, que es un asunto de seguridad nacional; pero si ahondamos en el tema preguntaríamos ¿qué podemos hacer con los radares meteorológicos que no podamos hacer con el resto de los instrumentos terrestres y satelitales que están a disposición de los meteorólogos y que pululan en Internet? O más bien pudiéramos preguntar ¿de qué nos privaríamos si no funcionaran nuestros 8 radares meteorológicos que nos brindan la sexta mejor cobertura por radar del mundo y un estratégico monitoreo del paso hacia el norte de muchísimos huracanes?
“Siempre que se hace una historia, se habla de un viejo de un niño o de sí, pero mi historia es difícil: no voy a hablarles de un hombre común…”
Recuerdo el día que lo conocí. Fue cuando se presentó como Ministro del CITMA en el Instituto de Meteorología, el 13 de marzo del año 2009. Por supuesto, todos sabíamos quién era, su biografía es bien conocida en Cuba; pero yo no lo había visto en persona. Ahora me hallo bajo el impacto de conocer de su desaparición física. Desde el 2009 al 2012 tuve una larga y fructífera relación de trabajo con él.
MACCHIETTA en italiano significa «manchita», diminutivo de macchia (mancha), en el argot de los pintores se llamaba macchietta a un esbozo de pequeño tamaño que se hacía como modelo previo de una obra pictórica de mayor envergadura. Con este nombre se alude a que este proyecto sirvió como maqueta o prueba de concepto de un radar meteorológico completamente automático (sin la consola de operación).
Había una vez…Los Radares Japoneses, el inicio de una Nueva Era en la Meteorología Cubana.
Toward the end of the sixties of the 20th Century, United Nation Development Program (UNDP), considering the frequency, intensity and destructive capabilities of hurricanes in the Caribbean Basin, evaluated and accepted a request from some countries belonging to the CARICOM, to supply equipment to arrange a “curtain of 10 cm weather radars” against hurricanes in the Caribbean together with radars in the French Departments of Lesser Antilles, Puerto Rico and Miami. At the same time, UNDP received an independent request through the World Meteorological Organization (WMO) from the Academy of Science of Cuba. UNDP-WMO, having a favorable financial situation, decided to complain with both requests. Hacia fines de la década de los sesenta del siglo XX, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), considerando la frecuencia, intensidad y capacidad destructiva de los huracanes en la cuenca del Caribe, evaluó y aceptó una solicitud de algunos países pertenecientes a CARICOM, para suministrar equipos disponer una “cortina de radares meteorológicos de 10 cm” contra huracanes en el Caribe junto con radares en los departamentos franceses de las Antillas Menores, Puerto Rico y Miami. Al mismo tiempo, el PNUD recibió una solicitud independiente a través de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) de la Academia de Ciencias de Cuba. El PNUD-OMM, teniendo una situación financiera favorable, decidió cumplir con ambas solicitudes.
Tal vez sea un poco pretencioso de mi parte hablar de un legado, además de que es prematuro, aun me queda mucho por hacer. No obstante, cuando uno va cerrando capítulos debe hacer como un recuento. Hace poco me vi en esa situación y pensé que era tirar un vistazo a mi accionar en estos primeros 41 años de trabajo. Por supuesto, incluyo mis resultados individuales; pero, sobre todo, los de mi colectivo, el Laboratorio de Desarrollo Técnico (que responde a las siglas de LADETEC) que funcionó como colectivo de innovación, no-administrativo, dentro de grupos o departamentos (con diferentes denominaciones) del Centro Meteorológico de Camagüey y por último dentro del Centro de Radares hasta cesar su funcionamiento el 9 de septiembre de 2022. Conste que no dejo la actividad de desarrollo por voluntad propia, sino por decisión de los jefes.
Hoy, 22 de agosto de 2022, se cumplen 100 años de la radio cubana, fundada para orgullo nuestro por el camagüeyano Luis Casas Romero, músico, combatiente del Ejército Libertador y radioaficionado, quien curiosamente, incorporó el parte meteorológico desde sus primeras transmisiones. Hasta donde recuerdo en mi casa solo había un aparato receptor de radio. No tuvimos televisor hasta que ya yo estaba en el grado 12 y no tenía mucho interés en él, por tanto la lectura y la radio absorbían mi tiempo libre.
La palabra merienda despierta en mí remembranzas que llegan hasta tercer grado en la primaria Rafael Guerra Vives (la pecera) en el Reparto Beneficencia en Camagüey. Uno de los muchachos del aula recogía el dinero e iba a la hora de merienda a traerla. Generalmente un dulce (masarreal generalmente que costaba 5 centavos) y un refresquito Son (que costaba 5 centavos y se sacaba de un viejo refrigerador-dispensador de Coca Cola). Ya bastante viejo, yo probé un refresco Ironbeer y me di cuenta que era que Ironbeer nos había robado la fórmula del refresquito Son ¿o sería al revés? Luego estaban las empanadillas del Pre, y más tarde los Tatianoff de merienda en la Facultad Preparatoria «Hermanos País»…ahhh, qué rico.
Mi Escuela Primaria Rafael Guerra Vives en García Roco.
Bueno, como casi siempre, divago, no es de la merienda propiamente de lo que quiero hablar.
Yo saqué 5 puntos (calificación de sobresaliente en la antigua Unión Soviética) en todas las asignaturas que llevaban calificación en mis cinco años de carrera. En algunas universidades de occidente le llaman a eso Suma Cum Laude. Por más que yo era un estudiante muy obstinado y tenaz no podía estudiar para la máxima calificación en todo. Nunca he tenido un talento fuera de lo común, por tanto, obtener estas calificaciones exigieron de mí, no solo un enorme esfuerzo, sino también un algoritmo, una estrategia, porque a mí, el tiempo no me alcanzaba para sabérmelo todo. En aquellas asignaturas que no llevaban un examen con calificación, yo “descansaba”. Les explico a mis amables lectores. Había asignaturas que no tenían examen, sino una prueba sin calificación oficial. Se llama zachóten ruso. Era como un aprobado/desaprobado (зачёт/незачёт) Crédito/No crédito, sin nota. Daba igual si contestabas para 5 como si contestabas para 3, igual te anotaban zachót, es decir, “pasó” (o no pasó y había que repetirlo hasta obtener el «pasó»). Y en esas asignaturas yo contestaba para 3, es decir, no tenía que tratar de sabérmelo todo, se trataba solo de aprobar “por los pelos”, cruzar “la varilla” del aprobado “rozando”, un descanso a la mente comparado con la obligación que yo me imponía de obtener un 5. No sé si es que yo les prestaba poca atención a esas asignaturas; pero la realidad era que esas asignaturas no me gustaban. Bueno, había otras muchas que no me gustaban; pero como tenían examen con nota me las estudiaba para 5, y quieras que no, les tomaba un poco de “cariño”. En casi todos los casos, me gustaran o no, me la estudiara a fondo o no, yo las hallaba muy pertinentes para la carrera, excepto en un caso…
El suceso que deseo contar hoy a mis lectores ocurrió hace muuuuucho tiempo, tanto que olvidé el nombre del protagonista. Fue en el año 1985, al paso del temible huracán Kate por el norte de Cuba, siguiendo una trayectoria parecida a la de Irma en el 2017. Pero antes de contarles lo que pasó, debo imponer a mis nunca bien ponderados y fieles lectores de un grupo de cosas para que puedan comprender la esencia de este post.
El radar MRL-5M, recién instalado en la Loma de la Mula
¿Pa´ dónde fue Genaro cuando lo tumbó la mula? Pa´l suelo…Frase popular cubana.
Es que han pasado ya 25 años y todavía quedan muchas cosas por contar sobre aquella proeza laboral (nunca reconocida por el sindicato) que fue el diseño, fabricación, montaje y puesta en explotación de un radar meteorológico del tipo MRL-5, modificado y simplificado para operar con mando completamente automático. En [1] conté cómo surgió la idea y cómo obtuvimos lo principal: el radar. En [2] narré brevemente sobre dónde habríamos de montar el radar. En [3] expliqué los componentes con los que contamos para diseñar y fabricar los circuitos del radar. En [4], que pensé que sería el final, pasados 15 años, conté sobre cómo fue la fase final del montaje, la puesta a punto y la inauguración. Ya mi amigo Pedro Bebert había contado cómo fue el azaroso viaje del radar desde Pedro Pi hasta Camagüey para traer los bultos del radar. A los 22 años del suceso escribí un post [v] revelando algunos secretillos que no se contaron en su momento. Y hoy, 3 de abril de 2022, complazco peticiones contando con más detalle lo que brevemente conté en el [2], es decir, cómo se conquistó la Loma de la Mula, donde finalmente se montó el radar.
Suele evaluarse la producción científica por los artículos que publique un investigador, y eso está bien, concuerdo que puede ser un indicador… siempre y cuando los artículos estén estrechamente relacionados con los RESULTADOS. Un artículo no necesariamente se corresponde con un resultado. También un indicador de la actividad científica es la cantidad de masters y doctores, y también aclaro que es un indicador si se corresponde con…nuevamente, los RESULTADOS, porque muchas veces la obtención de un título, especialmente de master, es solo un ejercicio académico. Seamos sinceros, a veces un ejercicio académico de muy bajo nivel. Hay especialidades “malditas”, en las cuales muy pocos se atreven a defender un doctorado, y hay otras en las cuales los doctorados son mayoritarios (aun dentro de la escasez de doctores que tenemos). Es bueno aumentar el número de doctores, sea cual sea la especialidad, pero…hay que engrosar el número de doctores en las especialidades claves para el desarrollo del país.
Gerardo Olano y Alberto Sánchez, delante del equipamiento del primer ejemplar seriado del Radar Meteorológico Cubano, en la Loma de Casa Blanca, en el año 2020.
Hoy el Instituto de Meteorología tiene otra estructura, mucho más compleja, llena de directores (si no me equivoco hay 20 cargos con ese nombre en las dependencias meteorológicas de nuestro país); pero en 1981, cuando yo comencé a trabajar, la estructura era mucho más simple. En aquel entonces, en el Instituto de Meteorología existía solamente un director (lo que ahora es el director general), y dos subdirectores (técnico y científico). Subordinados a ellos estaban los departamentos en la sede. Como siempre, desvarío, hoy de lo que quiero hablarles no es de estructuras sino del hombre que ocupaba el cargo de jefe del departamento de Electrónica en la sede cuando yo comencé a trabajar: el ingeniero Gerardo Olano s.o.a. (más adelante les adelantaré la idea del mostro Maroto sobre qué significaba “s.o.a.” en la firma de Olano).
«Si le hubiera preguntado a la gente qué querían, habrían dicho caballos más rápidos». Henry Ford
Muchas veces las ideas innovadoras que revolucionan una actividad vienen de afuera, de alguien que mira el asunto con otros ojos, de un advenedizo, ese es mi caso.
“Hacer una tesis significa divertirse y la tesis es como el cerdo, en ella todo tiene provecho.” Umberto Eco.
Sí, no lo negaré, es agradable escuchar cómo te dicen respetuosamente “Doctor…”, ciertamente cada uno de nosotros tiene dentro de sí algo de vanidoso. Me lo dicen vecinos, el panadero, el vendutero, el mecánico, compañeros de trabajo y otras muchas personas. Hay cariño y admiración en ese tratamiento. La mayoría no sabe exactamente qué significa ser doctor; pero con ese tratamiento ellos hacen un reconocimiento al trabajo de uno, del que ellos no saben mucho; pero saben que es importante y complejo y lo sintetizan en una palabra afectuosa: doctor. No niego tampoco que ver escrito delante de mi nombre “Dr. C” (PhD en el extranjero) también acaricia un poco mi ego.: “yo también pude llegar a ese nivel”. Mis abuelitas Zeida y Ángela estarían muy orgullosas de mí.
«Una imagen vale más que mil palabras» es una frase repetida por pensadores y publicistas hasta la saciedad. Dado que la información final de los radares meteorológicos se expresa en una imagen me dio por buscar en la Web sobre cuan importantes puedan ser las imágenes en el mundo de hoy, dominado por la Internet.
El lenguaje escrito y el lenguaje hablado son invenciones de la humanidad, en cambio, percibir la información de forma visual es algo para lo que estamos BIOLÓGICAMENTE PROGRAMADOS. Somos seres primariamente visuales. Un bebé enseguida reconoce las caras de las personas en el cúmulo de imágenes que le rodea; pero tarda más de dos años en hablar correctamente y más seis en leer y escribir en un idioma cualquiera, porque eso debe APRENDERLO.
Aquí les comparto algunas afirmaciones sobre las cuales uno, generalmente, no tiene ni la más remota idea.
El 6 de septiembre de 1966 el Doctor Antonio Núñez Jiménez, a la sazón Presidente de la Comisión de la Academia de Ciencias, dejaba inaugurado un radar en la cima de la Gran Piedra. Era el tercer radar que se instalaba en el país. Le habían antecedido el radar en Casa Blanca, en la sede del Instituto de Meteorología, y un radar en Camagüey, en la sede del Centro Meteorológico de Camagüey. Estimados lectores, divago, no es de los radares de lo que quiero hablar, a pesar de que siempre digo que lo mío es hablar de radares.
Rafael, el Cazatormentas, un «monstruo» del Centro de Radares
“Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles”. (Bertolt Brecht).
He tenido el privilegio de trabajar con personas extraordinarias. Con éste, he compartido casi toda mi vida laboral. Rafael T. Valdés Alberto (noten mis lectores que no escribo su segundo nombre, que es Teodoro, porque sé muy bien que a él no le gusta, por eso pongo simplemente Rafael T.) llegó a nosotros en 1986, proveniente de una escuela de cadetes en Santiago de Cuba.
En 1973 se edificó una torre para dar cobija a un radar meteorológico en la montaña que alberga en su cima a la Gran Piedra, esa enorme roca de unas 63 mil toneladas de peso sobre una montaña.
Podemos considerar una serendipia que, con ese nombre de archiduque de Austria (al revés), el joven arquitecto José Francisco Sterling Medina, graduado en 1970, lo mandaran a trabajar en prestación de servicios a la Universidad de Oriente. Estaba justo allí cuando esta institución recibió, a fines de 1971, una solicitud de hacer un proyecto para construir la torre que debía alojar un radar meteorológico en la cima de la montaña de la Gran Piedra. Pero, veamos cómo ocurrió todo…
In 1996 hurricane Lili caused big losses in the central region of Cuba. Provinces of Cienfuegos, Sancti Spiritus and Villa Clara were severely affected. MRL-5 radar at Pico San Juan worked well all the time the hurricane passed, but it lost radio and telephone communication with the rest of Cuban Meteorological Institute.
Mount Whitney, highest peak in contiguos United States.
While making our new Doppler radar, the Laboratorio de Desarrollo Técnico (LADETEC) arrived at a road cross: VESTA|Process (our product generator) could visualize Velocity data only in a very rusty way. No further Velocity and Spectrum Width processing was available, but a Doppler radar needs some software able to generate products using Velocity and Spectrum Width.
So, re-write code adding new features or use some other software? That was the question.
Año 2020: Cuba comienza la producción seriada de su prototipo de Radar Meteorológico (Doppler)
Seamos realistas ¡hagamos lo imposible! Ernesto Che Guevara
Desde el año 1983 los radares meteorológicos cubanos han experimentado un constante y creciente proceso de innovación tecnológica. Conozca los principales hitos protagonizados por el Laboratorio de Desarrollo Técnico (LADETEC).
¡Espartanos: regresen con el escudo o sobre el escudo!
No preguntan cuáles son las dificultades sino dónde está el problema, y allá van, a vencer o morir, y siempre regresan victoriosos. Nunca una expedición de la falange espartana de LADETEC ha sido derrotada, ni por los problemas, ni por la falta de repuestos, ni por las condiciones de vida, ni por las dificultades tecnológicas de las tareas. Lo hacen por pura vocación, no porque yo los convoque a hacerlo. Cuando los entrenaba fui al frente de las muchas expediciones; pero no creo que mi espíritu espartano los haya moldeado, ellos ya eran espartanos antes de llegar a mi.
El ingeniero Pablo Maroto y yo discutiendo aspectos de la automática del Radar RD-100S, primer ejemplar seriado del Radar Meteorológico Cubano, en Casa Blanca, año 2020
La automática de control del Radar Meteorológico Cubano se encarga de encender/apagar cada uno de los bloques del radar y chequear todos sus parámetros. Se encarga también de posicionar la antena del radar con gran precisión en los dos ejes (acimutal y de elevación) y de mover la antena a la velocidad requerida con gran exactitud en cualquiera de los dos ejes. Su evolución es una de las facetas que mejor representa la sostenibilidad en el tiempo de esta innovación tecnológica. Veamos su evolución…
El Radar Meteorológico Cubano ha sido diseñado y fabricado para trabajar en las condiciones de Cuba. Antes del año 2009 las estaciones de radar en Cuba tenían la orientación de apagar todo cuando hubiera tormenta eléctrica sobre el radar. En el año 2009, a pesar de las instrucciones se produjeron impactos de rayos muy serios que dañaron 4 radares.
Radar RD-100S, primer ejemplar seriado del Radar Meteorológico Cubano (Doppler)
Poder diseñar y fabricar un radar 100% cubano coloca a Cuba, como poseedora de un colectivo que está entre los únicos siete colectivos en el mundo capaces de lograr esta hazaña tecnológica. Conozca las ventajas:
La primera etapa fue la fabricación de un prototipo para cumplir con la encomienda del Comandante en Jefe. Se decidió fabricarlo en Camagüey por las facilidades logísticas, dado que aquí es donde radica el Centro Nacional de Radares que atiende la actividad, y aquí radica desde 1990 el Laboratorio de Desarrollo Técnico, fundado por la Dra. Rosa Elena Simeón Negrín, a la sazón Presidenta de la Academia de Ciencias de Cuba. En este radar se probaron los diseños de todos los circuitos electrónicos y todo el software de control y procesamiento de la información. Este radar es de doble longitud de onda (banda S y Banda X) y de doble polaridad (Horizontal y Vertical, respectivamente), por tanto, permitió desarrollar toda la tecnologías necesarias.
Los radares meteorológicos Doppler permiten estimar la velocidad del viento, midiendo la velocidad radial (hacia o desde el radar). Los objetos, cuya velocidad es entrante hacia el radar se representan por tonos de verde. Los puntos, cuya velocidad es saliente desde el radar se representan en tonos de rojo. A partir de las características medidas por el radar el software ORPG detecta automaticamente las tormentas e indica su trayectoria pasada y su trayectoria pronosticada.
“Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles”. (Bertolt Brecht).
Casi todas las cimas de montes mitológicos han estado custodiadas por monstruos de todo tipo: quimeras, esfinges, grifos, minotauros, leones…El Pico San Juan, desde hace más de 30 años está custodiado por un león. Se llama Leonardo Osmany León Cabrera. Parece un nombre común, de cualquier hijo de vecino, pero en este caso se trata de uno de mis «monstruos», el que hace que el radar de Pico San Juan se mantenga en funcionamiento y brindando un excelente servicio todo el tiempo. He tenido el privilegio de trabajar con muchas personas extraordinarias. Esta persona, un verdadero guajiro del Escambray, es una de ellas.
Orgullosa se yergue La Cuca (más conocida como Pico San Juan) en el punto más alto del Macizo de Guamuhaya, perennemente envuelta en las brumas de un manto de nubes, como atalaya desde donde se monitorea el Tiempo en casi todo el territorio nacional. Desde el 11 de junio de 1989 a «Cuca» se le puso un «sombrero», que la hizo perder dos metros de su altura original (1142 m) y ganar 13 metros, a causa del radar meteorológico de Pico San Juan, el cual corona su cima (ahora 1153 metros sobre el nivel del mar) y da cobertura a casi todo el territorio nacional en un rango de más de 550 km de radio.
Desde entonces, no ha habido tormenta tropical, huracán, tormenta local severa, o turbonadas prefrontales, que cruce por el territorio que vigila, que no haya sido «apresada» por este coloso. La Dra. Rosa Elena Simeón Negrín, que fue quien lo inauguró hace 30 años, lo mira orgullosa desde ese lugar en que ella está, que es el corazón de todos los cubanos. (más…)
Ya han pasado 22 años de aquella epopeya. Ahora todo parece claro y sencillo; pero todo era muy complicado, incierto y oscuro. Desde el punto de vista técnico era una osadía tremenda. Yo arremetí contra todo, y digo yo, porque, aunque me asistía un equipo inigualable de ingenieros, ellos estaban prácticamente recién graduados y tenían como experiencia solamente los propios cursos que yo les había impartido en los que había volcado toda mi herencia rusa, y justamente, yo estaba yendo contra toda esa herencia rusa. (más…)
A raíz de la caída del meteorito en Viñales algunas personas me han hecho llegar su inquietud de si los radares meteorológicos podrían detectar la caída de meteoritos. La respuesta es sí, podrían ser captados por los radares meteorológicos. Los meteoritos son fragmentos de cuerpos celestes, de consistencia sólida y de un tamaño mucho mayor que las gotas de agua. Por este motivo al interceptar el haz del radar van a generar una señal retornada hacia el radar de gran intensidad, mayor que las que pueda generar una nube precipitando. Sin embargo… (más…)
La posverdad se ha definido (ver ECURED) como la mentira emotiva. Este neologismo describe la distorsión deliberada de una realidad, con el fin de crear y modelar la opinión pública e influir en las actitudes sociales en la que los hechos objetivos tienen menos influencia que las apelaciones a las emociones y a las creencias personales. Una de las características de la posverdad es que en ella las emociones juegan un papel importante. Las personas terminan creyendo en aquello que mejor satisface sus emociones básicas, aunque esto riña con hechos probados. De este modo, cuanto más asociada esté una idea con emociones básicas de los seres humanos, más poder de arraigo tiene también. Noam Chomsky nos ha alertado acerca de los riesgos de esa situación. Pero bueno, me desvío, yo de lo que quiero hablar, como siempre es de radares meteorológicos.
The S-Pol radar is a portable Doppler radar developed at the National Center for Atmospheric Research for use by NCAR and university scientists. It was used at the Severe Thunderstorm Electrification and Precipitation Study (STEPS), a field program held on the High Plains of the central United States in 2000.
En el año 2000 viajé al Centro de Investigaciones Atmosféricas de los EE.UU. como científico visitante. La historia que voy a contar ocurrió un 29 de junio del año 2000. Yo había llegado la noche antes a los EE.UU. y salimos bien temprano para el lugar donde estaba emplazado el radar S-Pol (en el pie de la figura están descritas sus características) para efectuar su trabajo en el estudio llamado STEPS (en el pie de figura se explica también lo que es). El radar estaba emplazado en medio de la nada, en un campo de maíz, a más de 600 km de Boulder, Colorado, que es donde radica el Centro Nacional de Investigaciones Atmosféricas (NCAR, mis lectores pueden leer de mis despistes en este lugar). El camino vecinal para llegar donde estaba emplazado el radar era estrecho, no pavimentado, sin embargo tenía todas la señales de tránsito que suele haber en cualquier carretera (curva a la derecha, curva a la izquierda, no tirar basura por la ventanilla…etc.). Bueno amables lectores, me desvío, que no es de tránsito ni de caminos de lo que quiero hablar. Ustedes saben que lo mío son los radares meteorológicos. (más…)
En 1973, el 14 de septiembre, se culminaba la instalación de un radar meteorológico RC-32B, fabricado por Mitsubishi en la zona conocida como La Bajada, un caserío de pescadores en la Penísula de Guanahacabibes. Este radar entró a Cuba por un proyecto comjunto entre la Organización Meteorológica Mundial y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Por medio de este proyecto se dotó al Caribe de 6 radares de este tipo, más los tres que se instalaron en Cuba (La Bajada, Punta del Este y Gran Piedra). Después de 45 años de explotación creo que estos tres radares merecen un Récord Guinnes de longevidad en el servicio (los otros 6 desaparecieron hace muchos años). Los radares RC-32B son de banda S, de la longitud de onda de 10 cm, y estaban destinados a formar una «cortina» de radares para el seguimiento de los huracanes en el Caribe. (más…)
Porque Cuba puede fabricarlo a 1/3 (o menos) del precio de los mejores ejemplares, con la misma calidad.
Porque el know-how es 100% CUBANO y por tanto el servicio técnico es con personal propio.
Porque se emplea software libre, adaptado a partir del más desarrollado del mundo.
Porque los datos procesados están disponibles en web para cualquier cantidad de usuarios.
Porque toda la circuitería está ampliamente documentada y es 100% propiedad intelectual cubana.
Porque la modernización es un proceso continuo, dada la flexibilidad del hardware y el software.
Porque las modernizaciones se realizan al costo de los componentes, todos ampliamente disponibles.
Porque el hardware está diseñado para acomodar el uso de componentes de numerosos fabricantes y proveedores sin cambios en el diseño lo que facilita evadir el bloqueo.
Porque los parámetros y prestaciones del radar responden a las necesidades del servicio meteorológico cubano.
Porque el Radar Cubano tiene añadido un sistema de análisis, presentación y divulgación de la información de probada eficacia desde el año 2009.
Porque el Radar Cubano tiene un sistema de gestión del servicio técnico de probada eficacia.
Porque el Radar Cubano demanda 10 veces menos energía que cualquier otro ejemplar moderno.
Y…porque sería tonto pagar por algo que sabemos hacer muy bien, como lo demuestra el prototipo funcionando en Camagüey desde el 2012, el primer ejemplar seriado, funcionando en Casa Blanca desde 2020 y el segundo ejemplar seriado, funcionando en Holguín desde el 2021.
Porque son muy caros (entre 3 y 6 millones USD cada radar de banda S).
Porque el servicio de postventa es aún más caro (10% del precio del radar por cada año).
Porque nos “amarran” a un software propietario que no se puede ampliar o modificar.
Porque dan un número muy reducido de estaciones de trabajo y aumentarlas es muy caro.
Porque no dan la información para reparar por uno mismo y atan a un contrato oneroso con la fábrica.
Porque no puedes modernizarlo por medios propios.
Porque las modernizaciones que ofrece el fabricante son extremadamente caras.
Porque el suministro de repuestos está encadenado al fabricante original.
Porque el servicio técnico de postventa es lento y extremadamente caro.
Porque en Cuba podemos fabricarlos con know-how propio a menor costo (~400 mil USD).
Porque en Cuba tenemos un prototipo de Radar Meteorológico Cubano funcionando desde 2012 en Camagüey, y dos ejemplares seriados, en Casa Blanca y Holguín.
“Temo el día en que la tecnología sobrepase nuestra humanidad. El mundo solo tendrá una generación de idiotas.”
La frase se la adjudican a Albert Einstein, aunque no está demostrado que la haya dicho o escrito. La usan con frecuencia para referirse a que las personas cada vez más se ponen tontas con las nuevas tecnologías de la computación y las comunicaciones, especialmente con los teléfonos móviles. Lo mismo en las reuniones de trabajo, en las clases, en actividades colectivas como almuerzos o reuniones familiares cada uno está sumergido en su teléfono móvil y apenas si sabe lo que pasa alrededor. Y el colmo es que muchas veces ves parejas de enamorados cada uno ensimismado en algo más interesante que la pareja que tiene al lado. Bueno, como siempre me desvío de lo que quería decir. Yo de lo que quiero hablar es de una exitosa expedición a la Isla del Tesoro, que ustedes saben que lo mío son los radares meteorológicos.
It took many years for Cuban Meteorological Institute to reach two very important characteristics in radar exploitation: INDEPENDENCE and SUSTAINABILITY. Those are weird features in modern life, especially for developing countries. That looks like swimming against the tide. Nowadays, almost everything is designed to be changed for another model in a short time. In the seventies, companies like Mitsubishi were very proud building radars with ALL parts made by Mitsubishi; so did Soviet Electromash Factory. Nowadays most companies ASSEMBLE radars using parts from many different manufacturers. Cell phones are supposed to be changed frequently, so they are produced and sold by millions. That is not the case with radars, which are supposed to be on duty for 10-15 years. What can the companies do to keep economically solvent, selling expensive radars…rarely?
Ya son pocos los que quedan en el Sistema Nacional de Vigilancia Meteorológica por Radar (y en general en el Instituto de Meteorología) que conocieron al monstruo Diego. Yo creo que ninguno de mis ingenieros principales (con excepción de Maroto), conoció a Diego. Quiero decir que no lo conocieron personalmente, porque sobre Diego yo les hablo a cada rato. Yo me precio de haber sido su amigo y compañero durante unos cuantos años. Pero bueno, hablo y hablo y aún no se los presento. Hoy estoy recordando al Ingeniero Principal de Radar en el Instituto de Meteorología de Cuba, Diego Diéguez. Sí, Diego “se nos fue”, no para el extranjero, Diego falleció el 11 de marzo de 1997, tras un largo padecimiento de leucemia. Este 13 de octubre de 2018, Diego cumpliría 70 años. Había nacido en Santiago de Cuba en 1948. En las reuniones nacionales de la actividad de los radares meteorológicos, al comenzar, guardamos un minuto de silencio en su memoria. (más…)
En la estación de Reading, esperando el cambio de trenes, de Londres a Exeter
No hay nada como la inercia mental. He leído por ahí que encierras un grupo de animales, rodeados por una cerca que no les permita salir, durante un tiempo, luego quitas la cerca y ellos se mantienen dentro del perímetro, aunque ya no haya cerca. Así nos pasa a los humanos, establecemos costumbres, o nos la establecen, y actuamos en consecuencia, extrapolando nuestras reacciones a otros entornos. Ni siquiera intentamos probar, actuamos por inercia de la misma forma que lo hemos hecho siempre. Con razón dicen que «el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra». En fin, queridos lectores, como siempre estoy divagando, si no es de animales de lo que yo quiero hablar. Por la foto se darán cuenta que hablaré de mis «mostros» de los radares. En el 2008 tuve la oportunidad única de viajar a Inglaterra con 4 de mis mostros: Arturo, Luisi, Roberto y Leonardo. Y digo única no porque fuera la única vez que estuve en Inglaterra, ya yo había estado una vez con Arturito cuando el enredo con las brujas de Devon, y estuve una vez más, solo, cuando me sucedieron los incidentes que seguramente mis lectores conocen. Fue única porque es la única vez que he podido salir de Cuba con más de uno de ellos.
Res Non Verba. Hechos, no palabras. Esta frase, que representa el espíritu pragmático de los romanos se atribuye a Marco Porcio Catón (Catón el Viejo), un senador del siglo II antes de Cristo (lo que me intriga es cómo ellos sabían que vivían en ese año si aun Cristo no había aparecido), cuyo nombre simboliza las virtudes de frugalidad, coraje, determinación y trabajo que los romanos más apreciaban y que, según creían, les habían permitido conquistar su imperio. Estimados lectores, como siempre, no es de los romanos, ni de Catón el Viejo, ni del Nuevo, de quien quiero hablar. Hace unos años el Laboratorio de Desarrollo Técnico adoptó como divisa esta frase y les quiero contar por qué. (más…)
Este año el viejo ARS-3 hubiese cumplido 58 años entre nosotros, si no lo hubiéramos matado en los 90. No malicioso lector, no fue para comérnoslo como alguna gente hizo con los pobres gatos de mi reparto, que se desaparecieron. Por esas casualidades que tiene la vida yo lo conocí en el mismo año 1966 en que lo instalaron, y claro, no fue un encuentro profesional, como el de 1981, porque en aquel entonces yo era pionerito y estaba en Primaria. Resulta que me llevaron de «excursión», desde mi escuela en Florat hasta el aeropuerto, a lo que era el recién nacido Centro Meteorológico de Camagüey, una novedad en nuestra ciudad. Y así, 15 años después me convertí en el primer ingeniero que quiso quedarse a trabajar allí. Lo demás es historia…
Parece como si fuera ayer, y ya cumple 33 años, la edad que tenía Cristo al morir (caramba, qué coincidencia, como diría Les Luthier en su monólogo El Rey Enamorado). Yo quise ser investigador desde que comencé a trabajar en Meteorología en 1981. Una, porque ganaría más que como ingeniero de servicio, y otra porque sentía una natural inclinación a las tareas de investigación. Sin embargo, el camino no fue fácil. Al principio todo me parecía muy expedito: graduado con los máximos honores (5 puntos de promedio, Summa Cum Laude dicen en algunas universidades) en el Instituto de Ingenieros del Transporte de Moscú, con una patente en la Unión Soviética y varios artículos publicados…parecía que yo era la persona ideal para ser investigador…pues no, no fue hasta 1986 que “conseguí”, angustiosamente, una plaza de aspirante a investigador. Bueno, como siempre, estoy desvariando. El problema es que en diciembre de 1989 después de 3 años como «investigador» (pero que hacía más tareas de servicio que de investigación) “me cortaron el agua y la luz”, es decir, un funcionario «facultoso» cerró mi plaza de aspirante a investigador, que me había tomado 5 años conseguir. Parecía que mi camino científico quedaría truncado allí.
Soy un poco exagerado al hablar, bueno, en general soy un poco exagerado para todo. Días atrás fui imprudentemente exagerado. Resulta que conversaba yo con el mostro Maroto, y hablábamos sobre unos equipos que llamamos «choppers», es decir troceadores, que son los dispositivos electrónicos que gobiernan a los motores de antena. De estos equipos, que compramos a un fabricante cuyo nombre no diré (que ya saben mis lectores que el bloqueo de EE.UU. tiene los brazos largos), tenemos algunos rotos, y Maroto me comentaba sobre eso. Yo le dije –ya sabes, los que se han roto por problemas en el circuito de fuerza (transistores de potencia), los hemos podido resolver, pero cuando la rotura es el circuito de control, pues no hay nada que hacer, y se nos van acumulando ya unos cuantos. Bueno, y si intentamos–me dijo Pablo–y yo–no, es muy complicado, no tenemos los planos y son circuitos de montaje superficial, muy chiquiticos–y agregué en mala hora–si reparas alguno te propongo para un Nobel. (más…)
Ayer se cumplieron 25 años de la inauguración del radar de Pico San Juan, en la cima del Escambray, ubicado en la provincia de Cienfuegos, lo más alto que se puede estar en la zona central del país, siempre flotando en medio de las nubes y vigilando el tiempo, cubriendo casi todo el país.
El Match del Siglo se desarrolló en Reikhavik, Islandia, en el verano de 1972. Yo estaba en las vacaciones de Secundaria terminada, para iniciar el Preuniversitario, y lo seguí con gran atención por la radio y la prensa: Borís Spasski, Campeón Mundial de Ajedrez como defensor, Robert Fisher, el retador, la gran revelación, carismático y controvertido. Ah, pero como me pasa siempre…no es de ajedrez que quiero comentar, ya saben que yo trabajo en otro campo. Más bien lo que quiero es organizar otro match por mi cuenta: Radares versus Satélites. Aquel fue el match del Siglo…XX,este podría ser el del siglo XXI…y caramba, ahora mismo estaba pensando que cuando estemos en el siglo 30 y escribamos XXX va a parecer que hablamos de pronografía…en fin. Se me ocurre que puedo organizar no solo este match, sino una serie de matches, por ejemplo: Radares versus Pluviómetros, Magnetrón versus Klistrón, Radares terrestres versus Radares a bordo de satélites, Radares estacionarios versus Radares móviles, en fin, inauguraré una nueva categoría: Matches.
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